El exmédico de Sky lo contará “todo” en su libro

El doctor Richard Freeman en una imagen de archivo

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Por si la incapacidad de la UCI de dar una respuesta definitiva al caso Froome antes del inicio del Giro y, parece, del Tour no fuera caldo de cultivo suficiente para decenas de teorías sobre la mayor o menor limpieza del británico y de todo su Sky, parece que la tormenta perfecta se desatará sobre el conjunto de Sir Dave Brailsford sólo semana y media antes de que arranque una nueva edición de la Grande Boucle.



Demasiado enfermo, al menos eso es lo que alegó, como para testificar bajo juramento en la comisión de investigación impulsada por el Parlamento Británico para despejar las dudas sobre el uso de sustancias dopantes por parte de Sir Bradley Wiggins y el resto de los componentes del equipo, el doctor Richard Freeman, durante años galeno del Sky y hombre en el centro de la polémica por el famoso paquete sospechoso entregado al primer ganador británico del Tour de Francia durante el Dauphiné de 2011, no ha tenido tantos problemas para sentarse delante del ordenador y escribir un libro en el que, según la editorial que lo lanzará el próximo día 26 de junio, “dará cuenta, de forma clara y franca, a las denuncias de mala praxis por el uso de tratamientos médicos para mejorar el rendimiento deportivo”.

Recordemos que Freeman fue el médico, entonces relacionado laboralmente tanto con British Cycling como con Sky, que el día 12 de junio de 2011 recibió un paquete de manos de Simon Cope (entonces técnico de British Cycling), que voló expresamente desde Manchester para entregárselo al médico.

Una entrega que no se conoció hasta que fue hecha pública por The Daily Mail en octubre de 2016, varios meses después de que grupo haker ruso Fancy Bears publicara las exenciones por uso terapéutico (TUE, por sus siglas en inglés) concedidas a Wiggins y Froome. Esa información periodística llevó a Sir Dave Brailsford a tener que comparecer ante la comisión parlamentaria donde aseguró que el ya famoso paquete contenía Fluimucil, algo que nunca se pudo demostrar ya que el ordenador donde el doctor Freeman guardaba todos sus registros médicos le fue (algunos aseguran que convenientemente) robado durante unas vacaciones en Grecia, lo que hace que la comisión se cierre sin poder demostrar ningún tipo de mala praxis.

Ahora, Damian Collins, presidente de aquella comisión, asegura que “es decepcionante que el Dr. Freeman haya decidido contar su historia en un libro en lugar de declarar ante el comité” y avisa que “seguiremos con atención cualquier cosa que pueda contar sobre aquella investigación”.

Bajo el título The Line: Where Medicine and Sport Collide (La Línea: Donde medicina y deporte chocan) verá la luz en el Reino Unido el próximo día 26 de junio, sólo once días antes de que arranque un Tour de Francia que ya de por sí va a estar marcado por el devenir del caso Froome. Según el editor del libro, la obra va a “levantar el velo de la ciencia médica que llevó a los atletas británicos más brillantes a la gloria”.

En cualquier caso, habrá que esperar a la publicación del libro para saber si esas revelaciones del Dr. Freeman tienen algo que ver con el uso indebido de sustancias dopantes o, sencillamente, se trata de un ensayo científico sobre como la medicina ha ayudado a los atletas a alcanzar sus límites.

En el dossier de prensa enviado por la editorial se explica que el libro “revela los principios médicos y las prácticas que ayudaron a llevar a estos atletas al éxito, ideas que ahora consideramos comunes, pero muchas de las cuales fueron en realidad las propias innovaciones del autor” y sentencia que “en un deporte [el ciclismo, N.d.A.] donde hay una línea ética y una línea de meta, el Dr. Freeman ofrece un relato franco y abierto en respuesta a las denuncias de mala praxis por el uso de tratamientos médicos para mejorar el rendimiento deportivo“.

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