Juanjo Lobato tiene marcada la etapa de Gijón

Juanjo Lobato_Vuelta Espana_2017_13

Lobato estuvo cerca de bajarse de la bicicleta camino de Tomares / © Photogomez Sport

Nicolás Van Looy / Ciclo21 – Caso (Asturias)

Rozó el palo, como dijo días más tarde su excompañero José Joaquín Rojas (Movistar), en Tarragona donde sólo el hombre rápido más en forma de esta Vuelta a España, Matteo Trentin (Quick Step Floors) –el mismo que le birló la gloria a Rojas en su casa– pudo con él. El de Trebujena, que abandonó el pasado año Movistar para probar fortuna en el LottoNL-Jumbo holandés, no ha tenido un aterrizaje fácil en su nueva escuadra, aunque ahora ya se muestra mucho más confiando en sí mismo después de dejar atrás los diversos problemas que le lastraron en la primera mitad de la campaña.

El primer revés le llegó en forma de tormenta de arena cuando la organización del Tour de Dubai decidió suspender la etapa con final en la presa de Hatta, un lugar al que le tiene cogida la medida el gaditano después de su triunfo allí en la edición de 2016.

Luego, vendría el abandono en Abu Dhabi y una serie de problemas físicos y personales que acabaron por desdibujar la temporada de un Lobato que, al menos en apariencia, no conseguía alcanzar el golpe de pedal mostrado en años anteriores a las órdenes de Unzue.

Poco antes de comenzar la 19ª etapa de la Vuelta a España, Lobato se muestra mucho más optimista y confiado no sólo en su futuro inmediato, sino también en el medio y largo plazo. Una buena muestra de que el de Trebujena está dando claras señales de volver a ser el que era es su inclusión en la lista de 15 preseleccionados por Javier Mínguez para viajar a Bergen para disputar el Mundial de fondo en carretera. Aunque Lobato no quiere dar por seguro que no sea uno de los descartes finales del vallisoletano, asegura que “estoy satisfecho y contento, claro que sí. Me gustaría mucho participar. Estoy acabando muy bien la Vuelta y me gustaría poder estar con España en Bergen”.

En Caso, un pequeño concejo enclavado en el Parque Natural de Redes desde donde esta mañana la Vuelta pone rumbo a Gijón, Lobato desvela que, pese a sus buenas sensaciones actuales, “el día de Sevilla estuve a punto de bajarme de la bicicleta. Llevaba dos días con diarrea y lo estaba pasando muy mal. Estuve cerca del abandono, pero, por fortuna, pude recuperarme y ahora me encuentro francamente bien”.

Tan bien que no esconde que la de hoy, con final en Gijón, es una de las etapas que tiene marcadas como objetivo personal. “Quiero intentar meterme en una escapada porque seguramente hoy sea un día en el que llegue la fuga. Yo, como digo, me encuentro bien y espero poder hacer algo”.

Una ambición que tendrá que compatibilizar con las aspiraciones del jefe de filas de su equipo, Steven Kruijswijk, que continúa peleando por acabar la Vuelta a España entre los diez primeros de la general. Ayer, en Santo Toribio de Liébana, el holandés aguantó con los mejores y sólo se dejó 13 segundos con Froome, Woods y Contador y consiguió adelantar en ocho segundos a De la Cruz, al que gracias a eso ha superado en la general y, por lo tanto, relegado a la undécima posición. “Él sigue ahí, peleando”, explica Lobato. “Está delante y tiene opciones reales de estar en el top 10 y ese es uno de los grandes objetivos del equipo”.

Aunque si sus intenciones hoy llegan a buen puerto el balance de su temporada podría todavía mejorar, Juanjo Lobato considera que su 2017, primer año en el LottoNL-Jumbo, ha sido positivo. “Si tuviera que ponerme una nota, diría un 7”. Su único triunfo hasta ahora llegó en la primera etapa del Tour de l’Ain, donde superó a Nacer Bouhanni (Cofidis), pero repasando lo hecho hasta ahora, se evidencia que tras su regreso a la competición en el Tour de Valonia, ha estado constantemente cerca de los primeros puestos en casi todas las carreras que ha disputado. Por ello, Lobato explica que esa nota viene dada, sobre todo, por su rendimiento tras dejar atrás los problemas que le impidieron llegar a su mejor nivel en los seis primeros meses del año. “El inicio del año fue muy problemático. Me lesioné la rodilla, tuve problemas familiares… ahora es cuando me estoy encontrando verdaderamente bien. Llevo un mes y pico bastante bien para un corredor como yo. Todo ello me hace ser ser muy optimista de cara a 2018”.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*