Tour de Francia 2017: Hablan los protagonistas

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Bardet y Froome estuvieron en París / © ASO

Nicolás Van Looy /  Ciclo21

El recorrido del 104º Tour de Francia que ha sido presentado esta misma mañana en París y que ha acabado confirmando la información adelantada desde hace ya varias semanas por Ciclo 21 ha suscitado ya, como no podía ser de otra manera, las primeras reacciones entre los que deberán de convertirse en los principales protagonistas de este peregrinar de más de 3.500 kilómetros que el próximo mes de julio llevará al pelotón desde Düsseldorf (Alemania) a París.

La ausencia de una crono larga, lo que ha supuesto que el Tour no sume más de 36 kilómetros de contrarreloj individual divididos entre el primer y el penúltimo día, ha sido una de las cuestiones más comentadas por los corredores. Así, Chris Froome, actual dominador de la carrera tras los tres triunfos que lleva anotados en su casillero, reconocía que “hubiese preferido algo más de contrarreloj, pero esto es el Tour y cada año hay una sorpresa escondida en el recorrido. Está claro que este año serán las montañas las que decidirán la carrera”.

El británico reconoce que tiene mucho trabajo por delante antes de arrancar la competición ya que “no conozco todos los puertos. Por ejemplo, no conozco el Col d’Izoard ni tampoco el Col de la Biche [inédito en la carrera francesa, N.d.A.]. Es un puerto que me preocupa”. Aunque para el jefe de filas del Sky esos son sólo dos de los lugares que tendrá que reconocer antes de intentar vestir su cuarto maillot amarillo ya que “como siempre, en el Tour, hay que tener cuidado con cada metro” del trazado. En resumen, tal y como confirmaba en Twitter, “las vacaciones han acabado, es hora de comenzar a trabajar”.

Nairo Quintana únicamente ha reaccionado en Twitter diciendo que “empieza la cuenta atrás” mientras que Alberto Contador, también a través de la misma red social, ha hecho público un vídeo (al comienzo de este artículo) en el que, entre otras cosas, asegura que el de 2017 será un Tour “interesante”.

En cuanto al recorrido, el de Pinto analizaba que la prueba “comienza con una contrarreloj corta de 13 kilómetros que hará las primeras diferencias” y destaca que “rápidamente, en la etapa 5, comienza el primer final en alto”. En cuanto a la dureza del trazado, Contador opina que “no hay muchas llegadas llegadas en alto, pero sí hay etapas duras con bajadas que pueden ser muy importantes”.

“Para terminar”, concluye el todavía corredor del Tinkoff, “una contrarreloj el penúltimo día que no es completamente llana y es corta”. Con todo ello, la conclusión del corredor español es relativamente positiva ya que “no me disgusta el recorrido” y reconoce que “el Tour será mi gran objetivo de 2017“.

Romain Bardet, segundo clasificado en este 2016, opinaba que “no es un Tour particularmente duro, pero sí traidor”. El galo reconocía que “no esperaba un recorrido tan distinto” y, como Froome, no tenía problemas en asegurar que “conozco muy poco” algunas partes de este trazado. Además, abundaba en el hecho de que “todos los macizos montañosos de Francia están representados, lo que va ofrecer una carrera muy interesante”. Bardet es uno de los corredores que está contento por el hecho de que únicamente existan en el trazado de la Grande Boucle 36 kilómetros de contrarreloj. “De hecho, son muchos”, aseguraba. “Están colocados en dos etapas críticas ya que la inaugural marcará las primeras distancias y la de Marsella decidirá la general”.

Bardet tiene claro que estará en la carrera de su país ya que “nunca ha habido dudas al respecto. La única duda que mantengo es si haré otra cosa aparte del Tour”. Después de no haber podido derrotarle en 2016, Bardet opina que “Froome sigue siendo el gran favorito al triunfo. También tiene buenas opciones Nairo Quintana con las llegadas en altura”.

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Yates (c) y Porte (d) también han dado su opinión / © ASO

También ha hablado Adam Yates, cuarto en la pasada edición de la carrera, que aseguraba que “sólo he podido ver el recorrido por encima, así que es pronto para hacer una valoración. Por lo que hemos apreciado en esta imagen general, parece que me puede ir mejor que el de este año, con algo menos de contrarreloj y un par de subidas duras. Ahora me iré a casa y estudiaré las etapas”.

“Tiene pinta de ser un Tour difícil”, aseguró el australiano Richie Porte, quinto en la pasada edición. El jefe de filas del BMC analizaba que “parece un Tour muy equilibrado, aunque no habrá mucha contrarreloj. Como siempre, será una carrera complicada”. En cuanto a esa característica que todos los corredores mencionaban, Porte decía que “sí estoy un poco decepcionado por la ausencia de kilómetros contrarreloj, pero mi capacidad en la disciplina ha sido un poco irregular en los últimos tiempos, así que tampoco me debo de quejar. Será una carrera que beneficie más a los escaladores”.

En cuanto a esas palabras de Chrtistian Prudhomme asegurando que será un Tour que premie a los corredores más ofensivos, el aussie decía que “podría ser así, pero no cabe duda de que, como siempre, será la carretera la que decida cómo se desarrolla la carrera. Hablar ahora de ello es especular” antes de reconocer que “el gran favorito es el mismo de los últimos años”.

Sin duda, su compatriota Thibaut Pinot fue una de las grandes decepciones de la pasada edición de la carrera después de haber tenido que abandonar la misma el día 15 de julio que, a la postre, se convirtió en su último día de competición de 2016. Hoy, en París, el corredor de FDJ señalaba que “seguro que estaré en la salida de Düsseldorf”, desterrando de esta manera los rumores que apuntaban a que intentaría un asalto al Giro dejando de lado la Grande Boucle. “Cuando ves el reparto de las etapas, ¡te entran ganas de correrlo!”, reconocía el escalador francés, uno de los corredores que más contento parecía por el trazado propuesto por ASO. “Tener los cinco macizos del país en el mismo Tour es algo interesante ya que la dificultad está muy repartida, lo que permitirá que haya pelea en todo momento, con una etapa decisiva cada dos o tres días”.

Dumoulin ganó en Andorra en el pasado Tour / © Velon

Dumoulin ganó en Andorra en el pasado Tour / © Velon

Uno de los corredores que, sin duda, no ha visto con buenos ojos la drástica reducción de kilómetros contrarreloj es el holandés Tom Dumoulin, que opinaba que “sin duda, es algo que no me viene bien, aunque por otro lado, no es un Tour de una dureza extrema en lo que se refiere a la montaña”.

En cuanto a lo que será su temporada 2017, en la que defenderá los colores del nuevo Sunweb-Giant, Dumoulin reconoce que “no es seguro que vaya a correr el Tour de Francia. Tomaré la decisión cuando se conozcan todos los recorridos [de las grandes vueltas, N.d.A.]”, a pesar de que, por sus condiciones, podría ser un gran aspirante a vestir el primer maillot amarillo de la Grande Boucle.

Para la afición local, el Tour de Francia de 2017 será la última oportunidad de ver en acción a uno de los corredores más peculiares del pelotón internacional. Thomas Voeckler, amado y odiado a partes iguales, se retirará en los Campos Elíseos y ya ha asegurado que quiere “ser un actor en mi último Tour”. Para él será una “carrera muy especial y puede que trabaje para mi jefe de filas o que sea yo quien esté al frente del equipo, dependerá de las piernas.

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