Ulissi, nueve meses que aterrorizan a Froome

Ulissi sumó dos victorias en el Giro de 2014 en el que dio positivo

Nicolás Van Looy / Fernando Ferrari / Ciclo 21

El hoy anunciado resultado adverso de Chris Froome por una dosis más alta de la permitida de Salbutamol en su orina después de la disputa de la 17ª etapa de la Vuelta a España no es el primer caso en la historia del ciclismo en el que esa sustancia, de uso muy extendido por ser común en los tratamientos contra el asma, es la protagonista.

El resultado de Froome, que a estas alturas del proceso no puede considerarse como un positivo, debe ser ahora explicado por el corredor a los organismos competentes y serán estos los que, en base a la credibilidad que le den a la exposición de hechos del interesado, decidirán sobre la aplicación o no de una sanción.

Aunque cada caso es distinto, puede ser buena idea y echar la vista atrás para buscar algún affaire similar con el que poder hacerse una idea de a qué se puede estar enfrentando el británico nacido en Nairobi. Quizás, el caso más reciente y mediático fue el de Diego Ulissi durante el Giro de Italia de 2014, carrera en la que había ganado la quinta y la octava etapas. En aquel caso, tal y como contamos en su día, la cantidad de Salbutamol detectata en la orina de Ulissi fue de 1.900 ng/ml, inferior a los más de 2.000 ng/ml detectados en la muestra de Froome.

Al igual que en el caso de Froome, Ulissi aseguró en aquel momento que el motivo de esa cantidad anómala de la sustancia en su organismo fue un aumento de la dosis de Ventolín, algo de lo que llegó a informar a los responsables del antidoping antes del control.

Ante esta situación, al igual que ya ha anunciado Froome que hará ahora, Ulissi se adhirió a un estudio de la excreción urinaria controlada para tratar de aclarar las cosas. Pese a todo ello el corredor italiano terminó siendo sancionado por un periodo de nueve meses.

El caso de Ulissi no terminó ahí ya que su regreso a la competición provocó una guerra entre su equipo, Lampre-Merida, y el MPCC que acabó con la salida de la escuadra italiana del Movimiento por un Ciclismo Creíble.

Como ya hemos dicho, es muy pronto para determinar si Froome correrá la misma suerte que Ulissi, pero, sin duda, el caso del corredor italiano será uno de los más mencionados en los meses que durará este culebrón y, además de ser el punto de referencia de todos, se convertirá en la pesadilla de los nueve meses del británico hasta que se conozca la resolución definitiva de su caso.

El Salbutamol sí mejora el rendimiento”

Pero, la gran pregunta ahora es si el Salbutamol es una sustancia que ayuda a mejorar el rendimiento deportivo del atleta. Según la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), y de ahí que no podamos hablar –al menos por el momento– de un positivo, no el producto no tiene porqué tener, necesariamente, una relación directa con una mejora del rendimiento deportivo del deportista, pero los expertos parecen tener una idea muy opuesta.

En primer lugar, hay que explicar que el Salbutamol es un broncodilatador, es decir, una sustancia que provoca que bronquios y bronquiolos se dilaten y produce una disminución de la resistencia aérea que permite un mejor flujo de aire. Esta sustancia, como a estas alturas ya sabe cualquiera que haya seguido de cerca el affaire Froome, está permitida por la AMA hasta un máximo de 1.000 ng/ml.

¿Mejora el rendimiento de un deportista el uso de Salbutamol? Según los expertos, la respuesta simple es “sí, pero…”. Ese pero radica en el uso terapéutico de la sustancia. Es decir, que si el deportista sufre de, por ejemplo, asma, su uso ante un ataque no mejora su rendimiento sino que, sencillamente, le permite seguir compitiendo sin los efectos de esa crisis.

Sin embargo, existe un estudio francés en el que se demostró, tras administrar la sustancia en altas dosis a ocho ciclistas recreativos, su rendimiento mejoró sustancialmente. Pero que nadie se lleve ahora las manos a la cabeza porque, precisamente, por esa mejora en, repetimos, dosis altas, es por lo que la AMA establece el límite de 1.000 ng/ml. Los expertos, en cualquier caso, también advierten que el Ventolín, nombre comercial del medicamento, puede suministrarse tanto a través de un inhalador como por vía oral o inyectable (aunque esta vía es de uso hospitalario) y que los efectos y cantidades que serían detectables en el organismo varían mucho en función del método usado para su administración.

Lo único cierto es que estamos ante un caso que no va a ser blanco o negro y que, por lo tanto, se decidirá en el enorme espectro de grises al que, sin duda, lo llevarán los abogados y expertos del equipo, la AMA, la UCI y demás implicados.

Indurain en 1994

El salbutamol y sus ilustres implicados

Chris Froome es el último caso, pero no es el primero ni seguramente el apellido del británico cerrará la lista. Y entre ellos hay otros nombres ilustres como dos ganadores españoles del Tour de Francia, Miguel Indurain y Óscar Pereiro, que salieron indemnes de sus casos por la prescripción facultativa por sus problemas respiratorios.

El primer caso censado fue el de otro conocido del ciclismo español -pupilo de Manolo Sáiz y Eusebio Unzue-, el suizo Alex Zülle en 1993. Ese mismo año también dio un valor anómalo el danés Bo Hamburger, pero ambos quedaron absueltos.

Un año más tarde –1994– se produjo la gran convulsión informativa -similar a la de Froome- cuando la autoridad antidopaje francesa -que no la UCI- anunció un no negativo de Miguel Indurain -ya con 3 grandes rondas francesas y dos italianas en su ficha- por la ya célebre sustancia. Los médicos de Banesto -liderados por Sabino Padilla– justificaron el uso terapéutico antes de la ronda gala, por lo que la UCI- presidida entonces por el holandés Hein Verbruggen– decidió no tomar ninguna medida contra el navarro que semanas después ganaba su cuarto Tour consecutivo.

El italiano Franco Ballerini corrió la misma suerte que el español, pero sí fue sancionado esa campaña el francés Laurent Madouas (un mes), el primero de la historia.

Tras tres campañas sin casos, el australiano Matt White -hoy director en Orica / Mitchelton- se quedó dos meses sin licencia en 1998. Le siguieron en 2002 el vasco Igor González de Galdeano (absuelto por prescripción) y el francés Eric Berthou, que sufrió solo la descalificación de la prueba en la que no superó el control.

Pereiro, en el Tour 96 © ASO

Óscar Pereiro fue protagonista en 2006 por otro caso similar y con el mismo resultado satisfactorio para su honor. El diario francés Le Monde publicó que el gallego había dado dos veces positivo en sendas etapas (14ª y 16ª) del Tour de Francia en el que acabó segundo y luego ganó tras la descalificación por dopaje del estadounidense Floyd Landis. La UCI permitió a Pereiro -que competía para el Caisse d’Epargne de Unzue- el uso terapéutico del salbutamol, pero según la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD) no existía una razón médica que justifique el uso de este medicamento. La UCI aseguró después que los valores encontrados en la orina de Pereiro eran inferiores a los permitidos, por lo que todo quedó en regla. Otros casos del mismo año fueron los del francés Médéric Clain (absuelto) y el elite italiano Davide Garbelli, que fue descalificado y amonestado.

En 2007 surgieron dos grandes nombres como los de los italianos Leonardo Piepoli y Alessandro Petacchi, que dieron positivo en el Giro de Italia. El primero salió sin penas de su caso, pero no el del velocista, que se vio primero privado de correr el Tour de Francia con el Milram alemán ante su suspensión provisional. Petacchi fue exonerado, pero el Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) le sancionó finalmente con un año. Otros nombres de ese ejercicio implicados fueron Geer Soeperber y Cristoph Girschweiler -ambos advertidos-, el polaco del CCC, Mariusz Olesek -dos años- y el entonces sub-23 transalpino Matteo Trentin, que se quedó dos meses sin licencia.

El también absuelto francés Eric Berthou en 2008 y el ya más reciente de Ulissi completan la relación de los ciclistas que han tenido problemas con el broncodilatador.

Lista suspendidos y sancionados UCI / AEPSAD

Un comentario

  1. jesus monroy

    Lo de siempre que el Froome tiene asma, pero solo le da por dias.Como asi que los proceso asmaticos se desarrollan en las etapas duras. Devian de pertilirles a todos los ciclista ultilizar esas sustancias. En anterior oportunidad resultaron con el cuento que le habian robado los resltados de las pruevas al famoso medico que le acompana. Que le aplique sancion como al ciclista Ulissi y de pronto mas porque hay antecedentes

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*