16 ciclistas del World Tour podrían estar en la pista de Tokio

Simpática imagen de Mora y Torres, con Movistar Team. PhotoGomez Sport

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Con ocasión del fichaje de Sebastián Mora y Albert Torres por el Movistar Team publicamos hace un año un post sobre la presencia de pistards en los equipos World Tour, que nos llevó a la conclusión de que no era tan común que estos conjuntos apostasen por los pistards en sus estructuras.

Sin embargo, hay entre catorce y dieciséis ciclistas que militan en esta máxima categoría mundial y que podrían estar en los próximos Juegos Olímpicos, la máxima cita del ciclismo en pista. Y lo que es más relevante, casi todos ellos tienen fundadas opciones de medalla.

Cofidis es el conjunto que cuenta con más ‘preolímpicos’, tres. Si todo transcurre con normalidad, sus ciclistas italianos Elia Viviani y Simone Consonni son los que más opciones tienen de formar la dupla de madison transalpina en Tokio, con el primero de ellos defendiendo el título de ómnium logrado en Rio. Además, este año han incorporado al polaco Szymon Sajnok, campeón del mundo de esta disciplina en 2018, aunque de momento tendrá que ganarse el puesto ‘en casa’.

Foto oficial de Walls, con los colores del Bora.

En el escalón inmediatamente inferior, aparte del Movistar Team con Torres y Mora, encontramos al INEOS-Grenadiers, en el que milita el cuatro veces campeón del mundo de persecución, Filippo Ganna, que en Tokio será la gran esperanza para que los transalpinos estén en el podio de la persecución por equipos. Los granaderos también cuentan con Ethan Hayter, una de las grandes promesas británicas, que aspira a competir en las tres pruebas olímpicas, aunque tiene bastante competencia, especialmente en el ómnium, en Matthew Walls, que este año se estrena con el Bora-Hansgrohe.

Lo mismo que el conjunto alemán, el resto de formaciones World Tour alinean como máximo un posible olímpico. Es el caso del Bahrein-Victorius, con el gigante neoprofesional Jonathan Milan, otro hombre clave de la cuarteta transalpina; del Groupama, con Benjamin Thomas, a día de hoy el gran favorito para el ómnium olímpico, el EF-Education Nippo, con Stefan Bisseger, el maquinista del tren suizo, y el Lotto-Soudal, con Roger Kluge, doble campeón del mundo de madison formando dupla con Theo Reinhardt.

Y se da la circunstancia de que los actuales ‘arco iris’ en americana, y máximos favoritos para los JJ.OO, forman parte ambos de sendos equipos de la máxima categoría. Por un lado, Michael Mørkøv, uno de los engranajes fundamentales del ‘treno’ del Deceukink-Quick Step; por otro, Lasse Norman Hansen, que a pesar de su indudable valía, fue rechazado por el Alpecin-Fenix profesional pero encontró acomodo en el Qhubeka-Assos, que le dará plena libertad para luchar por al menos dos oros en Tokio.

Morkov y Hansen, en el Europeo de 2019.

Nos queda un último equipo que debería tener presencia en los Juegos, en concreto el Astana y con un corredor de la nacionalidad del equipo, el kazajo Artyon Zakharov, que al final logró que su país tuviera representación en el ómnium. Todo hace indicar que será él quien compita.

Terminamos este breve repaso con un equipo paradigma de la compatibilidad pista-carretera, como son los australianos del BikeExchange… aunque a la hora de la verdad buena parte de sus corredores que brillaron de jóvenes en los velódromos ahora están centrados exclusivamente en el asfalto. La única excepción podría ser Cameron Meyer, que recientemente se reivindicaba para una plaza olímpica, aunque Australia ya anunció su selección sin la presencia del nueve veces campeón del mundo.

En la segunda categoría, la ahora llamada ProTeams, tampoco hay muchos más. Seguros sólo parecen a día de hoy los belgas Kenny De Ketele y Robbe Ghys, del Sport Vlaanderen-Baloise, con muchas opciones para el galo Donavan Grondin, del Arkea Samsic, en dura lucha con Morgan Kneisky, mientras que el Uno-X noruego debe tener en Izu sus dos integrantes de la cuarteta de oro danesa, Julius Johansen y Frederik Madsen, con opciones también para Niklas Larsen. Por el contrario, las posibilidades de Liam Bertazzo (Vini Zabu) de entrar en la persecución italiana van decreciendo.


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