Se acaba este Tour de Suiza con una gran etapa y las favoritas dando un gran espectáculo sobre la carretera. La etapa era dura, con tres pasos de montaña que en realidad era uno: el Col de la Croix. En el primer paso a la parte final del puerto, los intentos de fuga fueron una constante. La fuga de una corredora, Franzeska Koch, fue fácilmente controlable, así que cuando llegó la única ascensión completa, las mejores se pusieron serias y se iban a jugar la victoria de etapa además de la general. Elisa Longo-Borghini (UAE) lanzó la hostilidades, pero Kasia Niewiadoma (Canyon), la líder Marlen Reusser (Movistar) respondieron perfectamente.
Desde ahí, los ataques se sucedieron y acabaron por destacar a la suiza y a la polaca, mientras que la italiana acabó por perder fuelle. Finalmente, el maillot amarillo cruzó en primer lugar la montaña y se lanzaba junto a la vencedora del Tour de Francia femenino en el descenso. En ese tramo intermedio, la carrera se terminó de estabilizar y la lucha entre los dos grupos terminó como parecía: con Reusser siendo la dominadora absoluta de la prueba y Cedrine Kerbaol (EF) dando alcance a las dos mejores para luchar la victoria de etapa. Lo cual le valió, al menos, la segunda plaza de la clasificación general final.