Tim Merlier, corredor del Soudal, se ha impuesto con autoridad en la séptima etapa del Tour de Francia. El sprint no estuvo marcado esta vez por una caída, pero igualmente fue problemático por la cantidad de velocistas que tenían a su vez a los lanzadores implicados. El curveo final pudo acabar con algún ciclista contra las vallas, pero por fortuna no fue así. El belga suma su cuarta victoria de etapa en la gran ronda francesa y ha marcado territorio para siguientes fechas, con más mérito por haber perdido a su lanzador en la jornada previa.
El guion de la etapa ha sido el esperado, con muy poco interés por parte de los equipos en presentar batalla. Sí la hubo para formar la fuga, pero en cuanto Jakub Otruba, del Caja Rural, y el omnipresente Baptiste Veistroffer,del Lotto, camino a ser dorsal rojo en París, se pusieron al frente de la carrera, se acabó la lucha. Alpecin y Soudal controlaron y nunca les dejaron marchar más allá del minuto cuarenta. A falta de escasos veinte kilómetros para meta les dieron alcance, siendo el turno de Jonas Abrahamsen, del Uno-X, que probó fortuna junto a la pancarta de diez a meta, sin fortuna.
8ª: Sábado 11 de julio: Périgueux (12:25)-Bergerac (16:20), 180,4 km
Un cambio de aires no siempre implica un cambio drástico. La inmersión en el departamento de Dordoña, con una visita a las cuevas de Lascaux y una visita a Sarlat, por ejemplo, no modifica radicalmente el desnivel positivo del día, limitado a 1150 m. Los vencidos ayer en el sprint de Burdeos deberían tener la oportunidad de vengarse, y los aspirantes al maillot verde tendrán, una vez más, dos buenas razones para remontar.
Tim Merlier: «No sé si mi victoria ha sido perfecta porque he lanzado yo mi propio sprint. No sé desde qué distancia, pero ha sido un desastre estar en la posición adecuada. Y lo he conseguido, así que gracias al equipo por ello. Gran trabajo por su parte. Tanto el día de Pau como hoy, hemos sido el único equipo junto a Alpecin para controlar las escapadas, así que estoy contento con que no haya ganado ningún otro equipo. Estaba a rueda de Jasper (Philipsen), luego le perdí, le volví a buscar y tuve un momento para que mis piernas respiraran. Pero a 600 metros de la línea, empezaron otra vez a pelear y me he dicho que iba a pelear hasta el final por la victoria. Y estoy feliz de haberla conseguido».
Baptiste Veistroffer: «Mi plan era meterme en la escapada; sobre todo, porque hoy estaba por aquí parte de mi familia. Me siento bien, así que voy a aprovecharlo al máximo rodando en cabeza de carrera en todo un Tour de Francia. Ésta es la carrera ciclista más importante del mundo, y es un placer participar. Siempre existe una pequeña posibilidad de ganar; si se alinean los planetas, lo podemos conseguir. El terreno debería ser más quebrado; los equipos de los velocistas deberían concedernos una ventaja superior al minuto que hemos tenido hoy; el cansancio debería notarse un poco más en el pelotón; y deberíamos ser más los que estuviéramos en la escapada».
Tadej Pogacar: «La etapa de hoy ha sido más tranquila que la de ayer, pero aun así era importante mantener una temperatura corporal adecuada y estar atentos a situaciones complicadas que se pudieran presentar al paso por los pueblos que había en el recorrido. Había que tener cuidado y lo hemos hecho bien. Ha sido un buen día. Si preguntas a cualquier ciclista del pelotón, yo diría que todos hemos sufrido un poco hoy tras el esfuerzo de ayer, yo incluido. Todos agradecemos que la etapa de hoy haya sido más llevadera».
Isaac Del Toro: «Era una etapa propicia para un sprint masivo, y a todo el pelotón le parecía bien que fuera así. Por nuestra parte, intentamos correr con precaución, mantener el cuerpo lo más fresco posible y llegar a meta sin contratiempos. El maillot blanco podría llegar a ser un objetivo, pero por ahora no lo es. Quiero disfrutar de la experiencia de correr el Tour de Francia y divertirme mucho. Me gustaría volcarme en lo que necesite el equipo. Simplemente, estoy feliz de estar aquí en esta posición. No tengo grandes objetivos personales; solo vivir este sueño aquí en Francia».
Mads Pedersen: «El sprint intermedio me salió bastante bien, y el sprint final también. No ha habido ni media rueda de diferencia entre el segundo y el décimo puesto en meta, así que podría haber terminado quinto perfectamente. Pero bueno: ser 9º es un resultado decente. Aún tengo que revisar las cifras exactas, pero creo que no he perdido demasiada renta en la clasificación por Puntos. Los sprints masivos no son mi especialidad, así que estoy bastante satisfecho con el resultado».
Jakub Otruba: “Ya había intentado meterme en la fuga un par de veces, pero no fue posible, y pensé que hoy era una buena oportunidad para estar delante y que se viera al equipo durante algunas horas. Pensábamos que seríamos más corredores en la fuga, pero al final nos tuvimos que entender sólo entre dos. Al principio del día, Veistroffer me preguntó si querría estar en la escapada, ha sido un gran compañero de aventura y creo que nos hemos entendido bien, pero sabíamos que era muy difícil sorprender al pelotón un día como hoy”.