Tim Merlier volvió a demostrar que es el velocista más en forma de este Tour de Francia al imponerse con autoridad en la octava etapa, disputada entre una fuga condenada desde el inicio y un desenlace al esprint en las calles de Bergerac. El belga de Soudal aprovechó a la perfección el excelente lanzamiento de Alpecin para Jasper Philipsen y remató con una punta de velocidad imparable.
La jornada estuvo animada por la escapada de Jakub Otruba (Caja Rural), Liam Slock (Lotto) y Thibault Guernalec (TotalEnergies). Los tres llegaron a contar con algo más de dos minutos de ventaja, aunque Alpecin y Soudal mantuvieron siempre la situación bajo control. El gran protagonista de la fuga fue Slock, que atacó en solitario a cuarenta kilómetros de meta y resistió hasta el último kilómetro, siendo reconocido como el corredor más combativo del día.
Finalmente, el pelotón absorbió al belga y preparó la volata masiva. Van der Poel lanzó a Philipsen de manera impecable, pero Merlier encontró la rueda perfecta y se impuso con claridad para sumar su segunda victoria en esta edición del Tour.
Por su parte, Movistar vivió una jornada tranquila, sin sobresaltos y centrado en ahorrar fuerzas de cara a las etapas más exigentes de la segunda semana.
Tim Merlier (Soudal): “No me he sentido para nada el jefazo del sprint. De hecho, he tenido que estar luchando por la posición todo el tiempo, hasta el último minuto. Me he encontrado un tanto encerrado por momentos; casi sufro una caída; y, por un segundo, llegué a pensar que la etapa había terminado para mí. No obstante, hice un último intento para llegar a la altura de los corredores que estaban abriendo el sprint y luego, a 250 metros de la meta, había cogido tanta velocidad que valía la pena esprintar hasta el final. Eso sí: en los últimos 50 metros, sentía que ya no podía más. Pero supongo que, cuando veo la línea de meta, puedo dar de mí más que nadie. Con este calor, hacer un esfuerzo así me ha resultado durísimo. Si ganas una, es más fácil ganar una segunda. Estoy feliz de haber conseguido dos victorias seguidas. Mi Tour de Francia ya es un éxito”.
Jakub Otruba (Caja Rural): «Lo he dado todo, he intentado pelear tanto en los puertos como en el sprint, pero la verdad es que al final Slock ha sido más fuerte en la escapada. Para el equipo es importante estar delante siempre que podamos, y siempre trato de dar lo máximo. Seguramente mañana será un día más duro para entrar en la fuga, ya que el lunes es día de descanso y seguramente muchos equipos quieran intentarlo».
Rick Pluimers (Tudor): «El final fue súper agitado, y tenías que estar en posición muy temprano porque con todas las rotondas y curvas, es casi imposible subir. Marco Haller y Matteo Trentin hicieron un trabajo increíble para ponerme en la posición perfecta con aproximadamente un kilómetro por recor, y a partir de ahí encontré mi propio camino. Tuve que ser un poco más agresivo en las últimas esquinas, pero salí de la última en una muy buena posición. Luego fue todo hasta el final. Terminar sexto en un sprint del Tour de Francia como este es algo de lo que puedo estar orgulloso».
Mads Pedersen (Lidl): “Creo que Tim Merlier encara la lucha por el maillot verde de una forma muy diferente a cómo lo hago yo. Él puede conseguir un montón de puntos en cualquier llegada masiva. La etapa de hoy, para mí, era igual que la de ayer: una cuestión de minimizar pérdidas, ya que no soy lo suficientemente bueno en este tipo de sprints masivos. Tim y yo tenemos dos enfoques distintos, pero un mismo objetivo. Espero que sea emocionante verlo por la tele. Espero conseguir el máximo de puntos posibles mañana. Ése será nuestro objetivo principal: intentar repetir lo que ya hicimos en la cuarta etapa y sumar la máxima cantidad de puntos posible”.