Precioso final de etapa el vivido en el Tour de Suiza femenino. Elisa Longo-Borghini (UAE) se lleva botín doble de la jornada, con un espectacular triunfo y el jersey amarillo de líder, arrebatado a Femke De Vries (Visma), quien intentó resistir, pero iba a ser cuestión de las favoritas. Las hostilidades se abrieron en la primera subida puntuable del día, a unos 14 kilómetros de meta. Allí tanto la italiana como Kasia Niewiadoma (Canyon) abrieron gas y pronto resquebrajaron las opciones del resto de ciclistas. Hicieron un grupo del que ya se había descolgado la líder. En él iban Marlen Reusser (Movistar) o Sarah van Dam (Visma), ya con el campo abierto tras haberse quedado su compañera, entre otras.
Cuando llegó la última colina, una nueva arrancada de Elisa Longo-Borghini dejó a todas atrás a excepción de Kasia Niewiadoma, que acabó por ceder. Buena etapa, aún así, pese a encontrarse fuera de territorios más diésel, mejores para ella. A partir de ahí, la ciclista del UAE se lanzó a por la victoria y a postularse como máxima favorita a la victoria final. Por detrás, la polaca hizo grupo con la suiza, aunque ambas confundieron un desvío y perdieron ahí la opción de ser segunda y tercera en la etapa. Sarah van Dam les adelantó y una activa Steffi Häberlin (SD Worx), campeona suiza, dio alcance al dúo.
Un final de locura que deja a una líder muy sólida y con muchas expectativas de luchar por la victoria final.
PRÓXIMA ETAPA
3ª: Viernes 19 junio. Bad Ragaz – Bad Ragaz, 120.8 km
Elisa Longo-Borghini: «No vivo muy lejos de aquí y han venido a verme algunos amigos, la familia… siempre es especial ganar cerca de casa. Tomamos la salida con la idea en la cabeza de que (Kasia) Niewiadoma era la más fuerte y que iba a atacar. De primeras no entendí por qué no venía conmigo en la última colina y pronto entendí por qué me marché sola. Pero chapeau por ella, porque rompió todo en la primera subida. Estar de amarillo es un premio para mí y para el equipo en general».