Noval conquista el arcoíris y lo confiesa: «Aún no me lo creo»

Redacción / Ciclo 21

Benjamín Noval ya es campeón del mundo júnior de contrarreloj. El asturiano culminó en Montreal una temporada extraordinaria con el maillot arcoíris, después de imponerse en una prueba en la que partía entre los candidatos a las medallas, aunque ni siquiera él tenía completamente claro que pudiera alcanzar el oro. Tras cruzar la línea de meta, atendió a Teledeporte todavía intentando asimilar la magnitud de lo conseguido.

«Sí, por supuesto, yo creo que era un objetivo desde el principio de la temporada, pero para la crono no tenía tan claro que tenía estas posibilidades. Sabía que era posible, pero bueno, aún no me lo creo y estoy asimilándolo todavía», reconoció el nuevo campeón del mundo, consciente de que había cumplido uno de los grandes objetivos que se había marcado durante el año.

El título supone además una recompensa para todo su entorno. Noval ha contado durante la temporada con el apoyo de su familia y, especialmente, con la experiencia de su padre, también antiguo corredor profesional. La victoria en Montreal convierte el día en uno de los momentos más importantes de su todavía corta trayectoria deportiva.

«Por supuesto, llevamos trabajando en ello toda la temporada, sobre todo esta última parte de la temporada, así que preparé mucho mejor la crono y estos Mundiales», explicó Noval. El asturiano reconoció que el trabajo específico realizado durante las últimas semanas terminó siendo determinante para llegar en las mejores condiciones posibles a la cita mundialista.

Además, el corredor español llegaba a Montreal con una motivación añadida después de lo ocurrido en la edición anterior. «Después del año pasado yo creo que ya había que conseguirlo y bueno, al final fue posible», afirmó. La frase resume la ambición con la que afrontó esta edición de los Mundiales y la evolución experimentada durante los últimos meses.

El recorrido canadiense presentó un desafío especialmente complicado por su carácter técnico. Las numerosas curvas obligaban a los corredores a mantener la concentración y controlar los riesgos, especialmente durante los primeros kilómetros. Noval reconoció que precisamente esa parte inicial condicionó ligeramente su estrategia.

«Al principio la verdad que notaba que había salido un poco demasiado conservador porque había muchas curvas y tampoco quería tener alguna caída», explicó el asturiano. Su prioridad inicial fue evitar cualquier error que pudiera arruinar sus opciones de luchar por el oro.

Sin embargo, una vez superada la parte más técnica, Noval cambió completamente el ritmo. El campeón del mundo encontró un terreno más favorable y pudo explotar sus mejores cualidades para comenzar a recortar diferencias y situarse entre los mejores tiempos de la jornada.

«Después ya, una vez salí al terreno favorable, ya a tope hasta meta», resumió. Esa estrategia terminó funcionando a la perfección. Noval consiguió establecer el mejor tiempo y resistió posteriormente el intento de remontada de sus rivales para convertirse en campeón del mundo.

Con solo 17 años, el asturiano añade así un maillot arcoíris a una temporada que ya había confirmado su enorme potencial. La próxima campaña dará un paso todavía mayor en su carrera con su llegada al World Tour, pero antes puede disfrutar de un título mundial que, como él mismo reconoció tras la carrera, todavía le cuesta creer que sea suyo.

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