Adiós a Jaime Mir

Mir acompaña a Heras en la meta de una etapa de La Vuelta

Redacción / Ciclo 21

Jaime Mir es una de las imágenes más reconocibles del ciclismo, desde los años 60 hasta los 2000. Era el hombre del bigote en la meta, el que acompañaba y aconsejaba a los ciclistas antes de subirse al podio. Primero taxista, luego auxiliar y también actor, falleció a los 90 años de edad en Barcelona tras una vida plena de historias y vivencias.

Mir compartió momentos con campeones históricos como Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Luis Ocaña, Joop Zoetemelk, Laurent Fignon, Pedro Delgado, Miguel Indurain o Lance Armstrong. Dejó el taxi por una oferta para cubrir el Tour de 1959 con el coche de El Mundo Deportivo y acabó en el mundillo con los equipos Bic, Teka, Festina y, en los últimos años, hasta 2013, con el Andalucía.

Se hizo un nombre en el pelotón por su buen hacer con los ciclistas y, sobre todo, por su rápido entendimiento de lo que necesitaban los patrocinadores: «Me di cuenta de que la mayoría de ciclistas aparecían en el podio sin apenas arreglarse, mal peinados, sudorosos«, explicaba en sus memorias, Secundario de lujo, con la colaboración de Iván Vega. «Había que acicalar a los ciclistas, enseñarles a vender su imagen. Yo les esperaba en la meta, les peinaba, les colocaba la gorra… y les aconsejaba que abrieran bien los brazos en el podio para que se viera la marca».

Además de acompañar al pelotón ciclista en las grandes vueltas durante medio siglo, Mir actuó como secundario en más de cien películas, estuvo a las órdenes de Sergio Leone o compartió reparto con Clint Eastwood en los míticos spaghetti westerns y rodó con históricos del cine español como López Vázquez, Paco Rabal o Alfredo Landa. Una vida de película.

 

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