Alberto Serrano: Sueño profesional sin ansiedad

Alberto Serrano con la ropa de la selección española © FMC

Seguimos con las ruedas finas y con la categoría sub-23. Volvemos a ciclistas de la capital y es el turno de Alberto Serrano Álvarez. Era preceptivo hablar con él, sobre todo por la calidad humana y el carácter afable que muestra siempre en las distancias cortas. Ejemplo de disciplina y dedicación, a sus 21 años afronta su última campaña en la categoría mencionada, y lo hace en uno de los equipos más destacados dentro de la misma, como es el Caja Rural-Seguros RGA.

El ciclismo forma parte de su vida desde pequeño, pasando por varios equipos emblemáticos como la UC San Sebastián de los Reyes, el Castillo de Onda, el Disgarsa, la PC Magro o más recientemente el Escribano Sport Team, y en todas las temporadas ha mostrado destellos, sin faltar en su cita con el pódium. Además, ha sido un habitual de las convocatorias de la selección madrileña desde infantiles, y sabe lo que es proclamarse campeón de Madrid de ruta.

Si quieres conocer su vida y obra deportiva este es el momento, ya que atendió con cortesía a nuestras preguntas y, desde luego, no dejó ni un cabo suelto, que para eso es como él mismo se define: “Una persona muy meticulosa, seria y organizada”.

-Este 2020 supone tu último año como sub23 y encima fichando por uno de los equipos más fuertes de la categoría con salida directa al profesionalismo. Eres un corredor metódico y sabe ir paso a paso pero, dadas las circunstancias, ¿sientes ansiedad por buscar esa ventana que te abra a algún equipo UCI esta temporada? ¿O te metes tú mismo la presión? ¿Desde el equipo qué te piden?

-La verdad que no tengo ansiedad, sería perjudicial y me gusta dar pasos seguros y firmes en este aspecto. La “presión” me la meto yo para ser cada día mejor y dar saltos de calidad notables. Espero que todo el trabajo realizado siga dando sus frutos para poder estar a la altura en un futuro. Estoy en el lugar correcto, ya que el Caja Rural Seguros RGA es el mejor equipo para encaminarte hacia el profesionalismo en el ámbito nacional. Desde el principio me han dado galones y confianza para ser un hombre que vaya a disputar. Es un honor que un equipo como este crea en ti.

-No has perdido el tiempo. Hasta que llegó el COVID-19 para quedarse, mostraste destellos en las primeras carreras. Te vimos en el podio de la primera etapa del Essor Basque donde ganaste la montaña, y terminar 6º en la inaugural del Euskaldún en Zumaia. Sin embargo, en la citas del Lehendakari de Ereño y Urretxu, llegaste más atrás ¿Cómo te has encontrado en estas primeras carreras vestido de verde? Con tanto madrileño en el equipo ¿te sentirás como en casa, no?

-En el país vecino disfruté mucho. Era la primera carrera del año, la primera de verde Caja Rural y salí con las ideas claras. Recuerdo que nuestro director Miguel nos dijo que en Essor Basque casi siempre se hace una fuga al principio de etapa, y ésta suele llegar a meta. Y fue así, lo clavó. La verdad que tengo buen ojo para coger fugas, conseguí meterme en una bastante numerosa de unos 25 ciclistas junto con dos compañeros míos que me ayudaron mucho y ésta caminó. Como dices bien me aseguré la montaña, porque quería subir al pódium con los nuevos colores en mi primera carrera. Finalmente, la fuga se fue seleccionando por la dureza del terreno y llegamos a meta unos pocos. Me quedé con la medalla de chocolate. De Zumaia también tengo muy buenos recuerdos. Aunque fue un día de lluvia y frío. El equipo trabajó para que la carrera estuviese controlada en todo momento. A falta de 5 a meta un ataque durísimo de 2 ciclistas nos desorganizó, salimos a la contra mi compañero Andoni y yo, junto con otros 3 ciclistas en una persecución agónica para que no se nos escapara la carrera. Finalmente, di un último relevo a todo lo que daba, para que Andoni intentara llegar a cabeza, aunque fue imposible. Después de estas carreras, llegó un calor atípico de esas fechas, junto con algo de mala suerte. Tengo un problema con la alergia estacional, provocada por los primeros “calores” que merman mucho mi rendimiento. Esto pudo ser uno de los motivos de que algunas carreras no se dieran bien pero el equipo, al conocer mi caso, me está ayudando a que esto no sea un factor determinante en mi rendimiento. Por lo que ya estoy vacunándome para hacer que desaparezcan mis limitaciones en carrera. Desde aquí les doy mil gracias. Luego lo que te comento de las diferentes circunstancias de carrera. Un ejemplo, fue una caída en la 2º etapa de la Vuelta Guadalentín, que me impidió estar peleando junto a mis compañeros en la parte decisiva de la carrera. También tuve un problema mecánico en Urretxu. Deseando volver para quitarme esa espinita de las últimas carreras. Y sí, la verdad que es agradable tener a compañeros que viven cerca de ti y que conoces por decirlo así, de toda la vida.

-Desde los 6 años montas en bici y llevas el ciclismo en la sangre. Además, teniendo como padre a uno de los directores de mayor prestigio en nuestro país, como es Ángel Serrano, pues blanco y en botella. ¿Cuál ha sido el mejor consejo que te ha dado tu padre desde siempre? Cuéntanos (si quieres) lo que te dijo él cuando empezabas a ir concentrado con la Selección Madrileña a competiciones…

-¡Eso es! Ya son más de 15 años ligado al mundo de la bicicleta. El mejor consejo que me ha dado desde que me tomé la bici en serio, fue el trabajar duro y tener constancia en lo que hacía. (Ríe) para él lo más importante es que fuera disciplinado y educado en todo momento cuando estuviera fuera de casa, cosa que hoy en día también hago.

-Lo curioso de tu trayectoria es que, desde cadetes, apenas has permanecido en un equipo más de un año, a excepción del Escribano Sport Team. ¿Cosas de tu padre y circunstancias de su trabajo, o tuviste algo que decir a la hora de elegir equipo? ¿En cuál de todos ellos te sentiste más a gusto?

-No, mi padre no decidía a que equipo tenía que ir, siempre lo he decidido yo. La etapa de escuelas en la UCSS Reyes siempre la llevaré en el corazón, tengo muy buenos recuerdos de todos esos años. Estuve en el equipo madrileño mi primer año de cadetes, pero el 2º quería correr fuera de la Comunidad, por lo que me fui a Valladolid, al equipo de nuestro gran amigo Ángel Lozano. Como Tinlohi no tenía equipo juvenil, tuve que volver a cambiar de equipo sí o sí. Probé suerte en el campus de selección de la Fundación Contador, pero no me cogieron. Al rechazarme la Fundación el equipo Castillo de Onda, me abrió sus puertas, enseñándome la importancia del trabajo en equipo. Allí compartí duras y buenas experiencias junto a José Cabedo, que era nuestro director, y con compañeros de gran nivel que ahora mismo están en profesionales como Xavi Cañellas, Joel Nicolau o Manuel Peñalver. En este equipo estaba muy cómodo, pero los gastos económicos que suponían los viajes en bus de Madrid a Castellón y vuelta, eran muy caros y frecuentes. Entonces tuve que buscar un equipo que me cubriera todos los gastos de desplazamiento y alojamiento. Este equipo fue Disgarsa, en Cantabria. En él estuve 3 meses conviviendo en un piso con tres compañeros más, dos canarios y un sudafricano. Aquí me di cuenta en la diferencia a la hora de correr que tienen los del norte. Para dar el paso a sub23 tenía muy buenas ofertas, pero también comenzaba una nueva etapa en mi vida, la Universidad. Si me iba a uno de los equipos de fuera, no iba a poder comenzar mis estudios al 100%, por lo que decidí quedarme en la Comunidad con mi amigo Magro. El Cartucho era un equipo humilde, pero con mucho calendario. Magro me dio muchas oportunidades en carreras de nivel, como algunas Copas de España o vueltas. Le daba igual lo que hiciera, lo único que me decía era: “Machote, tú has venido aquí a divertirte y a aprender de los mayores”. Esa tranquilidad que me daba me ayudó a que el salto de juveniles a esta categoría, no fuera tan radical, e incluso llegó a hacerme creer que aun siendo de primer año, podía estar peleando con los mejores. Un ejemplo es que estuve en el top de la general de la Vuelta Segovia. Al saber cómo funcionaba la Universidad quería seguir estando en un equipo cercano, para poder compaginar estudios y ciclismo. El Escribano me fichó, tenían un atractivo calendario nacional y buena infraestructura. En este equipo es donde he crecido como ciclista y donde he visto que más he mejorado dados los resultados de estos dos últimos años. El primero de ellos, trabajé bastante, aunque también tuve mis momentos para lucirme y que aproveché. Y en el 2019 fue mi confirmación, me dieron la confianza para disputar conmigo tanto la Copa España, como de grandes vueltas del calendario, entre ellas la Vuelta a León. Con la buena campaña anterior y ser 2020 mi último año en u23, el Caja Rural Seguros RGA me dio la oportunidad de seguir creciendo con ellos. Al ser un equipo filial con contacto directo con profesionales, no me lo pensé dos veces. Como me preguntas, donde más cómodo me he sentido es en el equipo en el que estoy. El trato es como si fueras un profesional, están muy pendientes de ti y dispuestos a ayudarte en cualquier cosa que necesite un ciclista.

-En tu primer año de cadete, militando en la UC San Sebastián de los Reyes, te vimos ya rondar el podio en los autonómicos de crono de Boadilla del Monte (4º), acabar 8º en la prueba de casa y 10º en la clásica prueba de Coslada. ¿Te costó mucho el cambio de infantiles a cadetes? ¿Esperabas haber conseguido algún podio, o te lo tomaste más como un aprendizaje y adaptación a la categoría?

-Todo salto de categoría me lo he tomado con calma, sin prisas y aprendiendo. El salto de escuelas a cadetes es bastante notable, pero recuerdo que algunas pruebas como las que has mencionado se me dieron bien. Esto me dio confianza para al año siguiente hacerlo mucho mejor.


-Con la buena amistad que tiene tu padre con Ángel Lozano, no era extraño que acabaras corriendo tu 2º año como cadete en el Tinlohi vallisoletano. Fue la temporada de tu explosión. Ya que ganaste los Campeonatos de Madrid de crono en Boadilla y fondo en Villa del Prado y la general final del Trofeo FMC. ¿Te sorprendió semejante doblete? ¿Cómo lograste ser tan regular, hasta el punto de no bajarte del podio en más de la mitad de las carreras?

-Recuerdo que al estar casi todas las carreras disputando disfrutaba mucho de cualquier prueba que iba. Creo que la regularidad que tuve fue el empezar a tomarme en serio la bicicleta y entrenar algo más. Lo que he echado de menos estos años, en categorías más grandes, es la escasez de campeonatos autonómicos. Sería ideal que todos estos años atrás hubiera habido tanto Campeonatos de Madrid de línea como de CRI.

-Además, ese año brillas en carreras fuera de la región, como el 4º puesto en la Vuelta a Gandía o el 8º en el Bajo Aragón. Estaba claro que terminarías yendo a los Campeonatos de España de Jaén. Allí incluso doblas corriendo crono y línea. En la primera acabas 13º a 1:08 del nuevo campeón, Iñigo Elosegui, y en la prueba de fondo terminas 15º. ¿Cómo viviste esos Nacionales? ¿En su momento, cómo valoraste esos resultados?

-Mi debut en los Campeonatos de España fue en infantiles de primer año en Caspe. Aún recuerdo la ilusión que me hizo que el seleccionador Terciado me escogiera. A partir de esa categoría he ido ininterrumpidamente todos los Nacionales hasta sub23 de 3º. ¡Ya son 9 años sin faltar! En infantiles de 2º año hice 4º en el Campeonato de España de Asturias en el circuito de velocidad de Fernando Alonso. Y en los Campeonatos de Jaén recuerdo que no acabé contento con los resultados, porque sabía que podía haberlo hecho mucho mejor.

-En 2015 sigues tu periplo fuera de Madrid y acabas en el Castillo de Onda, uno de los equipos con más solera del campo juvenil en nuestro país. Con ellos ganas el GP Salchi de Coslada y terminas 6º en el Trofeo FMC. Logras además, colarte en el top ten de la Vuelta a Murcia y brillar en alguna etapa de la Bizkaiko Itzulia. ¿Dentro de lo esperado el año? ¿Fue beneficioso para ti seguir corriendo en equipos foráneos?

-En Castillo de Onda, al tener tan buenos corredores y yo ser de 1º año, me tocó aprender y trabajar mucho. En este equipo aprendí a formar un abanico, a tirar por un compañero, a valorar las oportunidades que me daban para disputar, etc. Sí fue de valor para mí el correr fuera de la comunidad con esa edad. Días antes de las carreras los corredores vivíamos en un piso, donde aprendí mucho de la vida y la convivencia. Creo que esto fue lo que me llevó a ser un adulto.

-En tu 2º año como juvenil das el salto al Disgarsa, yéndote al norte de España. Ganas la montaña en el Tº Laguna, en Oviedo, y subes al cajón en varias carreras tanto de Madrid como de Cantabria, pero no logras levantar los brazos al contrario que el año anterior. Fuiste muy regular, pero sin premio. ¿Qué crees que pasó o te faltó para confirmar tu calidad durante esa campaña?

-El año en Disgarsa recuerdo que en tres ocasiones hice segundo, y cantidad de veces en el top 10 sin una victoria. No creo realmente que pasara nada, sino que el día que estaba cerca de ganar, siempre había un corredor que era más fuerte que yo. También hay que decir que me tuve que adaptar rápidamente a la forma de correr del norte y sus carreras, muy distinto a lo que estamos acostumbrados a ver en juveniles en nuestra Comunidad o sus alrededores.

-De tu paso por el EC Cartucho-Magro ya nos has comentado antes. El año pasado fue el de tu consagración en la categoría sub23 pero ya a un nivel nacional. Un 8º puesto en la general de la Copa de España, rozando el cajón en la puntuable de Aiztondo, viene acompañado de podios en Vuelta a León, Ontur, Vuelta a Valencia y, años después, de un nuevo título de campeón de Madrid en Fuenlabrada. Encima debutas con la Selección Española en la Carrera de la Paz (Chequia). ¿Qué balance sacas de tu 2019? ¿Cómo viviste tu primera experiencia internacional bajo las órdenes de Ramón González Arrieta? Creo en la última etapa te liaste la manta a la cabeza y saliste a por todas…

-Del 2019 me llevo gran cantidad de experiencias agradables encima de la bicicleta. Comenzando el año ganando el Campeonato Autonómico siempre gusta y da confianza para afrontar las primeras carreras del año. Al ver que disputaba las carreras de Copa España más de lo mismo. Luego, me gustaría destacar que el equipo Ginestar de Pascual Orengo me ofreció correr en las Islas Azores junto a profesionales portugueses. Fue una de las carreras más duras y bonitas que he corrido en mi vida. La experiencia de ir con la Selección Española nunca la olvidaré. Correr con los mejores sub23 de Europa, de los que la mayoría ya eran pro y actualmente muchos de ellos están en World Tour, te da muchas lecciones para apuntar en tu cuaderno de notas para ser un buen ciclista. Recuerdo que Ramontxu me decía que tenía que coger la fuga alguno de los días de esta vuelta. No lo conseguí en los primeros… y llegó en la última etapa. Era la reina, con más de 2.500 metros de desnivel positivos y unos 175 kilómetros. Quería que él se sintiera orgulloso de haberme seleccionado, por lo que salí a cumplir las instrucciones que me había dado. Fue un todo o nada. Era muy arriesgado el intentar fugarse y que no saliera bien, ya que la etapa era larga y exigente, por lo que cabía la posibilidad de no acabar la vuelta. ¡Pero la cogí! La media de la primera hora y media hasta que se hizo la fuga, fue de más de 50km/h, con esto se puede apreciar el nivel. En la escaramuza que se hizo caminamos unos cuantos kilómetros hasta que llegaron los puertos largos. El llegar a meta y acabar la ronda después de haber gastado tanto delante no fue fácil. En estas carreras, hasta en las grupettas se va a fuego, por lo que sufrí mucho. Finalmente acabé la vuelta y llevándome a casa creo que la mejor experiencia que me ha dado el ciclismo. Espero que en un futuro cercano pueda volver a repetir con el combinado nacional. El correr con los mejores de Europa, me dio un punto muy bueno para finalizar la temporada. Esto se vio reflejado, al llevarme la montaña de la Vuelta a León.

-Abordamos aspectos de la FMC. De todos los seleccionadores que has tenido, haz una pequeña valoración de cada uno.

-De Carlos Castaño tengo muy buenos recuerdos. Hacía que las expediciones con la Selección fueran muy divertidas. En carrera era de los directores que le gustaba salir a por todas y corríamos muy agresivo. A mí personalmente me dio muy buenos consejos y trucos tanto en pista como en carretera. Para Dani Clavero solo tengo buenas palabras. Desde que le conocí, me ha transmitido mucha confianza y preocupación por mi estado de forma durante todo el año en todas las campañas que llevo en sub23. En los últimos Campeonatos de España ha confiado mucho en mí, aunque no he podido rendir a mi nivel por diferentes circunstancias. Espero que este 2020 pueda devolverle toda esa confianza depositada durante todos estos años, con al menos, una medalla en los Nacionales.

-Una de las claves de tu rendimiento es que eres muy organizado y te gusta llevar todo al dedillo. Así que durante el confinamiento que hemos vivido, ¿cómo has trabajado para no perder la forma? Y ahora que ya podéis salir, ¿qué objetivos te planteas en lo queda de temporada?

-Exacto, soy muy organizado y me gusta cumplir con mis entrenamientos. Esta filosofía me la ha inculcado mi preparador y gran amigo Javier Fernández Alba. Tengo que decirte que gracias a él he crecido como ciclista. Ya son muchos años juntos y los dos sabemos qué entrenamientos me van mejor, dónde podemos limar o mejorar y, sobre todo, cómo preparar grandes objetivos. Esta cuarentena se ha basado en sesiones de rodillo de no más de 2 horas al día. Lo he acompañado con plataformas virtuales para que fuera más ameno. La mayoría de días lo complementaba con sesiones de fortalecimiento de abdominales y lumbares. También he experimentado con el Compex, haciendo como una especie de sesiones de gimnasio. Todo un descubrimiento. Los objetivos no son claros. Realmente a día de hoy, no se sabe con toda certeza que las pruebas que hay pospuestas se vayan a hacer finalmente. Pero hay algunas carreras como el Giro de Italia sub23 que sí me gustaría correr y, por qué no, buscar alguna etapa. Realmente después de todo espero que podamos correr unos meses y que este año no se quede en blanco.

-Como estudiante de marketing, creo que sabes venderte muy bien en web y RRSS. Cuéntanos qué podemos encontrar o qué nos recomiendas de tu portal albertoserrano.cc? Por cierto, ¿qué corredores PRO actuales recomendarías seguir por su manera de trabajar en RRSS y por qué?

-La verdad que sí que me gusta mucho todo lo que es el ambiente de las redes sociales. Al estudiar marketing, puedo aplicar muchas cosas de las que aprendo, para venderme a mí mismo. Cada vez es más importante que el ciclista sea activo en redes, porque casi todas las marcas de los equipos te piden un mínimo de publicidad a lo largo del año. En mi blog podéis encontrar todo tipo de noticias y vídeos de las carreras a las que he ido. Entrevistas como esta que me habéis hecho, mi currículum deportivo completo, patrocinadores, etc. También me gusta escribir de vez en cuando para contar más al detalle como ha sido una carrera o algún periodo concreto de la temporada. Tengo que darle las gracias a mi amigo Javi Montes “Búfalo”, que es el que me creó la página, como el que la mantiene actualizada. El que más engancha y es todo un crack es Rigoberto Urán. Podemos encontrar temas relacionados con su vida ciclista, siendo todo un profesional de calidad, junto con ese toque cómico que le caracteriza. También me gusta como vende su marca de ropa sin hacer realmente publicidad de manera clásica. Gracias por esta entrevista y dejarme contar a los que la lean, mi vida ciclista desde sus inicios.

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