El líder del Pinarello firmó una victoria de prestigio en el Coll de la Botella tras culminar el excelente trabajo colectivo de su equipo. Tom Pidcock se impuso en el esprint final a Carlos Verona, segundo tras lanzar el último ataque, mientras Sepp Kuss completó el podio después de protagonizar varios movimientos ofensivos.
La Andorra MoraBanc Clàssica, con apenas 125 kilómetros pero más de 4.000 metros de desnivel, ofreció un auténtico festival de montaña. El intenso calor, la altitud y los tramos de sterrato fueron seleccionando el pelotón hasta dejar la carrera reducida a los favoritos. La escapada inicial, formada entre otros por Jefferson Cepeda, Joan Bou y Eivind Broholt Fougner, fue neutralizada cuando el Pinarello asumió el control.
El equipo británico endureció la prueba con los relevos de Mark Donovan, Damien Howson y Chris Harper, eliminando a varios aspirantes. Kuss atacó en los kilómetros decisivos, pero Harper y Verona lograron neutralizarle. Ya en el último kilómetro, Verona probó fortuna de nuevo, aunque Pidcock respondió con autoridad y remató la faena al esprint para sellar una de sus victorias más importantes desde su llegada al conjunto suizo.
La organización hizo oficial el exigente trazado de la segunda edición de la Clàssica Andorra, una prueba de un día afincada en el montañoso país pirenaico que se disputará el próximo domingo 21 de junio. Esta carrera se perfila como un ensayo ideal y de máxima exigencia para todos aquellos corredores que tienen en su radar competitivo la disputa del inminente Tour de Francia. Fiel a su ubicación geográfica, la cita está diseñada de manera exclusiva para el lucimiento de los escaladores, presentando un desafío colosal que no dará respiro al pelotón internacional.
Los ciclistas se enfrentarán a un recorrido de 125 kilómetros y más de 3800 metros de desnivel positivo acumulado, tomando la salida en Andorra La Vella para finalizar en las alturas del Coll de la Botella en La Massana. Para alcanzar esta ansiada meta, que cuenta con una ascensión final de 14 kilómetros ininterrumpidos, los protagonistas deberán superar previamente auténticos colosos como el Port de Envalira y el Coll de Ordino, a lo que hay que sumar la dureza añadida de un tramo de tierra en el sector de Les Pardines. Este espectacular menú de montaña buscará un digno sucesor para el danés Mattias Skjelmose, actual defensor del título y corredor de la estructura Lidl que se alzó con la victoria en el estreno de la prueba la pasada temporada.