Ciclocross: Guía para principiantes

El ciclocross es la especialidad invernal del ciclismo / © UCI

Nicolás Van Looy / Ciclo21

El ciclocross, la especialidad invernal del ciclismo, está viviendo un momento dorado en España. En ello, sin duda alguna, juegan un papel fundamental los buenos resultados que están consiguiendo los ciclistas nacionales en los mejores circuitos belgas; pero también –y sobre todo–, el hecho de que, al fin, un canal televisivo de implantación nacional está ofreciendo la posibilidad de seguir en directo las carreras sin necesidad de recurrir de forma constante a enlaces de dudosa calidad y nula legalidad a los que los aficionados estábamos obligados hasta no hace tanto tiempo. El éxito de esa apuesta, a la que sólo le falta la guinda de contar con comentarios en español –por ahora, sólo las citas continentales y mundiales tienen ese privilegio–, se está viendo ratificada por sus espectaculares datos de audiencia.

 


A la vez, las redes sociales están sirviendo para que los aficionados recién llegados al que, para no pocos, es uno de los espectáculos más bellos del ciclismo, puedan entablar conversación y relación con otros más veteranos en esto del barro y los obstáculos y, de alguna manera, hacer un cursillo acelerado para entender qué y por qué ocurre en cada prueba.

Los medios especializados olvidamos, en ocasiones, que entre nuestros lectores también se cuentan recién llegados que no tienen por qué dominar la jerga y algunos conceptos básicos para, insistimos, entender algo mejor lo que sucede en cada circuito. Por ello, y a petición de algunos de esos lectores que así lo han solicitado, Ciclo 21 ha realizado esta rápida, resumidísima y concisa guía de ciclocross para principiantes, un documento (susceptible de ser ampliado con nuevas preguntas y sugerencias) en el que vamos a repasar y tratar de contestar las dudas más recurrentes entre aquellos que se sientan por primera vez a ver en acción a los crossers.

«Si parpadeas, te lo pierdes»

En el ciclocross no hay momentos de descanso / © UCI

Empezamos tirando de tópico. De esa coletilla que popularizaron las retransmisiones televisivas durante los años de gloria de Fernando Alonso. Y es que, efectivamente, el ciclocross es una carrera en la que no hay ni un solo momento de tregua desde el pistoletazo de salida hasta la línea de meta.

Esa es, además, una de las razones por las que el ciclocross supone una puerta de entrada ideal al ciclismo para cualquier aficionado: es muy sencillo entender, en todo momento, qué sucede en carrera. Al contrario de lo que sucede en la ruta, donde las tácticas de equipo, las escapadas, las emboscadas, los relevos… son parte fundamental del relato y, por ello, precisa de ciertos conocimientos para poder analizar de forma acertada lo que sucede y, sobre todo, lo que está por venir, el ciclocross es mucho más sencillo.

Seguramente, la frase que mejor lo resume es la que suele utilizar Felipe Orts cuando se le pregunta al respecto. Dice el de La Vila Joiosa que en el ciclocross la táctica es sencilla: “abrir el puño del gas al máximo desde la salida y aguantar hasta la meta… o hasta que revientes”.

«¿Siempre hay barro?»

No todos los circuitos son fríos y con barro / © UCI

Solemos, sobre todo los periodistas, abusar de términos comunes para referirnos a las cosas. Se trata, sobre todo en la prensa escrita, en no caer en la reiteración excesiva de palabras que puedan hacer pesado el texto para el lector y, por eso, muchas veces nos referimos al ciclocross como la especialidad del barro. ¿Quiere esto decir que siempre hay barro? No, ni mucho meno. Así pues, hablemos un poco de los circuitos.

La normativa de la UCI al respecto apunta a que “un recorrido de ciclocross incluirá caminos, caminos rurales y forestales y praderas que se alternan de tal manera que se aseguren cambios en el ritmo de la carrera y permitan a los ciclistas recuperarse después de tramos difíciles”. De hecho, el apartado 5.1.013 añade que “el recorrido deberá poder ser utilizado en todas las circunstancias, independientemente de las condiciones meteorológicas. Deben evitarse las áreas arcillosas o fácilmente inundables y las tierras agrícolas».

Pero yendo a lo importante, un circuito de una prueba internacional de ciclocross debe tener una longitud de entre 2,5 y 3,5 kilómetros de los que, al menos, el 90% de ellos deben de poder ser recorridos sobre la bicicleta.

«¿Cómo se añade dificultad técnica?»

Los tablones siempre están presentes / © EZK Tour

Con esa base de partida, los organizadores deben de encontrar un lugar en el que dibujar un trazado que, en la medida de lo posible, incorpore de forma natural zonas más o menos técnicas que, en virtud de la orografía y tipo de suelo, puedan aportar la dificultad necesaria para garantizar el espectáculo.

Además, se podrán añadir, de forma artificial, los siguientes obstáculos:

  • Tablones: Hasta no hace muchos años, eran obstáculos que pocos se atrevían a pasar sin desmontar, aunque ahora casi todos los corredores los saltan sobre sus monturas. Se trata de dos tablones de una altura máxima de 40 centímetros separados entre sí de una distancia de entre 4 y 6 metros.
  • Escalones: Algunos circuitos presentan zonas de un desnivel imposible de acometer con la bicicleta, por lo que los organizadores pueden optar por salvar esa diferencia de altura instalando escalones que, como es lógico, los corredores deberán recorrer desmontando de su bicicleta. En algunos casos, también se instalan desniveles artificiales en forma de puentes para incluir este tipo de obstáculos.
  • Fosos de arena artificiales: La arena, salvo en el caso de las carreras disputadas a pie de playa, es muy difícil de encontrar en las campas tradicionales sobre las que se diseñan los circuitos. A la vez, supone una superficie que requiere de importantes dotes de fuerza y técnica para ser recorrida con éxito, por ello, la normativa permite crear fosos de arena artificales de una longitud no inferior a los 40 metros y nunca superior a 80 metros y siempre debe estar situada en una zona recta del circuito.

En total, los obstáculos artificiales no pueden suponer más del 10% del circuito y deben de ser los mismos para las carreras masculinas y femeninas.

«¿Cómo se organiza la salida?»

Parrilla de salida de una prueba de la Copa del Mundo / © UCI

Una vez que tenemos preparado el circuito, es el momento de darle la bienvenida a los corredores y, sobre todo, disponerlos en la parrilla de salida. Si antes hemos dicho que las carreras de ciclocross se disputan “a todo lo que da el puño de gas”, es lógico deducir que el puesto de salida puede resultar fundamental. Así pues, ¿cómo se decide? En este caso, hay tres criterios muy sencillos:

  • Criterio general: En la mayoría de las pruebas, el orden de salida viene determinado por la posición que ocupa cada corredor en la última actualización de la clasificación mundial de la UCI. Así, se formarán tantas líneas de 8 corredores como sean necesarias hasta dar cabida a los inscritos, siendo la pole position para el número uno del mundo y, de esta forma, seguir el orden hacia atrás.
  • Mundial: Para el Campeonato del Mundo se establece que las primeras ocho posiciones de la parrilla de salida estarán reservadas para los ocho primeros clasificados de la Copa del Mundo tras la última prueba disputada antes de la cita mundialista. Tras esos ocho corredores, se seguirá el orden ya comentado en base a la clasificación UCI.
  • Copa del Mundo: También se reservan las primeras ocho posiciones de la parrilla de salida para los ocho primeros clasificados de la general del torneo tras la cita inmediatamente anterior. Tras ellos, de nuevo, se seguirá el orden de la clasificación UCI que será, además, el único criterio a seguir en la primera prueba puntuable de cada temporada.

Para terminar con el apartado de las salidas, apuntaremos dos cuestiones reglamentarias de cierta relevancia:

  • Los corredores siempre deberán esperar el momento del pistoletazo de salida con, al menos, un pie en el suelo.
  • Cualquier corredor que se adelante al pistoletazo de salida y, por lo tanto, protagonice una salida en falso será inmediatamente descalificado de la carrera, obligando a la formación de una nueva parrilla.

«¿Cuánto duran las carreras?»

La duración de las carreras depende de la cateogría / © UCI

Una de las cuestiones más incomprensibles para los aficionados noveles es el de la duración de las pruebas. ¿Por qué no se indica el número de vueltas total de cada carrera en el momento de la salida? El motivo es muy sencillo: el primer criterio de duración de una carrera es el límite máximo de tiempo que, a su vez, determina el número de vueltas que se deben dar en cada carrera. Esto, que suena muy complicado, es, en realidad, bastante sencillo. Vamos por orden:

La duración de las carreras está marcada por la categoría de la misma. Así, cada categoría debe de establecer un número de vueltas de tal manera que su duración sea lo más cercana posible a:

  • Júnior Masculina: 40 minutos
  • Júnior Femenina: 40 minutos
  • Sub-23 masculina: 50 minutos
  • Elite y Sub-23 Femenina: Entre 40 y 50 minutos*
  • Elite Masculina: 60 minutos

* Para las pruebas de la Copa del Mundo y el Mundial, la normativa aumenta ese tiempo a 50 minutos.

Con esos tiempos, se tomarán las dos primeras vueltas como referencia del tiempo que la cabeza de carrera invierte en dar un giro completo al circuito y, tras el final de la segunda vuelta se establecerá el número total de giros sobre los que se disputa la carrera.

«Los boxes y los cambios de bici»

Una única zona de boxes da doble servicio durante la carrera / © UCI

Una de las acciones que más llama la atención del aficionado novel es la posibilidad que tienen los corredores de cambiar de bicicleta en el paso por la zona de boxes. Los motivos que pueden llevar a un ciclista a cambiar su montura son varios, pero los podríamos resumir de la siguiente manera:

  • Por avería mecánica
  • Para cambiar ajustes como la presión de los neumáticos
  • Para proceder a su limpieza

Si bien la primera opción es clara, el aficionado primerizo haría bien en prestar atención a los gestos que los corredores puedan hacer en el paso por boxes, si optan por no cambiar de montura. En muchas ocasiones, conforme el circuito va cambiando por diferentes motivos (lluvia, la acumulación de rodadas…), los ciclistas indican a sus mecánicos instrucciones para realizar pequeños ajustes en sus monturas y así, disponer de una bicicleta a su gusto en el siguiente cambio.

La limpieza de los elementos de la bici es fundamental / © UCI

Así mismo, la cuestión de la limpieza no tiene nada que ver con la estética. La acumulación de barro, tierra, polvo, hierba y otros elementos en la bicicleta produce, además de un importante aumento de peso de la misma, un mayor riesgo de que algunos de sus componentes, especialmente el cambio, pueda fallar, arruinando la carrera. Por ello, es recomendable que la bicicleta siempre esté lo más limpia posible.

En cualquier caso, todo esto dependerá mucho del tipo de circuito sobre el que se esté corriendo, llegando a poder darse el caso de que un corredor pueda terminar la prueba sin cambiar ni una sola vez su montura.

Como nota curiosa, cabe destacar que, por lo general, sólo existe una zona de boxes en cada circuito que, a su vez, tiene acceso a dos partes del mismo. De esta manera, se reducen las necesidades logísticas de los equipos ya que pueden disponer de todos sus recursos materiales y humanos en una sola zona dando la necesaria doble asistencia por vuelta.

«¿Cómo se organiza el calendario?»

Cada corredor marca sus propios objetivos prioritarios / © UCI

El calendario internacional de ciclocross se divide, como sucede en el resto de disciplinas, por categorías. Así, existen cuatro categorías principales de carreras:

  • CDM: Las pertenecientes a la Copa del Mundo.
    • Es el torneo de la UCI y se disputa sobre un máximo de 16 puntuables en cada temporada.
    • Para tratar de internacionalizar la especialidad, la UCI establece que una sola nación no podrá albergar más del 50% del total de las carreras. Así, se establecen los siguientes criterios
      • Si se disputan entre 9 y 13 mangas, habrán de disputarse en un mínimo de 6 países diferentes.
      • Si se disputan entre 14 y 15 mangas, habrán de disputarse en un mínimo de 7 países diferentes.
      • Si se disputan 16 mangas, habrán de disputarse en un mínimo de 8 países diferentes.
    • C1: Es el escalón inmediatamente inferior.
    • C2: El nivel más bajo en el calendario internacional
    • Campeonatos: Aquí encontramos los distintos campeonatos nacionales, continentales y el mundial.

Además, con todas estas carreras se han creado una serie de torneos o challenges que cuentan con una clasificación general. Así, en nuestro país contamos con la Copa de España, que tiene su equivalente en otras naciones. En cualquier caso, a nivel internacional existen tres torneos considerados como los más importantes y prestigiosos:

  • Copa del Mundo: Es el torneo propio de la UCI y se disputa en base a los cirterios antes mencionados. Cada prueba reparte una cantidad de puntos en base al puesto obtenido por cada corredor. Al final de todas las carreras programadas, se establece el vencedor final. Los puntos se reparten de la siguiente manera

Puesto

10º

11º

12º

13º

Puntos

40

30

25

22

21

20

19

18

17

16

15

14

13

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Puesto

14º

15º

16º

17º

18º

19º

20º

21º

22º

23º

24º

25º

 

Puntos

12

11

10

9

8

7

6

5

4

3

2

1

 

 

  • Superprestigio: Es el más veterano de todos los torneos. Se disputa desde la temporada 1982-1983 en la categoría masculina y desde la 2015-2016 en la femenina. Anteriormente a ese momento, sí se disputaban carreras para las mujeres, pero no computaban para una clasificación general. Cada prueba reparte una cantidad de puntos en base al puesto obtenido por cada corredor. Al final de todas las carreras programadas, se establece el vencedor final. Los puntos se reparten de la siguiente manera

Puesto

10º

11º

12º

13º

14º

15º

Puntos

15

14

13

12

11

10

9

8

7

6

5

4

3

2

1

 

  • Trofeo X2O: Es el torneo más particular de los tres ya que su clasificación general no se decide por puntos, sino por tiempo acumulado, es decir, igual que una prueba por etapas en el ciclismo de carretera.

Este torneo ha cambiado de nombre en varias ocasiones. Así, comenzó su andadura bautizado como el Trofeo Gazet van Antwerpen y así se mantuvo desde la temporada 1987-1988 hasta la 2012-2013, cuando pasó a denominarse Trofeo Bpost Bank antes de convertirse en el Trofeo DVV en la 2016-2017, volviendo cambiar de patrocinador y, por lo tanto, de nombre en la 2020-2021.

Aquellos corredores que no toman la salida, son doblados, abandonan la prueba o termina a más de cinco minutos del vencedor, son clasificados en esa prueba concreta con una pérdida de 5:00 en la general del torneo.

Un comentario

  1. Saúl Martín

    Impresionante, Nicolas. No lo podías haber explicado mejor. Conciso y claro a más no poder.

    Mil gracias por tu generosidad y por compartir con nosotros.

    Ah, le escribiré a Eurosport para que comentes las pruebas que televisan. Espero que me hagan caso, 😜. Y no es broma.
    Un saludo dese el sur.

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