Denis Vulcan, el júnior rumano número 1 en España

Vulcan en Bergen

Denis Vulcan (Arad, Rumanía, 18 de agosto de 1999) ya es menos desconocido en el calendario español. De padres y pasaporte rumanos y residente en España desde los 3 años, se ha convertido en el júnior más regular del año al ser el vencedor del ranking individual de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC). Un corredor por pulir, mundialista en Doha 2016 y Bergen 2017, que ha crecido en el Cartagena-Esetec de la mano de Jesús Buendía y que ha ganado esta campaña el Memorial Pere Vilardebó, el Circuito Cántabro y la Vuelta a Talavera. Ahora espera la llamada de un equipo para proseguir su incipiente carrera deportiva en la siempre exigente categoría sub-23 y poder repetir presencia en la cita arcoíris de Innsbruck.

Fernando Ferrari / Ciclo 21

-Para los que no le conozcan ¿quién es Denis Vulcan, de dónde viene y por qué vive en España?

-Nací el 18 de agosto de 1999 en Arad (Rumanía). Mis padres, nativos de Rumanía, decidieron venir a España para tratar de darme un futuro mejor, ya que la situación económica-laboral allí no era buena. Así que con tan solo 3 añitos, comenzó mi vida en España, más concretamente en Albatera (Alicante). Llevo tres años compitiendo en el mundo del ciclismo. Tras esta temporada en el equipo Cartagena-Esetec, finaliza mi paso por la categoría junior.

-Además del ciclismo, ¿qué estudia?

-Este año he finalizado mis estudios de bachillerato con éxito. Actualmente estoy estudiando inglés para obtener la titulación B2 y también me sacaré el carnet de conducir que es algo esencial. En un futuro cercano, me gustaría comenzar los estudios de fisioterapia, ya que es algo que me gusta mucho.

-¿Cómo se define como ciclista y en qué le gustaría especializarse?

-Hasta el momento pienso que me manejo bien en todos los terrenos, aunque quizá me falta la explosividad para rematar al sprint. Me gustaría especializarme en la montaña, para así poder ser un ciclista de vueltas por etapas.

-¿A qué corredor profesional se compararía por su estilo?

-La verdad es que nunca me he parado a pensarlo. Pero entre mis ciclistas favoritos se sitúan los más luchadores, como Adriano Malori, Rigoberto Urán y Tom Dumoulin.

Ganador del Circuito Cántabro © Cartagena-Esetec

-¿Qué balance hace de sus dos temporadas como júnior?

-Han sido dos temporadas en las que he aprendido muchísimo, pero que he disfrutado más aún. Mi director Jesús Buendía me ha ayudado en todo momento a ir corrigiendo mis defectos y conseguí adaptarme rápidamente. El primer año me fue bastante bien, consiguiendo mantener la misma línea durante todo el año, con multitud de top-10 y como colofón pude estar en el Mundial de Doha (Qatar) y finalizar en 33º posición. Esta temporada he podido subir un escalón más mi nivel físico y con la misma regularidad, he sumado unos grandes resultados de febrero a septiembre, donde destacaría el triunfo en 3 vueltas por etapas: Memorial Pere Vilardebó, Circuito Cántabro y Vuelta a Talavera.

-Ha ganado el ranking de la Real Federación Española de Ciclismo (RFEC). ¿Se considera el mejor júnior de España?

-Estoy muy contento de haber ganado el ranking RFEC, ya que es el premio a la regularidad durante toda la temporada. Pero no creo que haya un junior que sea «el mejor de España». Hay un grupo que estamos muy similares en cuanto a nivel se refiere, a veces unos con un mejor estado de forma que otros.

-¿Cómo valora el nivel de la categoría en España?

-Hay un buen nivel. Lo único que faltaría por mejorar es que la selección española realizara más competiciones en el extranjero. De esta manera el nivel subiría, seguro.

-¿A qué juniors españoles destacaría como valores de futuro?

-Hay muchos ciclistas juveniles que prometen. Tendría que decir muchos nombres puesto que la categoría juvenil no marca al 100% si alguien es un valor de futuro o no lo es. El salto a sub-23 es grande y el cuerpo y rendimiento pueden cambiar a mejor o peor. Aún así destacaría a los tres convocados por la selección española al Mundial de Bergen: Carlos García, Ramón Díaz (campeón de España de Ruta) y Guillermo García (campeón de España de CRI). También a Raúl Rota, un auténtico «killer», y a mi compañero Miguel Ángel Terrones, que no tuvo un buen comienzo de temporada ya que atravesó unos problemas de salud pero que ha rendido muchísimo en la segunda mitad de la temporada.

Otra imagen del Mundial

-¿Qué experiencia saca del Mundial de Bergen?

-Que nunca hay que rendirse. Hubo mucha tensión y enganchones constantemente. Cuando sufrí la avería, en el km 37 de carrera, mi coche tardó más de 2 minutos en llegar para solucionarla (teníamos el coche nº 26). Aún así , con todo el tiempo perdido, pude volver a enlazar tras casi 40 km de persecución. Pillé en el momento más complicado, justo en la penúltima subida a Salmon Hill; donde se rompió todo y no pude estar en el grupo principal. Pensé que se volvería a reagrupar, pero no fue así. No podía hacer nada más. La avería me dejó totalmente fuera de la disputa, pero igualmente conseguí acabar. No me rendí y terminé mi segundo Mundial.

-¿Qué ha sido lo mejor y lo peor del año?

-A nivel personal, lo mejor ha sido la progresión y regularidad que he mantenido durante todo el año. Empecé bien, pero lo he acabado mejor y con ganas de seguir. Lo peor diría que ha sido la avería que tuve en el Mundial. Me encontraba muy bien, estaba en mi mejor punto de forma del año, y si no hubiese tenido ningún problema mecánico podría haber hecho algo bonito.

-¿Qué balance hace de su equipo?

-Cartagena-Esetec ha influido mucho en mi formación personal y como ciclista. Dos años muy bonitos al lado de unos compañeros que se han convertido en grandísimos amigos , con el apoyo de unos directores que siempre están cuando lo necesitas y con unos patrones que de no ser por ellos el equipo no hubiese funcionado tan bien. En ambas temporadas hemos realizado un calendario de competiciones muy completo y variado. Este año además hemos logrado un total de 17 victorias con hasta 8 ciclistas diferentes. Un dato que refleja el gran nivel de rendimiento, de trabajo colectivo y de ambiente que hemos tenido.

Foto 2017 © Cartagena-Esetec

-Su compatriota Serghei Tvetcov es el actual líder del UCI América Tour. ¿Qué nos puede contar de él y del nivel del ciclismo rumano en general? ¿Qué más nombres despuntan?

-Es una persona simpática y muy amigable. Yo no lo conocía hasta el Mundial. Estuvimos entrenando, conviviendo y conversando durante esos días y es una gran persona. El ciclismo en Rumanía comienza a avanzar ahora. Digamos que hasta el año pasado, económicamente estaba estancado. Ahora van mejorando pasito a pasito. El corredor más destacado en Rumanía es Vlad Dascalu, un corredor sub-23 de BTT que está haciendo resultados muy buenos en las pruebas de Copa del Mundo. También hay corredores como Raúl Sinza (júnior), Gerhard Dumitrescu (júnior), Karina Kubat (fémina júnior), Emil Dima (sub-23)… que tienen un buen nivel y progresión. El problema es la falta de un calendario amplio en ruta. La mayoría tienen que alternar la ruta con el BTT para hacer un año más o menos decente en lo que a número de competiciones se refiere.

-¿Qué se marca para 2018 y dónde le gustaría competir?

-Busco adaptarme lo más rápido posible a la nueva categoría, ayudando al que termine siendo mi nuevo equipo para el próximo año desde el minuto 0 y dar pasos hacía delante en mi formación como ciclista. No quiero que pasen los años y sentir que haya perdido el tiempo. Me gustaría estar en competiciones internacionales como son las pruebas de la Copa de las Naciones. Soy consciente de que me tocará «perseguir» mucho y sufrir más. Pero es la única manera de progresar y con el tiempo ir midiéndote con los mejores.

-¿Qué es lo que le causa mayor respeto del ascenso a la categoría sub-23?

-Correr con personas mucho más experimentadas que yo. Entre otras cosas, está claro que un sub-23 de último año, es más «avispado» y sabe gestionar y utilizar mejor las fuerzas que uno que acaba de entrar en la categoría.

-Imagino que uno de sus objetivos es ser profesional y vivir de este deporte. ¿Cuál sería su victoria soñada en la máxima categoría?

-Más que una victoria concreta, me gustaría verme disputando la general de un Tour de Francia. Por supuesto que ganar una etapa es muy bonito y ojalá también llegue en un futuro, pero me motiva mucho más ser regular, constante y disputar las grandes vueltas. Siempre será un sueño y un objetivo a cumplir.

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