Dideriksen o la compatibilidad carretera-pista

Dideriksen y Leth en el Europeo de madison 2018 © Bettini

TrackPiste / Ciclo 21

Maravillados aún por la gesta de la cuarteta danesa en Berlín, y por el potencial de los de la ‘dannebrog’ en la madison, nos olvidamos muy a menudo de las opciones olímpicas de las ciclistas nórdicas en las pruebas de fondo, en concreto de Amalie Dideriksen en el ómnium y junto a su compañera Julie Leth, en la madison

CyclingTips publicaba una entrevista con la corredora de 24 años, nacida en Kastrup, en la periferia de Copenhague, con ocasión de su fichaje por el potentísimo Trek, donde tendrá que compartir galones con Elisa Longo-Borghini o Lizzie Deignan (Armitstead), pero sobre todo con otra ciclista de características muy similares, la italiana Letizia Paternoster, rápida como ella en carretera… y aspirante también a la gloria olímpica en el velódromo de Izu.

Está claro que Dideriksen debe ser una de las referentes del conjunto norteamericano en las llegadas y en las clásicas, y más cuando su curriculum está coronado por el ‘arco iris’ logrado en el Mundial de Doha 2016 -por delante de otra candidata olímpica como Kirsten Wild-, tras los dos anteriores conseguidos como juvenil en las dos temporadas en que militó en la categoría, en 2013 en Florencia y en 2014 en Ponferrada, sin olvidarnos del bronce en 2017 en Bergen. Por ello buena parte de la entrevista gira en torno a su próxima campaña de carretera, y en ese deseo de terminar de explotar definitivamente.

En pista, sin embargo, no conoce el arco iris, pero sí el maillot de campeona europea en madison, y por partida doble (2018 y 2019) o la medalla de plata en ómnium, tanto en el Europeo de 2015 como en el Mundial de 2018, precisamente detrás de Wild. Esta última temporada fue sexta en el ómnium y quinta en la madison del Mundial de Berlín, resultados que no pudo mejorar en el Europeo de Plovdiv, ya que Dinamarca no participó.

Y es curioso porque es precisamente la coincidencia de las temporadas de carretera y pista lo que más le preocupa. “Este invierno no tuvimos Copas del Mundo debido a la reprogramación. Como profesional de carretera, tengo curiosidad por ver cómo me afectará este cambio. Tengo que clasificarme para los Campeonatos del Mundo durante la temporada de verano, donde también corro en la carretera. Será interesante verlo”, aunque “tengo que hacer ese trabajo de todas formas para estar en forma de cara a los Juegos Olímpicos”.

Allí se encontrará un ómnium que ya afrontó en 2016, y en donde no corrió la madison ya que aún no era olímpica. “El ómnium fue más intenso, porque todavía eran seis pruebas en dos días. Las contrarrelojes no eran mi especialidad, por lo que el nuevo ómnium me va mejor”.

La compatibilidad entre ambas disciplinas no le causa problemas, “¿Realmente tengo que elegir una?”, comenta sonriendo, para decir que “he soñado mucho tiempo con una medalla olímpica, pero el arco iris también es muy especial”.


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