Salas carga contra Burgos-BH: “Mi exequipo me dejó de lado”

Ibai Salas, en una imagen de la pasada campaña © Facebook

Redacción / Ciclo 21

Ibai Salas Zorrozua (4 de julio de 1991, Bilbao), exonerado el martes 18 de febrero por el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) de la sanción de tres años y nueve meses que le impuso la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD), proclama su “inocencia”, carga contra sus excompañeros y anuncia que no volverá a competir.

El vizcaíno se perdió la Vuelta a España por un resultado anómalo en el pasaporte biológico y, posteriormente, fue suspendido desde el 3 de octubre de 2018 hasta el 3 de julio de 2022 por la AEPSAD. “Quién me devuelve mi sueño, mi carrera deportiva?”, se pregunta Salas en una carta abierta a través de las redes sociales. “Los daños morales y psicológicos no pueden repararse ahora ni con todo el dinero del mundo. Todo esto ocurre porque se vulneran los derechos de protección de datos, con procedimientos abiertos donde se filtran noticias a la prensa de manera ilegal, las que nunca deberían haber salido a la luz sin sentencias firmes resueltas”, continúa.

El que fuera miembro del Burgos-BH las últimas cinco temporadas carga, tras el fallo en su favor, contra los responsables de las instituciones encargadas de perseguir los casos de dopaje: “Parece que todo sirve con tal de que algunos justifiquen su trabajo, sin tener en cuenta los derechos y la dignidad del deportista. Parece que todo está permitido y que los responsables de este tipo de situaciones siguen impunes. A ellos nadie les quita su trabajo pero en cambio yo ahora estoy sin trabajo, en el paro y todo gracias a ellos”.

Salas agradece el trato de sus allegados, los que estuvieron a su lado durante los peores momentos del proceso. “No solo mi yo, mi mujer, mis amigos, los de verdad, hemos vivido un auténtico calvario en 2018. Si de algo estoy seguro, es de la necesidad que tiene un deportista de recibir el apoyo de su gente y de su equipo cuando las cosas van mal, mucho más que cuando todo va rodado“.

El bilbaíno lamenta el trato recibido por su exequipo y las maneras de algunos de sus excompañeros: “He vivido la cara ‘B’ del ciclismo, donde muchas personas a las que yo consideraba mi gente, me dieron la espalda a las primeras de cambio con tal de que esta situación no les afectase lo más mínimo. Desde el primer momento, mi exequipo me dejó de lado, cuando yo les pedí que no me juzgaran hasta que todo el proceso finalizase. Nunca imaginé que aquellos que fueron mis compañeros de equipo, no todos, fueran capaces de hacer llamadas para que quienes me ayudaban no me prestasen su ayuda. Deseo que nunca os veáis en la situación que me he visto y, en el caso contrario, tengáis a las mismas personas a vuestra disposición como las he tenido”.

19 febrero

El TAD español ha exonerado a Ibai Salas de la sanción de tres años y nueve meses -del 3 de octubre de 2018 hasta el 3 de julio de 2022- y 3.001 euros de multa que le impuso la AEPSAD, como ha adelantado Europa Press. Todo un varapalo a la agencia española antidopaje que crea un precedente para otros casos como el pendiente de Vicente García de Mateos.

El caso de Salas fue el primero que presento irregularidades en el pasaporte biológico instaurado en 2017 por el organismo que dirige José Luis Terreros, similar al que emplea la Unión Ciclista Internacional (UCI) con el resto de formaciones de las dos primeras divisiones. Para el TAD, el pasaporte biológico de Ibai Salas no deja claro si usó sustancias o métodos prohibidos por la Agencia Mundial Antidopaje por lo que ha anulado el castigo y puede volver a competir.

Como recoge la agencia de noticias, el TAD indica que en el ordenamiento jurídico español el pasaporte es un “medio de prueba de lo que sí está tipificado: la utilización, el uso o el consumo de sustancias o métodos prohibidos y que no es suficiente para probar la comisión de una infracción“.

Las consecuencias de este fallo son numerosas porque Salas fue apartado del equipo de Julio Andrés Izquierdo y no renovado para 2019 –“me dejaron abandonado”, dijo en su día a Marca– y actualmente se encuentra en paro y sin licencia profesional para esta campaña. Además, el conjunto Profesional Continental español pagó una suspensión de 15 días de la UCI -camuflada por la propia formación como una autosuspensión y concentración antidopaje en Almuñécar (sic)- por el asunto de Ibai Salas unido al anterior de David Belda, que ya cumple cuatro años de sanción de la propia UCI. Por este motivo, el Burgos-BH no participó ni en La Tropicale Amissa Bongo ni en la Challenge de Mallorca como tenía previsto en su calendario competitivo.

19 octubre 2018

Ibai Salas, Cristian Cañada y Rafael Márquez son los últimos (ex) profesionales del pelotón español sancionados por presunto dopaje por parte de la AEPSAD con diferentes castigos y como ha podido contrastar este medio.

Salas es el único de los tres que ha competido este año en la máxima categoría con el equipo profesional continental Burgos-BH que comanda Julio Andrés Izquierdo. El corredor vasco ha recibido una pena de 3 años y 9 meses que empezarían el 3 de octubre de 2018 hasta el 3 de julio de 2022, recurrible ante el TAD, por lo que aún no ha sido publicada en la web de la agencia española donde aparecen las sentencias firmes y muy graves, no así las leves. El corredor anunció en las páginas del diario Deia que “por supuesto que recurriré el fallo” y no quiso hacer más comentarios.

Es el primer caso de un ciclista español que presenta irregularidades en el pasaporte biológico instaurado este año por el organismo que dirige José Luis Terreros, similar al que emplea la UCI con el resto de formaciones de las dos primeras divisiones. En parecida situación se encuentra el manchego Vicente García de Mateos, recientemente renovado por el Louletano portugués, cuyo expediente sigue en curso después de que el TAD levantara a ambos implicados la suspensión cautelar impuesta por la AEPSAD. As publicó además que “dio positivo por hormona del crecimiento a principios de 2018, aunque el contraanálisis no resultó concluyente y quedó exonerado”.

García de Mateos, en la Grandissima © Volta Portugal

El caso de Salas -que no ha sido despedido oficialmente del conjunto burgalés- plantea serias consecuencias para el conjunto que ha debutado este año en la segunda división y en la Vuelta a España. La UCI regula suspensiones de entre 15 días y mes y medio -a partir de su primer día previsto de competición- para los equipos que han tenido dos casos de dopaje en los últimos doce meses –como el Funvic brasileño-, circunstancia que se cumpliría con el vizcaíno y con el del también vasco Igor Merino, suspendido por la UCI desde el 19 de julio por hormona del crecimiento y sí expulsado del Burgos con comunicado de prensa oficial incluido en vísperas de la gran ronda española.

La bola de nieve se agranda porque la formación está adscrita el Movimiento por un Ciclismo Creíble (MCCP) que recoge los dos casos de dos positivos en 12 meses (castigo no acumulable si lo dicta la UCI) y/o tres resultados adversos en 24 meses. Y ahí entraría el de David Belda, que ya está sancionado en firme cuatro años desde el 25 de abril de 2017. En este caso, la entidad que preside Roger Legéay aplica 4 semanas de suspensión, en caso de que no exista la de la UCI. En vistas del calendario UCI 2019, el Burgos podría perderse -vía UCI o MPCC- su presencia en la Challenge de Mallorca, Volta Comunitat Valenciana, Vuelta Murcia, Clásica Almería y Vuelta Andalucía y el resto de pruebas extranjeras en ese periodo si se aplicara desde el debut del UCI Europa Tour en las islas.

Cristian Cañada, vencedor del Valenciaga en 2014

Más tiempo sin licencia se pasará Cristian Cañada Carralero (23 marzo 1991, Cuenca) a quien la AEPSAD le ha impuesto una dura sanción que empezó el pasado 4 de octubre y expirará el 4 de julio de 2023 si el TAD no dice lo contrario. El excampeón de España elite 2014 y ganador de pruebas como amateur en Gorla, Valenciaga, Palencia -ante Benoot-, debutó en 2016 con los profesionales en el Louletano luso donde no tuvo resultados destacados. Renovó en 2017 pero solo compitió en la 1ª etapa del GP Beiras Serra Estrela donde abandonó el 2 de junio de 2017. Desde entonces desapareció del plano competitivo lo que hace suponer que recibió la notificación de su presunto positivo con una sustancia que la agencia española -aplicando la Ley Orgánica de Protección de Datos- nunca especifica.

Es el mismo caso de Rafael Márquez Raigón (15 de junio de 1991, Montilla, Córdoba) sobre quien ya pesa una sanción -pendiente de ser definitiva- más leve de 4 meses, que comprende desde el 3 de septiembre de 2018 hasta el 3 de enero de 2019 sin tampoco definir el origen de la anomalía. Márquez fue profesional en 2016 y 2017 con el Inteja continental dominicano que coordina Diego Milán con el que no renovó para 2018 y tampoco encontró acomodo en esta campaña. El andaluz ha estado presente en competiciones de bicicleta de montaña.

LISTA SUSPENDIDOS Y SANCIONADOS FIRMES POR DOPAJE

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*