El conductor invadió el arcén en el accidente en el que murió María García

María García Rubio, la triatleta soriana fallecida trágicamente el pasado 22 de agosto cuando entrenaba con la bicicleta, circulaba correctamente por el arcén y fue el conductor el que lo invadió atropellándola en una recta de dos kilómetros de la carretera de Soria-Logroño, en el término municipal de Valdecantos. Así figura en el informe técnico de 50 folios elaborado por la Guardia Civil, y que también precisa que la visibilidad para el conductor era amplísima, de en torno a los 250 metros, según fuentes judiciales.

Este dato, además, fue rubricado por una de las testigos que testificaron ante la jueza titular del Juzgado de Instrucción número 4, que se hizo cargo de las diligencias, y ante la fiscal. En concreto, se trataba de la conductora que iba inmediatamente detrás del conductor involucrado en el siniestro, quien también precisó que el vehículo que causó el accidente en ningún momento se fue al carril izquierdo. La testigo, además, certificó que fue adelantada por el otro conductor 70 metros antes de que llegara a la altura de las ciclistas, es decir, con una visibilidad más que suficiente.

Además de la conductora, también prestó declaración ante la jueza la compañera de entrenamiento de María García que circulaba con ella. Marina, según las mismas fuentes, aún se encuentra en estado de shock por la experiencia tan dramática vivida aquel día de agosto, y se encuentra bajo tratamiento psicológico pendiente de evolución. Aquel día también sufrió lesiones por el impacto de objetos derivados del accidente.  Declaró que ambas circulaban en hilera y que guardaron siempre la distancia de seguridad, dentro del arcén. Las declaraciones de las dos testigos duraron en torno a las dos horas y media, desde las diez horas de la mañana hasta las 12.30 horas.

La Guardia Civil, según se refleja en el citado informe técnico, localizó exactamente el punto de colisión, dentro del arcén. Realizó posteriormente una reconstrucción del suceso en el mismo punto. El lugar donde fue encontrado el cuerpo sin vida de María García Rubio estaba alejado 35 metros del lugar del impacto, lo que da una idea de su violencia. Evidentemente, tal golpe era incompatible con la vida de la ciclista que pesaba 52 kilos.

A partir de ahora, la jueza deberá decidir si se trata de una falta o lo deriva al Juzgado de lo Penal. El conductor podría enfrentarse en este último caso a un delito de homicio por imprudencia grave, penado con entre 1 y 4 años de prisión.

Fuente: diariodesoria.es

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