Féminas: La elección del sillín, la clave del confort

Una fémina en BTT © RFEC

Uno de los problemas más recurrentes entre las chicas que practican ciclismo son las molestias que de manera frecuente, produce el contacto con el sillín. Si bien es cierto que la incomodidad ocurre en mayor medida en ciclistas noveles o que dedican pocas horas a la práctica del ciclismo, también llega a afectar a algunas de las más experimentadas.

La mayoría de estos problemas, como son dolor en la zona genital o perineal por excesiva presión o incluso procesos de irritación cutánea, están provocados por un sillín generalmente estrecho y que no se adapta adecuadamente a nuestra morfología. En este sentido, hay que tener claro que la pelvis femenina es, por lo general, más ancha que la del hombre, pues en el interior de ésta albergamos lo que se conoce como el canal del parto. Esto provoca que las dos estructuras óseas de la pelvis que sirven de apoyo al sentarnos y que se llaman tuberosidades isquiáticas, estén más separadas entre sí.

Si nos sentamos por tanto sobre un sillín de bicicleta estrecho o con una superficie cóncava, es más que probable que nuestro peso no lo estemos distribuyendo principalmente sobre estos dos puntos de apoyo, sino que aumente la presión en el área comprenda entre ellos, generalmente la zona genital y perineal. El aumento de presión en esa zona puede provocar dolor, adormecimiento e irritación.

¿Qué sillín elegir?

Para evitar que el sillín nos de problemas debemos prestar atención a la anchura y la forma de éste. Actualmente hay algunos fabricantes de sillines que permiten elegir entre varias anchuras y formas, para que todos los usuarios encuentren con el sillín más adecuado a su morfología. Algunos de ellos disponen incluso de un sistema cómodo y sencillo para medir la separación entre tus tuberosidades isquiáticas y de esta manera, aconsejarte hacia la elección del modelo con la anchura más adecuada que minimice las posibilidades de tener problemas con el sillín. Generalmente, las mujeres necesitamos un sillín más ancho que el de los hombres. Por otro lado, los sillines con una superficie más plana y punta más corta también suelen presentar menos problemas y resultan más confortables a las mujeres en el apoyo, en la mayoría de los casos. Sillines con canal u obertura central son también una buen opción para nosotras, pues reduce presión de la zona central de nuestro contacto con el sillín, la más delicada anatómicamente.

La hora de colocarlo

Para evitar problemas de presión excesiva, todas deberíamos revisar la posición de nuestro sillín. La teoría dice que éste debe colocarse totalmente horizontal o plano, paralelo al suelo. Para ello puedes usar un simple nivel y comprobarlo tu misma. De todas maneras, inclinarlo un poco hacia delante (la punta hacia abajo) apenas unos milímetros, puede librarte presión en la zona genital, aunque no debes inclinarlo excesivamente, pues provocarías que más peso de tu cuerpo recaiga sobre las muñecas en el manillar.

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