Freddy Maertens sufre “las consecuencias de correr 20 años”

Freddy Maertens

Freddy Maertens en una imagen reciente / © HLN

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Fue dos veces campeón del mundo (1976 y 1981), dos veces el mejor corredor del mundo según la clasificación del Superprestige Pernod (1976 y 1977), ganador de siete etapas en el Giro de Italia, todas en 1977, el mismo año en el que se adjudicó 13 etapas y la general final de la Vuelta a España liderando la carrera de principio a fin y estableciendo un récord de victorias que todavía sigue vigente. Se hizo también con 15 etapas en el Tour de Francia y tres maillots verdes (1976, 1978 y 1981). A todo ello, evidentemente, hay que sumarle un sinfín de triunfos de los mal llamados menores.

Pero todo eso fue hace mucho tiempo y, al igual que otros corredores de su generación, aquel dominador de entonces sufre ahora graves problemas cardiacos que a sus 64 años le han dado un susto de los serios.

Todo comenzó, tal y como explica su esposa Carine Brouckaert, “el domingo 31 de enero, el día del Mundial de ciclocross. Hacía días que Freddy se encontraba cansado. No podía ir bien al baño. Estaba todo el día sentado en el sofá. Sin ganas de hacer nada. No le reconocíamos en ese estado. Pero de ir al médico no quería ni hablar. Se tomó algo para el estómago y decía que eso lo arreglaría. Incluso llegamos a a hacer alguna salida”. Pero todo se torció aquel domingo. “Ese día apenas podía respirar. Se quedaba sin aire. Tenía la cara muy hinchada. Realmente, tenía muy mala pinta, así que finalmente fuimos capaces de convencerle para llamar al médico y que le viera. Cuando llegó a casa, decidió llevarle de urgencia al hospital. Allí le hicieron un reconocimiento completo y le fue diagnosticada una arritmia grave y se dieron cuenta de que tenía líquido en los pulmones”.

Después de varios días de tratamiento, los médicos han conseguido estabilizar esa dolencia de ‘De Hulk’, como era conocido en el ambiente ciclista belga. No es el primer corredor de aquella época (y posteriores) que sufre ahora graves problemas cardiacos. Aunque son muchas las voces que apuntan a que estas enfermedades (algunos de sus coetáneos fallecieron a causa de fallos cardiacos siendo muy jóvenes) son las consecuencias del uso y abuso de sustancias dopantes, Freddy Maertens no ha querido llegar tan lejos y sencillamente ha dicho que “correr de una forma tan dura durante 20 años es algo que deja sus huellas”.

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