Gilbert: “Esta no es forma de despedirme del Tour”

Gilbert espera el regreso a la competición / © ASO

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Si 2020 hubiese sido un año normal, Philippe Gilbert (Lotto-Soudal) habría alcanzado su primer pico de forma el tercer sábado del mes de marzo. Si 2020 hubiese sido un año normal, Philippe Gilbert habría intentado, en La Primavera, convertirse en el cuarto hombre capaz de ganar los cinco Monumentos del ciclismo. Si 2020 hubiese sido un año normal, La Classicissima no se habría disputado un 5 de agosto, en plena canícula y con los corredores recién salidos de un confinamiento. Pero 2020 no ha sido un año normal y Philippe Gilbert terminó noveno en una carrera que, dadas las circunstancias, no pudo preparar con el mimo y dedicación exclusiva que tenía previstos. Ahora, a cuatro meses –eso deseamos todos– de un nuevo asalto, su mente vuelve a centrarse en ese sueño que le falta por cumplir.

El corredor belga ha reconocido, en una entrevista concedida a L’Avenir, que “todavía no quiero pensar demasiado en ella, pero la Milán-Sanremo sigue estando muy presente en mi cabeza. Tengo muchas ganas de volver a correr allí”.

Phil lo ha ganado prácticamente todo en el ciclismo. Al menos, todo lo que sobre el papel está al alcance de un corredor de sus características. Un mundial (2012), una Vuelta a Flandes (2017), una París-Roubaix (2019), una Lieja-Bastoña-Lieja (2011), dos Lombardías (2009 y 2010) coronan un palmarés en el que también se cuentan cuatro Amstel Gold Race (2010, 2011, 2014 y 2017), una Flecha Valona (2011), dos Flechas Brabaçonas (2011 y 2014), dos Het Nieuwsblad (2006 y 2008) o tres etapas en el Giro, una en el Tour y siete en la Vuelta a España, siendo uno de los 100 ganadores de etapa en las tres grandes. Todo, hasta sumar 78 triunfos en uno de los plamarés más existosos de del ciclismo del siglo XXI.

Pero la Milán-Sanremo se le ha resistido.Dos veces, en 2008 y 2011 subió al podio. En ambas ocasiones fue tercero. La ha corrido 16 veces, siendo el Monumento al que más veces se ha enfrentado frente a las 15 veces que ha tomado la salida en Lieja, 12 en Il Lombardía, 11 en Flandes y tres en Roubaix. Por ello, no es de extrañar que, a la vez que reconoce que es un sueño que le falta por cumplir, quiera quitarle hierro para, seguramente, no cargarse de excesiva presión. “Hay muchas carreras bonitas que quiero ganar: Gante-Wevelgem, Harelbeke…”.

También está deseoso el corredor valón de regresar al Tour de Francia, una carrera en la que ha participado diez veces con un balance muy irregular. Un triunfo de etapa y cuatro abandonos. Gilbert asegura ahora que “en los últimos tres años mi relación con el Tour de Francia ha sido muy complicada. En 2018 y 2020 me tuve que retirar por caída y en 2019 no fui seleccionado. Esta no es la manera en la que me quiero despedir del Tour”. Precisamente, la no selección para la Grande Boucle del pasado año se esgrimió como el principal motivo de su ruptura con Patrick Lefevere.

Respecto a 2020, Gilbert reconoce que ha sido un año complicado en muchos sentidos. “Nunca antes he corrido tan poco en una temporada. Ni tan siquiera como juvenil. No sé si eso me va a ayudar a empezar más fresco la nueva temporada. Desde luego, no hay nada que supere a la competición a la hora de alcanzar la mejor forma, pero el apetito por volver a correr será enorme, de eso sí estoy seguro”.

Echando la vista atrás, el corredor de Lotto-Soudal explica que “en el momento en el que alcancé mi mejor estado de forma llegó la caída en el Tour. Eso me frustró mucho porque en 2020 no llegué a alcanzar mi mejor versión en ningún momento. Después de 16 años en los que siempre conseguí alguna victoria ha llegado de repente una temporada en blanco. No es que me obsesionen los triunfos, pero esas cifras me llenan de orgullo”.

 

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