Bugno: «Lo ocurrido a Groenewegen es inadmisible, indigno e indecente»

Dylan Groenewegen reconoce haber pasado miedo

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Gianni Bugno, presidente de la Asociación Internacional de Ciclistas Profesionales, ha salido al paso de las últimas informaciones relativas a las amenazas sufridas por Dylan Groenewegen y que han precisado que la policía de Países Bajos dispusiera un dispositivo de protección en el domicilio del velocista de Jumbo-Visma (ver más abajo).

Así, el dirigente italiano ha emitido un comunicado explicando que “leí las amenazas recibidas por Dylan Groenewegen tras el incidente del Tour de Polonia y me enteré por la prensa de que estaba bajo protección policial y que temía lo peor para él y su familia”.


El excorredor afirma que “lo ocurrido es inadmisible, indigno e indecente. Las palabras y las acciones tienen peso y las que se han dirigido a este chico son inaceptables”. Además, Bugno volvió a insistir en que la responsabilidad de lo sucedido en Polonia no fue únicamente del corredor. “Hay que señalar con el dedo las peligrosas barreras que determinaron la gravedad de la caída en la que Fabio Jakobsen sufrió las más graves consecuencias. Dylan cometió un error en la carrera que pagó caro, de hecho, hoy es el único que ha pagado por lo ocurrido en la meta de Katowice”.

Así mismo, Bugno deseó que “una vez cumplida la condena impuesta a Dylan, todo el pelotón le dé la bienvenida con amistad y comprensión”.

En su comunicado, la CPA ha recordado que ha instado a la UCI una y otra vez a que imponga sanciones ejemplares a los organizadores que hayan demostrado una deficiencia evidente, “pero hasta ahora Groenewegen sigue siendo el único que ha recibido una descalificación. La seguridad de los ciclistas en las carreras es uno de los temas clave que se debatirán en los próximos días en el encuentro que reunirá a todos los agentes del ciclismo de máxima categoría”.

Bugno añade que “el primer punto de nuestra lista de solicitudes que esperamos sinceramente sea operativo lo antes posible se refiere a las vallas que deben ser homologadas y certificadas. Deben constituir una protección para los atletas que, llevados por el calor de la competencia, también pueden cometer errores, como lamentablemente le sucedió a Dylan el 5 de agosto del año pasado. Como movimiento debemos hacer todo lo posible para garantizar la seguridad de los eventos y de sus principales actores. Es nuestro deber evitar el dolor físico y moral que han vivido y están experimentando Fabio, Dylan y muchos otros ciclistas, tanto femeninos como masculinos incluso en las categorías inferiores”.

26 ENERO

Dylan Groenewegen recibió graves amenazas tras el accidente en el Tour de Polonia, en el que Fabio Jakobsen resultó gravemente herido. Así, tal y como revela hoy Wielerflits, el corredor neerlandés encontró una soga enviada directamente a su casa, uno de los motivos que llevaron a la policía de Países Bajos a poner su domicilio bajo permanente vigilancia durante semanas.

Hubo amenazas tan concretas y serias que llamamos a la policía unos días después del accidente”, explica Groenewegen. “Los siguientes días y semanas la policía vigiló nuestra puerta. Ya no podíamos salir de casa espontáneamente. Si quería salir un momento, había un oficial a mi lado para que no pasara nada”.

Tal y como realta el corredor de Jumbo-Visma, “Recibimos cartas escritas a mano por correo, que incluso incluían una soga en la que podíamos colgar a nuestro pequeño más tarde. Cuando lees ese mensaje y ves ese trozo de cuerda, te sorprende. Ese fue el factor decisivo para mí de que no pudiera seguir así”.

El velocista neerlandés recuerda en esa misma entrevista que “fui a la policía y lo denuncié. La policía inmediatamente tomó medidas después de ver esas cartas. Eso refleja la gravedad de esas amenazas. Por supuesto que eso te afecta. ¿Que pasó aquí? ¿Cómo es esto posible? ¿En qué mundo enfermo vivimos? Las cosas más locas pasan por tu cabeza. Levantarse de la cama por la mañana fue todo un desafío en ese momento”.

Groenewegen reconoce que sintió miedo. “Al principio realmente tienes un shock en tu cuerpo. Tenemos una alarma en nuestra casa y justamente en ese periodo dejó de funcionar. Entonces empiezas a pensar en las cosas más locas. También hemos tenido una falsa alarma algunas veces, luego te asustas”.

El relato del ciclista añade que “también recuerdo que una noche cenamos con mis padres. En la calle había un coche detrás de nosotros. Comenzó a hacer señales y se dirigió en diagonal detrás de nosotros. Al final nos adelantó en un camino donde eso era realmente imposible. Entonces entra el pánico. Momentos después gira a la derecha y no pasa nada. Empiezas a imaginar cosas que no existen en absoluto”.

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