Restrepo: “Ahora disfruto. Ya no tengo la presión que tenía”

Con seis triunfos Restrepo es el corredor más laureado de 2020 / © Androni Giocattoli

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Maximillian Schachmann (Bora-hansgrohe) y Nairo Quintana (Arkéa-Samsic) son los nombres de los últimos corredores que ha levantado los brazos en el World Tour (con la general y la última etapa, respectivamente, de la París-Niza) antes de que la crisis del coronavirus detuviese la temporada en seco. Ese mismo día, el 15 de marzo, José Tito Hernández (Medellín) cerraba el América Tour. Y desde entonces, la nada.

Pero antes de que llegara ese inesperado y brusco fin, Jhonatan Restrepo (Androni Goicattoli-Sidermec) se convirtió en el corredor con más triunfos de la temporada. En el Tour de Ruanda se llevó cuatro victorias de ocho posibles, pero la general se le fue por algo más de dos minutos. Además, había arrancado el año en la Vuelta al Tachira (2.2) con dos etapas más.

Todo ello sitúa al corredor de Pácora, con seis victorias, en lo más alto de la tabla mundial de triunfos con uno más que su compatriota Nairo Quintana y el belga Remco Evenepoel y dos más que la sensación de la pasada Vuelta a España y ganador de la Volta a la Comunitat Valenciana, Tadej Pogačar.

Desde su confinamiento en casa, el colombiano atiende a Ciclo 21 para repasar no sólo lo que estaba siendo una temporada de ensueño para él sino también su paso por Katusha-Alpecin, equipo World Tour con el que dio el salto al profesionalismo y la agridulce experiencia de su corta estancia en el desaparecido Manzana-Postobón.

Ha comenzado la temporada 2020 en un gran estado de forma. Tanto que es usted ahora mismo el corredor con más triunfos del pelotón internacional. En ese sentido, ¿considera que es uno de los más perjudicados por este parón?

Soy el mismo corredor que antes. Lo que ha cambiado es la cabeza. Ahora disfruto entrenando, ya no tengo la presión que tenía antes. Siendo más joven, tenía la necesidad de lograr cosas. Llegó un momento en que, por ser colombiano, me metían esa necesidad de ganar.

En ese sentido, ha cambiado un poco todo. La situación, la propia vida, la enseñanza, la experiencia… Todo lo que viví antes me ha servido para ser lo que soy hoy, pero sigo siendo el mismo corredor y he trabajado un poco más duro.

Tras haber hecho Vuelta al Tachira, Tour de Colombia y Tour de Ruanda, ¿qué carreras tenía previstas en la temporada europea?

La verdad es que esas tres carreras me vinieron muy bien y salí de ellas muy bien preparado. Iba a seguir en el GP Industria & Artigianato, Tirreno-Adriático y Settimana Internazionale Coppi e Bartali. Después de eso ya íbamos a analizar en qué nivel estábamos para afrontar el Giro de Italia.

¿Qué objetivos tenía en esas pruebas?

En principio, era ir a esas carreras y seguir disfrutando. La verdad es que las últimas tres carreras que disputé las estaba haciendo muy bien y, a medida que llegaba a las carreras, empezaba a sentirme bien y empezaba a ponerme los objetivos.

Siempre he querido ganar y llegaba a todas las carreras con la mentalidad de lograr alguna etapa y demostrar las buenas piernas que tenía.

La única carrera en la que no pudo levantar los brazos fue en el Tour de Colombia, aunque estuvo cerca en tres ocasiones. Al ser la carrera de casa, ¿cómo valora su paso por ella?

Estuvo bien. Me encontré con bastantes corredores que rindieron a un gran nivel. El día que ganó Sergio Higuita era el que más se adaptaba a mis características, pero bueno. Era el día que tanto esperé. Cada día pensaba: ya viene mi día, pero finalmente no respondí como tenía que haberlo hecho. Se iba muy rápido y la verdad es que me quedé cerca.

Por todo ello, estoy contento. El Tour de Colombia me añadió mucha confianza más a lo que ya esperaba. Pude estar con los mejores y gracias a Dios lo pude hacer bien.

A sus 25 años lleva ya cinco temporadas en el pelotón internacional. ¿Ambiciona volver al World Tour o se encuentra cómodo en la categoría profesional continental?

Efectivamente, ya son cinco años como corredor profesional. Gracias a Dios tuve la suerte de pasar temprano porque no muchos corredores pueden hacerlo a esa edad. Ahora tengo mucha experiencia. Sé lo que es vivir en el World Tour y a día de hoy estoy muy bien donde estoy y lo demás ya se verá más adelante.

¿Considera que pasar de Katusha-Alpecin a Manzana Postobón fue un paso atrás en su carrera o fue una forma de buscar un nuevo impulso?

En parte, sí fue un paso atrás; pero sabía que, si lo hacía bien estando en un equipo colombiano y con mi gente, podía ser capaz de demostrar lo que ya pude mostrar en mi etapa en Katusha. Por todo ello, pienso que fue una apuesta arriesgada, pero buena.

Ha firmado por un año con el equipo de Gianni Savio, todo un especialista en sacar el mejor partido de sus corredores y colocarles en el radar de los grandes equipos del WT. ¿Ha pesado ese historial en su decisión de unirse al Androni Giocattoli?

Efectivamente, he firmado por un año y estoy muy contento con ellos y con Gianni. Es una persona que te da mucha confianza y creo que eso es lo que más importa en un equipo. Que el jefe te brinde mucha confianza y te haga estar feliz.

La verdad es que no me he puesto a mirar eso que comentas. Lo tomé, en todo caso, como un extra porque sí sabía que la gente dice que cuando uno viene al Androni los corredores vuelan. Es una mentalidad ganadora. Me buscaron un nuevo entrenador y con él he cambiado muchas cosas y esa es una de las claves que me han traído a este equipo.

En ese mismo sentido, el haber firmado sólo por un año ¿significa que buscará ya en 2021 volver al WT?

No, nada de eso. Es un poco pronto para decir o pensar en eso. Falta bastante tiempo para que se termine la temporada y han pasado muchas cosas. Creo que ahora mismo ningún equipo está en una situación económica que les permita estar pensando en buscar corredores.

Lo mismo sucede con los propios ciclistas. Hay muchos corredores que todavía no han podido demostrar nada y, por lo tanto, falta demasiado como para que nos planteemos pensar en buscar eso. Además, insisto en que en este equipo me siento muy feliz y todavía queda mucha temporada.

¿Cómo vivió toda la polémica que llevó a la desaparición del Manzana-Postobón el pasado año?

¡Qué te puedo decir! Fue duro, fue bastante duro. Llegábamos de vivir buenos meses en los que habíamos hecho buenas carreras y ese palo fue muy duro porque empiezas a pensar qué te va a pasar.

Por fortuna, Postobón nos respetó todos los contratos y se portó muy bien en ese sentido. Se tomó una decisión muy fuerte y se acabó el equipo. Insisto en que fue muy duro y todavía me duele porque tengo muchos compañeros que todavía seguirían en activo demostrando sus condiciones. Son cosas que pasan, pero todavía duele.

¿Cree que el parón al que se vio obligado el pasado año le ha ayudado a empezar tan en forma esta temporada?

La verdad, creo que llevaba tantos años con mucho estrés en mi cabeza por estar a ese nivel tan joven. Pude descansar. Estuve tres meses sin montarme en una bicicleta y sin sentir la necesidad o la obligación de hacerlo. Creo que fueron tres meses que me sentaron muy bien. Me dediqué a descansar, a hacer cosas diferentes, a disfrutar de mi familia y a disfrutar mucho de mi hijo.

Creo que fueron vivencias muy diferentes que me ayudaron muchísimo para empezar a entrenar ya el año pasado. Cuanto retomé la actividad lo hice con muchas ganas y con una motivación renovada. Lo hice con mucho entusiasmo. En definitiva, empecé a hacer las cosas con mucha ilusión y cuando llegó la primera carrera ya me sentía muy bien.

¿Cómo afronta este segundo parón en su carrera?

La verdad es que estoy muy tranquilo. Estoy entrenando muy poco. No quiero matarme la cabeza por entrenarme. Ya viví en otras ocasiones, como cuando me partí la clavícula, que me estresaba mucho por no poder entrenar y, al final, todo iba a peor.

Por todo ello, creo que ahora la tranquilidad es lo primero. Hay que estar tranquilo. Hago una hora u hora y media de rodillo y otra de trabajo específico para mantener la fuerza. Pero insisto en que, para mi, ahora mismo lo que prima es la tranquilidad y también cuidarme, no subir de peso.

Egan Bernal ha dicho recientemente que apenas entrena y todos los ciclistas con los que he hablado recientemente aseguran que apenas encuentran motivación para subir al rodillo a entrenar. ¿Cómo consigue la motivación para mantener la rutina de entrenamientos?

Falta todavía mucho por correr y no encuentras la motivación para montarte en un rodillo tres o cuatro horas. Pero, como dije antes, ahora es la cabeza la que prima y tienes que centrarte en no matarla porque la temporada va a ser larga porque cuando se reanude la competición se va a ir muy lejos. Yo prefiero estar tranquilo y mantener la fuerza haciendo algunos ejercicios de core.

Como me demostré el año pasado, si estás tranquilo puedes hacer las cosas mucho mejor cuando retomas la actividad.

Aunque sé que es muy complicado ahora hablar del futuro, ¿cuáles cree que serán sus objetivos una vez que la temporada se reanude?

El problema es que no sé ni que carreras se van a hacer. Se han aplazado muchas y otras muchas que se han cancelado. Muchas van a buscar acomodo en otras fechas y todo va a quedar muy ajustado, así que no sé qué te puedo decir.

Por ahora, mi objetivo es volver al nivel en el que estaba y seguir haciéndolo bien y aportándole mucho al equipo.

Teniendo en cuenta que Egan Bernal ganó el Tour el pasado año, que Nairo Quintana parece estar viviendo un auténtico renacimiento tras su marcha a Arkéa-Samsic, que Urán parece un fijo en el top10 de la carrera, que Superman López ha vuelto a estar a buen nivel en la Vuelta a España… ¿qué cree que le espera al ciclismo colombiano en este extraño 2020?

Creo que a día de hoy llevamos un año muy bueno y que en lo que resta de temporada lo podemos seguir haciendo muy bien. Ojalá que sigamos todos ganando porque, si lo conseguimos, ayudamos a que el ciclismo colombiano crezca más.

Por último, si dependiese sólo de usted, ¿cómo cree que se debería de reorganizar el calendario una vez que se reanude la competición? ¿Cree que es factible que se disputen las tres grandes vueltas y los Monumentos en apenas cuatro meses?

¡Uf! Eso va a ser duro. Si dependiese de mi, que nos pongan el Giro, que es la gran vuelta a la que podemos ir (ríe). Ya veremos qué hace la UCI. Es una situación jodida y no es fácil para ellos tampoco.

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