La regulación de los continentales femeninos dejará víctimas

Larrarte, ganando el Trofeo Rosa Bravo el año pasado en Valladolid © RFEC

Trackpiste / Ciclo 21

El crecimiento del ciclismo de carretera femenino es un hecho irrefutable e imparable. Y que, como tal, merece y necesita una regulación en pro de su dignificación. En este sentido, la Federación Española ha reaccionado acertada y correctamente y, aunque con un año de retraso, va a establecer para 2024 unas normas para los equipos continentales.

Unas normas que no difieren en mucho de las que se aplican a los equipos masculinos de esta categoría -características de la plantilla y el staff, salario mínimo y seguridad social, estructura material y control del cumplimiento de la normativa mediante una empresa auditora-, pero que suponen un jarro de agua fría para las precarias estructuras existentes hasta ahora. Eso sí, ‘atacar’ diciendo que España se ha precipitado en regular un ámbito que corresponde a las Federaciones Nacionales, y no a la UCI, y en donde es una pionera, es algo que no merece la pena ni comentarse. Más bien lo contrario, hay que felicitarla por una decisión acertada que desgraciadamente no tiene parangón en otras disciplinas, como en la que informamos habitualmente en esta página.

Lo malo es que con esta regulación va a haber muchas ‘víctimas colaterales’. Como me comentaban desde un equipo, va a ser un paso atrás, aunque sea para coger impulso. Y lo peor es que, de cara al presente más inmediato, las perspectivas no son nada halagüeñas.

De hecho, de los ocho equipos continentales que han tenido tal etiqueta este año -Bizkaia-Durango, Cantabria Deporte-Rio Miera, Eneicat-CMteam-Seguros Deportivos, Farto-BTC, Massi Tactic, Soltec Team, Sopela y Laboral Kutxa – Fundacion Euskadi-, solamente este último se mantendrá en esta categoría… siempre que no consiga el ascenso al World Tour que ha solicitado para el periodo 2024-25. En este caso, nos encontramos con un proyecto de futuro, con un patrocinador sólido, y que ya se está reforzando convenientemente para esas nuevas metas.

Por el contrario, para el resto de las estructuras las posibilidades de seguir en la categoría continental son bastante remotas, a pesar de que se ha escuchado que el Soltec está intentando conseguir el presupuesto necesario y que Eneicat podría mantenerse -con o sin la integración en el Burgos-. En todo caso, para el resto de escuadras, las vías que se abren son muy limitadas: pasar a ser un equipo de club continental, con imposibilidad de correr las pruebas españolas más importantes -justo ahora que comienza a haber un calendario muy ‘interesante’-, o afiliarse en otro país donde la normativa sea más laxa o inexistente, como ya sucede en el ciclismo continental masculino. O simplemente desaparecer.

Presentación del convenio el pasado mes de mayo © RFEC

 
Paso atrás para las pistards como ruteras
 
¿Y qué tiene que ver todo esto con el ciclismo en pista, la temática de TrackPiste? Pues desgraciadamente, mucho ya que las pistards españolas, que comenzaban a tener hueco en estos equipos y con ello podían comenzar a pensar en un calendario de calidad, van a ver cómo tendrán que seguir compitiendo en la categoría nacional. Ni Laura Rodríguez ni Tania Calvo van a seguir en Laboral Kutxa, mientras que Eukene Larrarte se ve afectada por que el histórico Bizkaia-Durango no va a tener hueco en esta segunda categoría. Tampoco se sabe a ciencia cierta cuál será el destino de Izzy Escalera.

Siempre hemos destacado la importancia de que los pistards pudieran tener un calendario de calidad en carretera para afrontar las competiciones en las mejores condiciones. Pero quienes lo han conseguido han sido muy poquitos. Y ahora con las féminas existe la misma necesidad. Solamente que Albert Torres y Sebastián Mora están en ese grupo de ‘elegidos’ mientras que Larrarte, que está en condiciones de estar en París gracias a su personal esfuerzo, no parece que vaya a tener esa ‘ayudita’ adicional cuando más lo necesita.

Un convenio que debe dar más juego

¿Soluciones? Quitando la inmediatez de la guipuzcoana por su objetivo olímpico, lo que se trata es de buscar unas perspectivas de futuro, pensando en el medio plazo que pueden ser los Juegos Olímpicos de 2028. Desde que la selección nacional afrontase un programa de carretera que ayudase a las corredoras -algo complicado, porque no se hizo siquiera con ellos cuando era más necesario y más se reclamaba- hasta buscar hueco en los continentales -o incluso en el Movistar, por qué no-.  No olvidemos que la Normativa UCI permite hasta cuatro ‘especialistas’ en otras disciplinas, entre ellas la pista, en los contientales no en los World Teams, con la condición de que deben estar entre las 150 mejores del ranking UCI de tales disciplinas.

Y no nos olvidemos tampoco que el protocolo firmado el pasado mes de mayo y en el que intervino el CSD permite muchas más actuaciones que las que se presentaron en su momento, y que en la práctica y a día de hoy, el fichaje de Sebastián Mora por el Burgos-BH. Solamente hace falta seguir trabajando en ese marco y profundizar en su contenido… y en sus protagonistas.

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