Landa y su ansiado podio del Tour de Francia

Redacción / Ciclo 21

14 septiembre. Segunda jornada de descanso

Mikel Landa -séptimo en la clasificación general a 2’16» de Primoz Roglic (Jumbo)– tiene el podio de París a 42 segundos del colombiano Rigoberto Urán (EF Pro Cycling) por lo que el alavés de 30 años cree que puede salir en la foto de la capital francesa delante del Arco de Triunfo el próximo domingo.

«Por supuesto que el podio siempre es posible» dijo el jefe de filas del Bahrain en conferencia de prensa. «Hay un montón de corredores en un minuto y hay una dura semana por delante. Rigoberto Urán es muy consistente y a Richie Porte se le ve muy bien, pero creo que tenemos un nivel muy similar. ¿En qué etapa podría estar el podio? En cada una de las etapas finales. Pero es cierto que el Col de la Loze podría crear grandes diferencias y la contrarreloj de La Planche des Belles Filles también será importante».

Tras el Grand Colombier el excorredor del Movistar reconoció que «estoy muy cansado. Toda la semana ha sido difícil, con el estrés de cada día. Mis piernas están bien y estoy feliz con mi resultado. Veremos qué podemos hacer en la última semana. De todos modos, creo que todos estamos al límite. Ahora vamos a tener que permanecer concentrados y listos para reaccionar en cada etapa».


7 septiembre. Primera jornada de descanso

A Mikel Landa le debe gustar la montaña rusa. Se siente a gusto porque su vida es así, plagada de vaivenes, quizás de más llantos que sonrisas , pero con esos fogonazos intermitentes que nunca le dejan caer de esas siempre subjetivas listas de favoritos a los podios de las grandes vueltas. El vasco, ahora en el Bahrain, solo conoce uno, el del Giro de Italia 2015 trabajando entonces para su líder Fabio Aru y se quedó en un suspiro -1 segundo con Bardet– en el del Tour de Francia 2017 también a las órdenes del ganador final Chris Froome.

En 2020 -con un lastre de 1:21 por un abanico casi letal- ha de remar de nuevo contracorriente y contra muchos rivales que tiene por delante. La buena nueva es que las rampas pirenaicas han  demostrado lo que dijo antes de la salida de Niza. «Estoy ante la oportunidad de mi  vida». Y en ella piensa -porqué no una etapa- en los Campos Elíseos y en regresa de nuevo al cajón de los privilegiados desde la décima plaza de la general a 1:42 de Roglič.

«Siento como si siempre me retrasara y luego me levantara de nuevo. Los regresos forman parte de la naturaleza épica de este deporte» dijo el alavés en la conferencia de prensa del primer día de descanso. E insiste en que París es posible verlo desde lo alto, sin especificar la altura. «Tenemos que seguir siendo ambiciosos, hay un largo camino por recorrer y aunque los rivales parezcan fuertes, podría haber sorpresas. El podio es posible, y tengo que mantenerme centrado en eso».

Como no podía ser de otra forma, en otro de sus episodios negativos y frustrantes, Landa reconoció su fallo con el viento. «Si no hubiera perdido ese minuto y medio el viernes, las cosas serían perfectas. Y si me siento como en los Pirineos, creo que puedo hacer algo importante. Las diferencias no han sido muy grandes hasta ahora».

No obstante sabe que en la víspera de la capital francesa aparece la única contrarreloj individual sobre un terreno mixto, llano y final en la exigente La Planche des Belles Filles. «La contrarreloj tendrá una gran influencia en la general» y asume que la especialidad es «mi talón de Aquiles», la que le ha impedido más lustre a su palmarés.

Y como todos está expectante ante los resultados de las pruebas PCR -siglas en inglés de la reacción en cadena de polimerasa– que se harán públicos el martes por la mañana antes de la salida de la décima etapa. «Es preocupante, pero espero que con todas las medidas adecuadas se solucione bien y podamos seguir adelante».

 

Un comentario

  1. Valverde acaba delante de este, al tiempo.

    Hay un cocodrilo en un charco de Francia? Morderá a Landa …^^

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