Tadej Pogacar (UAE) empata a cuatro con Alejandro Valverde y se queda a tan solo un triunfo de Eddy Merckx, quien resiste con cinco en la cima de la Lieja-Bastoña-Lieja. Para alguien que no haya visto la carrera, puede parecer una obviedad que el esloveno se haya llevado su cuarto entorchado en ‘La Decana’. Pero por el camino se dieron una serie de circunstancias que durante decenas de kilómetros no dejaron claro que este desenlace pudiese tener lugar. En el momento de más actividad del pelotón en esos primeros kilómetros de la prueba se produjo una caída que partió el grupo en dos. El primer pelotón, de unas cincuenta unidades, incluía a Remco Evenepoel (Red Bull), uno de los favoritos a triunfar en Lieja. Nadie paró y la diferencia se disparó hasta los 3 minutos. El durísimo trabajo de UAE y Decathlon surtió su efecto y poco a poco redujeron a los insurrectos.
A partir de ahí, la rutina habitual, con un ritmo vivo en punta de carrera por parte del UAE de Tadej Pogacar de camino al ya clásico ataque del bicampeón del mundo en La Redoute. Y así fue. Benoit Cosnefroy (UAE) puso un pasodoble endiablado que precedió a la salvaje arrancada de su jefe de filas. La rueda del dorsal número uno solo pudo ser seguida por Paul Seixas (Decathlon), el jovencísimo aspirante al trono del esloveno que parecía con capacidad para retarle. Sufrió, pero coronó con el gran dominador del ciclismo internacional en cabeza. Abrieron un mundo de diferencia con respeto a Mattias Skjelmose (Lidl-Trek) y Remco Evenepoel (Red Bull), quien pagó los esfuerzos y empezó a parecer molesto, incómodo. El dúo de cabeza colaboraba en todo momento, con relevos intensos, y se encaminaban hacia el segundo punto decisivo, la Roca de los Halcones. Allí, Tadej Pogacar insistió y Paul Seixas, ya con la cima en la mirada, tuvo que ceder al empuje del esloveno. El portador del maillot arcoíris se plantó en la meta de Lieja en solitario, demostrando que aún a día de hoy sigue siendo el rey del ciclismo.
La Lieja–Bastoña–Lieja 2026 presentará un desenlace renovado que introduce matices interesantes en el desarrollo de la carrera. La organización, ASO, ha decidido reforzar el tramo previo a las ascensiones históricas con la incorporación de dos nuevos puertos, una modificación que podría animar los movimientos lejanos en la gran clásica de las Ardenas, prevista para el domingo 26 de abril.
En concreto, el recorrido incluirá el Col du Maquisard y la Côte de Desnié, encadenados entre el Col du Rosier y La Redoute, uno de los puntos clave de la carrera. Tras ellos, el trazado mantendrá su dureza tradicional con el paso por la Côte des Forges y la ya decisiva Roche-aux-Faucons, última dificultad del día situada a 13 kilómetros de la línea de meta, donde previsiblemente volverá a resolverse una de las pruebas más exigentes y prestigiosas del calendario.
Muchas gracias por la información de todo el calendario de carrera y muy bien explicado en detalle. Un saludo desde la ciudad de Morón, Argentina.