El codo de Nairo va camino de ser legendario

En la primera carrera de la temporada el codo de Nairo ya da que hablar

El codo de Nairo va camino de convertirse en leyenda.

O bien, al menos, de ser tan famoso y reconocido como el talón de Aquiles, la oreja de Van Gogh o el brazo incorrupto de Santa Teresa de Jesús.

Es así porque el codo de Nairo empieza la temporada igual que la terminó: pidiendo un relevo. 

De esta manera hemos visto a Nairo de nuevo enseñar su codo, según algunos -muchos- , muy pronto este año

Demasiado.

Y es que ha sido ver el primer resumen por televisión de las primeras pedaladas de Quintana este año y ya hemos podido comprobar como ha vuelto a sacar el codo tras un escaso relevo de 40 metros.

Ha sido en su estreno en esta Vuelta a San Juan, la carrera de ciclismo más importante de Latinoamérica que se celebra en el verano argentino, donde hemos visto el primer movimiento de codo de Nairo, cuando nada más pasar al relevo, con su gesto ya característico, ha pedido a Alaphilippe o a Benoot que se pusieran de inmediato delante.

Muchos aficionados ya se han echado de nuevo las manos a la cabeza con esta actitud que ya se ha convertido en una costumbre para él, y ya le han recriminado que “así no, Nairo” cuando han comprobado de manera incrédula como recién levantado el telón de la temporada, aunque aún en enero, Quintana ya tenga tan fino su codo:

¨Nairo te levanta el codo antes de entrar al relevo”

Y es que las redes sociales no perdonan. No le perdonan ni uno. Ni un codo.

Por tanto este hecho no ha sido pasado por alto por la mayoría de sus detractores que ya lo empiezan a llamar “Codairo” Quintana o “Codo de oro” Quintana.

Antes que alguno, o algunos, empiecen a sacarme la piel a tiras por este texto, sobre todo nuestros amigos colombianos, he de decir, en defensa propia, que sólo estoy recogiendo las opiniones que para bien o para mal se leen por ejemplo en Twitter, donde se critica al bueno de “Nairoman”, bien con humor o bien con bastante mala leche.

Dicho esto, a mí Quintana ni fu ni fa.

Ni me cae bien ni me cae mal.

Simplemente no me cae.

Lo siento, no me gusta su forma de correr, independientemente de si saca el codo o no.

Estoy hablando de este Nairo, el de hace un año para acá, nada que ver al otrora corredor valiente y que atacaba en cuanto podía.

¿Dónde perdió el carisma Nairo?

Pero desde el Tour de la temporada pasada, pasando por la Vuelta, Nairo se labró fama de ser un chupa ruedas, incapaz de atacar a lo campeón, sin mirar atrás, como han hecho los grandes nombres en este deporte.

Abriendo el codo, cuando pasa al frente, es imposible que guste su forma de correr.

Su actitud, mirando hacia los lados, nunca dejará de ser la de un segundón.

Esto es lo que opina la afición a la que le gusta el ciclismo, el ciclismo de verdad.

El codo de Nairo saltó a la fama en la etapa de los Lagos de Covadonga de la pasada edición de la Vuelta de 2018, aunque ya venía precedido de cierto renombre por haberse lucido tímidamente en el Tour.

Artículo completo en El Cuaderno de Joan Seguidor.

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