Pedro Simas: “Las fechas del Tour, Giro y Vuelta van a ser las más críticas”

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Varios expertos internacionales avisaban la pasada semana de los riesgos que podría suponer celebrar grandes eventos públicos masivos como el Tour de Francia. Con la Vuelta a España planificada para noviembre, en Ciclo 21 hemos querido conocer más en profundidad la realidad de una pandemia que ha detenido en seco la vida cotidiana de todo el planeta y, como ya sabemos todos los aficionados, la competición internacional.

El doctor Pedro Simas es, además de virólogo del Instituto de Medicina Molecular y de la Universidad de Lisboa (Portugal), un gran aficionado al ciclismo, deporte que practica llegando a vencer en pruebas de BTT como la TransPortugal.

Una de las primeras cuestiones abordadas con el Dr. Simas, para comprender los riesgos que puede suponer la celebración de grandes eventos deportivos en general y de la Vuelta a España en particular, ha sido, precisamente, las grandes diferencias en las cifras de infectados y muertos en dos países vecinos como son España y Portugal. Para el experto luso, “no hay ningún secreto. No hay ninguna razón complicada. Es una cuestión de tiempos y ha pasado en todo el mundo. Si coges la epidemia muy temprano, la puedes controlar. Si la coges una semana después, marca una gran diferencia porque tienes muchos asintomáticos. Todas las evidencias apuntan a que nosotros, en Portugal, lo cogimos una o dos semanas antes que vosotros. Eso es lo que ha marcado toda la diferencia”.

El Dr. Simas añade que “tal y como expliqué en una entrevista concedida a La Razón, ese mismo principio sirve para China. Si hubiesen empezado tres semanas antes podrían haber reducido mucho los casos. También lo vemos en el caso de Reino Unido o Nueva York, donde empezaron tarde. De hecho, un amigo mío, que está al frente de los estudios del Covid en Nueva York me mandó un estudio retrospectivo que muestra que, en los bancos de sangre de Nueva York, los donantes que habían dado sangre en enero y febrero ya tenían anticuerpos para el virus, mientras que el primer caso diagnosticado fue el 1 de marzo. Eso significa que el virus ya estaba circulando a finales de enero. Además, sabemos, porque hemos secuenciado el contenido genético del virus, que el mismo llegó desde Europa y que, por lo tanto, a finales de enero ya teníamos una gran cantidad de infecciones en Europa. Ese fue el caso de España, Italia y Francia, pero no tanto en Portugal”.

Por ello, “insisto en que todo es una cuestión de tiempo. No tiene nada que ver con la calidad del sistema de salud y de los hospitales, con la salud general de la población, con hábitos culturales, con tabaquismo… Todo ello tiene un impacto, pero no es significativo”, aclara el Dr. Simas.

La Vuelta, pendiente de la inmunidad grupal

Las pruebas ciclistas siguen en el aire / © Photo Gomez Sport

En cuanto a la posibilidad de que en España se puedan celebrar grandes eventos como la Vuelta, el virólogo portugués se muestra escéptico. “Ahora, todo depende. Déjame que te explique algo: el virus está repartido por todo el mundo. El potencial pandémico es ahora mismo mucho mayor que lo era hace cinco semanas porque el virus está en todos los sitios. Y no sólo porque esté tan repartido, sino también porque el porcentaje de población que es receptivo al virus es todavía muy grande. En España hay más personas resistentes al virus porque habéis tenido una gran infección, lo que, en cierta medida, es una buena noticia. Puede que tengáis un 5% de población inmune o, a lo sumo, un 10%. Eso significa que un 90% de la población es receptivo. En Portugal la situación es todavía peor porque hay un precio a pagar por haber controlado nuestra epidemia tan pronto y ese precio es que no tenemos tanta inmunidad grupal”.

Teniendo eso en cuenta el Dr. Simas considera que “las pandemias suceden porque hay una gran cantidad de población que es receptiva al virus. Una vez que esa población disminuye, el virus alcanza un equilibrio y la epidemia se detiene. Así pues, las opciones de organizar grandes eventos dependen de la naturaleza y el tamaño de la segunda oleada”.

Aunque es complicado, si no imposible, hacer predicciones sobre cómo se comportará esa segunda oleada del Covid, el virólogo luso explica que “hemos tenido una primera oleada de infecciones y lo que han hecho los países en todo el mundo han sido confinamientos. Eso es muy eficiente porque el virus se transmite a través del aparato respiratorio. Se transmite por las pequeñas partículas de saliva y secreciones. Eso implica que necesita de cierta medida de proximidad, de toses, del contacto. Si consigues parar eso, detienes la infección de forma muy eficiente. Nunca puedes detener la infección por completo. Siempre habrá una transmisión residual. Podríamos seguir confinados dos o tres años, algo que es imposible, y seguiría siendo así”.

Por todo ello, “necesitamos tener una vacuna o proteger a los grupos de alto riesgo (que son las personas mayores) y seguir adelante con nuestras vidas dejando que el virus se propague y la gente se haga inmune sin tener un gran numero de fatalidades porque la mayoría de nosotros podemos pasar bien la infección”.

Nada que ver con la gripe

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Los ciclistas serán especialmente vulnerables / © Photogomez Sport

En ese sentido, el Dr. Simas apunta que el Covid-19 nada tiene que ver con el virus de la gripe, que como todo el mundo sabe muta cada año y para el que, por lo tanto, de nada serviría buscar esa inmunidad grupal. “Es un virus completamente distinto al de la gripe. Es como comparar ciclismo y remo. Son cosas completamente distintas. El virus de la gripe es uno de los pocos, si no el único, cuya estrategia es cambiar antigénicamente para sobrevivir. Es lo que se llama deriva antigénica. En el caso del coronavirus, no cambia así. Es muy estable y el virus en España, Italia, Asia o China es esencialmente el mismo. Tiene muy pocas diferencias y esas mismas no se traducen en una mayor tasa de mortalidad o una mayor habilidad para diseminarse. No tiene ganancias biológicas. Por lo tanto, si encontramos una vacuna, será efectiva y no pasaría lo mismo que con la gripe que, como he dicho, es una excepción”.

Las malas noticias en lo relativo al calendario que la UCI y los distintos actores del ciclismo están planeando llega cuando hablamos de ese nuevo repunte de contagios ya que, como explica Pedro Simas, “la segunda oleada vendrá, pero su intensidad y su tamaño dependerá de qué hagan los países. No es un problema tener una segunda oleada entre grupos poblacionales que no sean de alto riesgo. El problema es que, si esa oleada es demasiado grande en una sociedad, será muy difícil proteger a esa población de riesgo. Así pues, hay que hacer esas cosas en fases y tienes que usar las herramientas que tienes a tu disposición. Así pues, hay tres maneras de controlar esto: distanciamiento social, test masivos y una vacuna”.

“La vacuna no la tenemos, así que olvídate de ella”, añade. “Así pues, necesitas usar estrategias inteligentes para tener distanciamiento social y usar los test para proteger a la población de alto riesgo: a las residencias de ancianos, los hospitales… La manera de hacerlo determinará el tamaño de tu oleada”.

La segunda oleada, en verano

La Vuelta a España ha tenido que cambiar sus fechas / © ASO

Y no se acaban ahí los malos augurios para un reinicio del calendario ciclista. “Por un lado, quieres restringir el movimiento de las personas para proteger a la población de riesgo, pero, a la vez, quieres promover la infección natural para hacer crecer la inmunidad de grupo. Es la única manera de pararlo. Así pues, tienes un conflicto de intereses y tienes que ser muy inteligente en la manera de hacerlo. Llevándolo al terreno de los grandes eventos, mira: si viene una segunda oleada y se pierde el control, llegará, precisamente, en los meses de junio, julio y agosto. ¡Es incluso peor! Imagínate que dejamos salir a todo el mundo ahora. Veríamos el impacto real de esa medida en 6-8 semanas. Así pues, imagina que a principios de mayo dejamos salir a todo el mundo en España, por lo que veríamos las consecuencias a mediados de junio. Eso implicaría volver al confinamiento hasta, digamos, julio y que, al haber aprendido la lección, no se organizarían grandes eventos en agosto”.

Eso nos lleva a una situación casi imposible para los grandes eventos del calendario. “Entiendo los motivos por los que el Tour quiere irse a finales de agosto, la Strade Bianche habla de principios de agosto y la Vuelta piensa en octubre, pero esas fechas van a ser las más críticas”, explica Simas. “Con eso no quiero decir que no se puedan organizar eventos, como el golf. Eso es algo muy fácil, porque pueden hacerse a puerta cerrada; pero con el Tour, la Vuelta o el Giro todo depende de cómo lo hagas. Incluso si lo haces sin público, tienes el problema del pelotón y de toda la gente que se mueve con la carrera. No estoy seguro de que las autoridades sanitarias autoricen a hacerlo. Es una pena, porque a mi me gusta el ciclismo y porque es muy triste para todos los aficionados, pero como virólogo creo que las opciones de que se celebren esas carreras son muy bajas”.

Pese a ello, y desde el punto de vista estrictamente virológico, “no veo esos eventos como un gran foco de riesgo en términos de salud pública si se disputan a puerta cerrada y no atraen a millones de personas, pero tendría que estar muy controlado”.

Los ciclistas, población de gran riesgo

El Dr. Simas es pesimista respecto al calendario 2020 / © Photo Gomez Sport

Donde sí puede haber grandes problemas es en lo relacionado con la salud de los ciclistas. De todos es sabido que el organismo de un deportista de alto nivel se encuentra, en su mejor momento de forma, en el límite de la resistencia humana y, por lo tanto, se encuentra en una línea que marca un fino y precario equilibrio entre la salud y la enfermedad.

Teniendo todo esto en cuenta, ¿serían los ciclistas una población de especial riesgo en caso de ser infectados durante una gran vuelta? “Es una cuestión muy pertinente e importante. Los ciclistas, especialmente en eventos de larga duración, están al límite de su capacidad inmunológica. Todo se ha preparado para conseguir el mejor rendimiento ciclista y tú sabes tan bien como yo que, en ocasiones, tienen mayores efectos en infecciones como mononucleosis porque están al límite y su sistema inmune está afectado por lo efectos de un ejercicio intenso”, comienza a explicar el Dr. Simas.

En ese sentido, y esto sirve para cualquier virus, los atletas están en un riesgo mucho mayor. Hemos visto como este virus provoca que personas enfermas o con un sistema inmune reducido, contraen neumonía y, por lo tanto, es muy posible que esos atletas, que están al límite de su salud, tengan una infección más severa que si estuvieran descansados. Es una asunción lógica y generalizada”, concluye.

Sin embargo, ese mismo razonamiento no sirve para la población general. España –como otros países– han prohibido cualquier tipo de actividad física en la calle durante la fase más dura del confinamiento, pero otros países, como Bélgica, Dinamarca o Portugal, han optado por, incluso, recomendar a la población realizar salidas controladas para hacer deporte.

La población debería poder hacer ejercicio

Todavía no se puede garantizar la disputa del calendario / © Photo Gómez Sport

Enfrentado a esas dos posibilidades, el Dr. Simas tiene clara cuál es la mejor decisión para el ciudadano medio: “la segunda opción. Hay que fomentar la práctica del deporte y, especialmente, el deporte fuera. Las opciones de que el virus se propague de un deportista a otro al aire libre son muy bajas. Si tomas ciertas medidas de precaución, al aire libre es muy difícil inhalar el virus de otra persona. Yo recomendaría que los ciclistas se lancen a la carretera en grupos pequeños y mantengan la distancia entre ellos. También que la gente vaya a correr o a andar. Es muy importante que la gente haga ejercicio. Es importante para su salud y su sistema inmune”.

De nuevo, el Dr. Simas insiste en que esa recomendación no puede ser igual para el circo ciclista profesional. “En cuanto al pelotón profesional, donde todos van muy juntos y a 180 o 190 pulsaciones por minuto, es más difícil porque, como sabes, cuando nos sonamos los mocos el que va detrás va a entrar en contacto con ese spray”.

Volviendo a la cuestión de la idoneidad de celebrar o no eventos como el Tour, el Giro o la Vuelta, y teniendo en cuenta todo lo anteriormente expuesto, el Dr. Simas recalca que “el problema es que cuando juntas a mucha gente, si alguno está infectado y no lo sabes, pueden estar diseminando el virus. Pero todo depende, como he dicho, en que estadio de la pandemia estés. Quizás puedas estar en la posición que querer potenciar cierta cantidad de infecciones porque tengas protegida a la población de riesgo. Todavía no estamos ahí, así que lo que se propone ahora es organizar aquellos eventos que se puedan celebrar a puerta cerrada y en los que los atletas puedan ser monitorizados y testados. Imagínate que todos los ciclistas del Tour hayan sido testados y que todos sean positivos y, por lo tanto, inmunes. En ese caso, no vería ninguna razón para no hacerlo”.

Los problemas éticos de un contagio provocado

Las carreras a puerta cerrada podrían ser la solución / © Photo Gomez Sport

Esa última reflexión nos hace recordar la idea de Helmut Marko, asesor de la escudería de F1 Red Bull, por la que pretendía llevar a sus dos pilotos a un corona-camp para que se infectaran con el virus y, de esa manera, garantizar su inmunidad una vez se retome la competición.

¿Sería una buena estrategia a adoptar por parte de los equipos ciclistas? “Es lo que solíamos hacer antiguamente cuando nuestra madre nos llevaba a casa de de un amigo porque tenía la varicela. Es lo que se llama inmunidad colectiva. El virus es el problema, pero, a la vez, el virus es la solución. Como este virus es muy tenue, lo podemos usar como una vacuna natural. La cuestión, en este caso, es ética”, analiza el Dr. Simas al respecto.

Como virólogo, y desde el punto de vista de la biología del virus, tiene sentido, pero sabemos que en la naturaleza los accidentes siempre ocurren”, asegura. “Puede ocurrir que uno de tus atletas necesite cuidados intensivos y, en ese caso, sus opciones de recuperarse son realmente altas, pero, siempre hay excepciones y uno de estos atletas podría morir. Esa sería una cuestión ética muy complicada. Por un lado, digo que tiene sentido; pero esto se sale de mis competencias como virólogo porque es un debate ético y no soy un experto legal”.

Dejar que el virus haga su trabajo

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Ninguna carrera está asegurada / © ASO

Así pues, y haciendo un gran esfuerzo de resumen, el virólogo portugués explica que “por lo que yo abogo es por que una vez que tengamos protegida a la población de riesgo y nuestros sistemas nacionales de salud bajo control, podemos dejar que el virus haga su trabajo en el resto de la población. Pero hay que tener cuidado porque incluso entre la población sana, algunas personas precisarán de cuidados intensivos”.

De nuevo en el ámbito extradeportivo, preguntamos al Dr. Simas acerca de su opinión respecto a la proximidad o lejanía de la consecución de un tratamiento y/o una vacuna que solucione la actual situación de pandemia. “Los tratamientos sólo funcionan en el ámbito hospitalario. Los tratamientos serán muy efectivos para lidiar con aquellos que estén en un estado crítico, pero nunca resolverán la pandemia. Son armas muy buenas para salvar a la gente y son muy importantes, pero nunca en la historia de la humanidad hemos tenido una droga capaz de evitar una infección a nivel global. Las cosas no funcionan así. Para eso están las vacunas. Si la encuentras y la fabricas, puedes crear inmunidad rápidamente y paras la epidemia por completo”.

Dicho esto, el Dr. Simas finaliza: “¿Cuál es la probabilidad de tener esa vacuna en doce meses? La probabilidad existe. Algunos, incluso dicen que podría llegar antes, pero una cosa es tener una vacuna y otra cosa distinta es tener una vacuna que funcione. Mi experiencia me dice que es muy difícil encontrar vacunas que funcionen. Tenemos varios coronavirus que infectan animales domésticos y en el ámbito veterinario hemos investigado en vacunas contra ellos. Es muy complicado porque son virus que causan efectos muy suaves en el tracto respiratorio superior y es muy difícil tener vacunas efectivas contra eso. Pueden serlo para infecciones pulmonares, pero no para el tracto respiratorio superior. Dicho esto, soy científico y sé que la ciencia puede producir cosas realmente imprevistas, especialmente cuando todo el mundo quiere tener una vacuna. Ahora mismo hay más de 70 proyectos trabajando en esa vacuna”.

4 comentarios

  1. Discrepo de este virólogo. Hay varias cosas que comenta que se contradicen
    La mayoría de expertos reconocer que puede haber una segugnda oleadad, pero sería a partir de septiembre.
    Como va haber una segunda oleda en junio, si ya estamos en mayo y aun no hemos acabado la primera.
    Además, desconocemos como le afectará al virus, el calor de verano.
    La segunda oleada, vendrá en otoño, es lo que dicen los expertos

    • En muchas ciudades del mundo actualmente el virus se expande en temperaturas superiores a los 30 °C que seria similar a las temperaturas europeas de verano, con lo cual se puede predecir que el comportamiento en verano sera el mismo … La segunda oleada no se puede definir fecha depende de la disciplina de la población, la siguiente fase después del aislamiento es el distanciamiento social, si esta segunda fase falla, se estaría iniciando la segunda oleada.

  2. La salud, es de todos el mundo, por tonto debe existir un grupo de científicos interdisciplinaria mente te dicho a nivel mundial que estudie toda los contexto,es muy cierto que cada país hace sus esfuerzos de salubridad independentista, es a mundial todos unidos contra el virus y los que posiblemente vendrán.

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