Pontevedra, candidata al Eurocross pensando en el Mundial

Felipe Orts, en el circuito de la Isla de las Esculturas de Pontevedra / © RFEC

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Mientras que la afición española sigue esperando conocer la decisión final de la UCI sobre las dos sedes todavía pendientes de adjudicación para la Copa del Mundo de ciclocross de la próxima temporada, para las que el circuito de Elorrio, tal y como confirmaron sus organizadores a Ciclo21, sigue siendo candidata, otra ciudad que en los últimos años ha tenido una fuerte relación con la especialidad invernal del ciclismo ha anunciado su intención de ser sede de uno de los eventos más importantes del calendario internacional.

 

Así las cosas, Pontevedra presentará en breve su candidatura ante la Unión Europea de Ciclismo (UEC) para acoger el campeonato de Europa de ciclocross en 2023 o 2024. Después de acoger el campeonato de España en las Isla de las Esculturas durante dos años consecutivos (2019 y 2020), la ciudad gallega llegó a jugar con la idea de solicitar el Campeonato del Mundo de 2024, lo que hubiese supuesto, además, la celebración de una puntuable de la Copa del Mundo en 2023 como paso previo a la puesta en juego de los maillots arcoíris de la especialidad.

Sin embargo, la UCI ya ha confirmado las sedes mundialistas hasta 2025 en las ciudades de Fayetteville (EEUU, 2022), Hoogerheide (Países Bajos, 2023), Tábor (República Checa, 2024) y Liévin (Francia, 2025); los responsables municipales, junto a la Federación Gallega de Ciclismo, han optado por una aproximación apostando de forma decidida por una doble parada del Eurocross.

Los títulos continentales se disputarían, en caso de que la candidatura llegue a buen puerto, en la Isla de las Esculturas sobre el mismo circuito en el que Felipe Orts se llevó el oro en las dos ocasiones en las que los maillots rojigualdas se pusieron en juego en Pontevedra.

En cualquier caso, buena parte del trabajo que ya se realizó para preparar el camino mundialista sí servirá para no iniciar la candidatura para el Eurocross desde cero. Así, desde el Ayuntamiento se va a apoyar la organización de una prueba C1 el próximo día 9 de octubre, la máxima categoría del circuito internacional además de la propia Copa del Mundo. Una cita que, además, sería seguida de una prueba C2 al día siguiente en la vecina localidad de Marín.

El concejal de Deportes de Pontevedra, Tino Fernández, explica en conversación con Ciclo 21 que “si nos lo quieren dar para los dos años, ¡nosotros encantados!, pero la idea es organizar el Campeonato de Europa en 2023 o 2024. Sabemos que hay mucha competencia con sedes en Bélgica, Países Bajos, Francia… que tienen mucho peso y, por lo tanto, será difícil arrebatarles el campeonato dos años seguidos”.

Siguiente reto: el Mundial

Tino Fernández, concejal de Deportes de Pontevedra

La apuesta por organizar el Eurocross en 2023 o 2024 no quiere decir, tal y como explica Fernández a este medio, que se haya abandonado la idea de organizar en Pontevedra el Mundial de ciclocross. “Nos ha parecido más procedente ir subiendo escalones de uno en uno. Nos hemos creado un currículum a nivel nacional organizando el Campeonato de España, un trabajo en el que vamos a seguir insistiendo este año con las pruebas ya confirmadas. Todo ello debe servir para poder ir a por el Europeo sin descartar en ningún momento presentar la candidatura para el Mundial”.

El edil de Deportes de Pontevedra explica que “tenemos que ser capaces de transmitir a los organismos internacionales que somos capaces de organizar bien un Campeonato de Europa, lo que nos daría más opciones a la hora de pedir el Mundial. Es una cuestión de prudencia. Todas las federaciones funcionan de la misma manera: hay que transmitirles confianza y demostrar que eres capaz de organizar las cosas y que tienes una capacidad de gestión suficiente. No hay que tratar de acelerar las cosas en exceso porque eso te puede llevar al fracaso”.

Preguntado por el motivo por el que su ciudad ha decidido apostar de forma tan decidida por un deporte como el ciclocross, Tino Fernández, que reconoce que “antes de organizar los campeonatos de España conocía el ciclocross por la televisión y poco más”, explica a Ciclo 21 que “en primer lugar, porque el presidente de la Federación Gallega de Ciclismo es, además de un tipo muy simpático, pertinaz (ríe). Dicho con todo el cariño, es muy insistente y lleva tiempo insistiendo en que tenemos que traer a Pontevedra pruebas de nivel”.

«El ciclocross arrastra a mucha gente»

Vista del circuito que aspira al Eurocross y al Mundial / © RFEC

Más allá de la figura de Juan Carlos Muñiz, Fernández apunta a cuestiones más estratégicas tanto desde el punto de vista deportivo como de promoción de la ciudad. “En nuestra zona hay mucha práctica de ciclismo a nivel aficionado. Además, la Isla de las Esculturas está en el centro de la ciudad. Muchas veces, los eventos deportivos se tienen que celebrar lejos de los núcleos urbanos, lo que desmotiva al público para acercarse y verlas. No sólo está en el centro de la ciudad, sino que es un circuito fantástico y eso supone un elemento de atracción muy importante”.

Tras su experiencia con la especialidad invernal del ciclismo, el edil de Deportes de Pontevedra se ha convertido ya en un gran embajador de la misma y asegura que “el ciclocross, aunque no es nuestro deporte rey, sí mueve y arrastra a una cantidad muy importante de personas y, por lo tanto, tiene un atractivo económico muy importante. Resulta una oportunidad ideal para conseguir nuestro doble objetivo de fomentar el deporte y colocar a Pontevedra en una posición turística importante”.

«El CX nos dejó maravillados»

Iserbyt es el actual campeón de Europa / ©UEC

Fernández, como tantas otras personas en este país, ha ido descubriendo el ciclocross en los últimos años. En su caso, gracias a su posición como concejal de Deportes de una ciudad que ha acogido una doble cita del campeonato de España. El político gallego reconoce que, en este tiempo. “he aprendido que el ciclocross tiene una potencialidad impresionante en cuanto a visibilización y disfrute. El ciclocross es un deporte que puede resultar agónico en el mejor sentido de la palabra, mostrando ese sufrimiento que lleva a la gente a empatizar todavía más con el deportista”.

El edil pontevedrés añade que “así mismo, la propia estructura de su funcionamiento y el montaje de todo lo que rodea a la carrera genera una situación de enorme atracción que te hace querer conocer todavía más un deporte que debo de reconocer que nos dejó absolutamente maravillados en cuanto a la respuesta popular. En ese sentido, te confesaré que el éxito de público que vivimos con los Campeonato de España nos desbordó. Eso nos dio a entender que cualquier deporte minoritario puede tener la capacidad suficiente para mover un montón de gente si les ofreces un espectáculo de cierto nivel en el que disfrutar y conocer esa prueba”.

El Campeonato de Europa de ciclocross nunca se ha disputado en España. Cabe recordar que se trata de una competición muy joven, nacida en 2003 y que no fue hasta 2015 cuando se abrió al ciclismo profesional.

En cuanto al Mundial, Pontevedra se convertiría en la octava sede española. La última vez que España repartió los maillots arcoíris fue en 1990 en Getxo, donde se coronó el neerlandés Henk Baars por delante de Adrie van der Poel, padre de Mathieu (todavía no se disputaban pruebas femeninas) y en el que un tal Erwin Vervecken fue 6º en la prueba Júnior y Richard Groenendaal terminó 7º en la carrera amateur (actual Sub-23).

Anteriormente, España había sido sede mundialista en 1981 con la ciudad de Tolosa (Hennie Stamsnijder); 1978, cuando Albert Zweifel se impuso en Amorebieta; 1974, con Albert Van Damme triunfando en Vera de Bidasoa; 1966, cuando Beasain coronó a Erik De Vlaeminck; 1960, en Tolosa con Rolf Wolfshohl enfundándose el arcoíris y 1953, primera ocasión en la que el mundial pisaba territorio español con el título de Roger Rondeaux en Oñati.

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