El ciclista australiano Mitchell Mulhern no logró el objetivo de batir tanto el récord de la hora australiano como el de la categoría master 35-39 la semana pasada en el velódromo chino de Luoyang.
Según ha desvelado en sus redes sociales, “lamentablemente, toda la experiencia en China fue complicada desde mi llegada”. El retraso de su equipaje -incluyendo la bicicleta-, la falta de árbitros ocupados con el Mundial e incluso de equipo de cronometraje, que tuvo que traer desde Japón, le obligaron a posponer un día la tentativa -del 14 al 15- e incluso pensar ese mismo día en no afrontarlo.
Y aunque indica que realizó un entrenamiento de 30 minutos en el que rodó a 53,3 km/h, “y que me dio la confianza de que tenía la velocidad necesaria y que tenía una posibilidad real de batir el récord”, la incertidumbre persistió y la preparación se vio alterada de tal forma, que “cuando finalmente llegué a la línea de salida, me sentía o bien poco entrenado o simplemente demasiado fresco porque me había faltado la intensidad necesaria en la preparación”, terminando el intento –“lo más duro que he hecho nunca”-, pero sin batir el récord. La distancia conseguida tampoco ha trascendido.
“Me decepciona no haber batido el récord, sobre todo porque ese esfuerzo de 30 minutos me había dado mucha confianza en que tenía la velocidad necesaria. A pesar de todo, creo sinceramente que tengo lo necesario para batir el récord. Sigo pensando que me encantaría intentarlo de nuevo en las circunstancias adecuadas, con la preparación correcta y todo bien organizado. Sé de lo que soy capaz y siento que aún no he tenido la oportunidad de demostrarlo”.
Mulhern termina agradeciendo al equipo local de Henan: “Fue muy acogedor y estuvo encantado de atender mis necesidades; además, me ayudaron mucho a solucionar los problemas que tenía”.
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