Sheyla Gutiérrez: «Roubaix es un sueño»

Presentación de la temporada 2020. © PhotoGomezSport

Roberto Tejedor / Ciclo21

Hace poco más de 12 meses Sheyla Gutiérrez (1/01/1994, Varea) se atrevió a dar una pincelada de su personalidad a través de un blog puesto en marcha por su propio equipo, Movistar. La idea era mostrar con un poco más de pausa, detalle y letras quién habitaba la personalidad detrás del traje azul. Se llamaba AzulCieloyMásAlla y «Shey» nos enseñaba una versión de ella misma, un estilo que se intuía pero que nunca se había atrevido a demostrar tan abiertamente. Cerebro, Voluntad, Esfuerzo y Brillo son los pilares en los que se sustenta su argumentario, cuatro palabras que determinan con suma precisión el mismo reflejo que reluce encima de la bicicleta haciendo de ella una de las mejores ciclistas de nuestro país en la actualidad.

Solo en ruta, sin tocar sus pasos en la pista (en donde su última gran actuación llegó con la Selección Española Sub-23 se ciñe al Campeonato Europeo de Pista sub-23, en Atenas (Grecia 2015), donde llegó a ser 5ª en la Persecución por Equipos, 6ª en Persecución Individual​ y 4º en el Scratch, todo ello tras haber sido plata un año antes en el Cto. Nacional español en la Persecución), su palmarés lo confirma en los exámenes claves que suponían los Campeonatos Nacionales para las féminas en categorías menores. Un oro en Junior (2012 en ruta), otro par en sub-23 (ruta y CRI en Alicante) y logrando finalmente cumplir como la mejor nacional élite en línea (2017) y CRI (2019) afianzando su excelente progresión en suelo nacional.

Desde el Lointek, en 2013, hasta finales de 2018 en el norteamericano Cylance, se perfiló como una experta rodadora alcanzando además sus mayores cotas a nivel internacional hasta el momento. Su primera victoria profesional llegaría en Francia, en la segunda edición del GP Plumelec de 2015 (3ª en 2019), el estreno en las soñadas pruebas de un día con el conjunto vasco. En 2017 con Manel Lacambra en el Cylance, su mejor año, se haría con la clásica predusquera Le Samyn, por delante de la actual campeona de Europa Amy Pieters. Después, el señalado campeonato español de ruta y posteriormente su mayor hito como profesional: reinar en el sprint en fuga en el final de Baronissi en la 7ª etapa del Giro, ya en el UCI WWT Lo que la convirtió en números objetivos en la mejor corredora española de ese año, corroborado por el premio Top Ciclo21.

Sheyla Gutiérrez, ganadora absoluta del Top Ciclo 21 2017 © Ciclo 21

En 2018 llegó a imponerse incluso en vueltas por etapas. Sería en China, en pruebas 2.2 del mes de mayo, pero cuando apenas pudo saborear ambas victorias le llegaría la opción de poder regresar a España de la mano de Movistar al año siguiente. Unos resultados que no pasaron desapercibidos para los de Eusebio Unzué, que no tardaron en reclutarla cerrando una vinculación que parecía preestablecida un año antes con la creación de la sección femenina del equipo navarro.

Por el momento, con las azules no ha tenido opción todavía de ocupar el primer puesto del podio más allá que en el de los campeonatos nacionales. En una temporada excepcional, como es esta de 2020, completamente condicionada por la aparición de la pandemia de la Covid19, Sheyla Gutiérrez -con 26 años- comienza a alcanzar su plenitud deportiva aun con grandes metas por cumplir. Con la tranquilidad de poseer un contrato que expira a finales de 2021, retoma el pulso a la competición con la clara intención de liberar de nuevo su propia naturaleza, la de una leona hambrienta a la caza de victorias.

Periodo de confinamiento

Ha sido duro, en parte, y me ha servido para muchas cosas. He de decir que he tenido suerte entre comillas, no me ha afectado de forma directa ni a mí ni a los míos en casa y he podido dedicar tiempo tanto a la parte profesional como a la parte personal y a mi familia. Escuchar la evolución del proceso día a día del Covid19 no ha sido fácil, lo reconozco, pero al final siempre mantenía la esperanza de que se encontraría una solución.

Campeona de España 2019 en CRI (Yecla). © PhotoGomezSport

Estuve en contacto con mis preparadores del equipo y enseguida nos pusimos a planificar sobre el nuevo escenario que se venía y lo que pudiera ocurrir después, si se reanudaban las carreras. El trabajo en casa lo he llevado bien aunque debo admitir que hubo momentos de bajón, al principio era costoso adaptarse al rodillo pero poco a poco me fui acoplando a la situación. Soy una persona a la que le encanta sentir la libertad, los espacios abiertos y disfrutando de la naturaleza del entorno mientras entreno y eso es lo más me ha costado. Por contra, se ha compensado al estar más tiempo con los míos y poder dedicarle tiempo a otras cosas, como al estudio.

Ya se conoce el calendario femenino definitivo 2020

He pasado todo este tiempo en mi casa, en la Rioja, pensando qué podía ocurrir tras haberse pospuesto los Juegos Olímpicos de Pekín, una cita en la que quería estar sí o sí, siempre que la seleccionadora Gema Pascual contara conmigo. Una vez que ya supimos que no íbamos a Japón este año tuve que reconducir mis objetivos. Miro con muchísimas ganas hacia el Giro de Italia (del 11 al 19 de septiembre), una cita especial a la que me gustaría regresar y me complacería volver a levantar los brazos otra vez, sería un sueño en el que hace meses parecía casi impensable. Dadas las fechas, el Mundial de Suiza (del 23 al 27 de septiembre)  justo después también será un escenario donde me gustaría estar presente a un buen nivel representando a España.

Durante el pasado Giro. © Velofocus

Preparación hacia esos objetivos

En principio vamos a realizar una concentración en Italia de al menos una semana antes de empezar el Giro. Pero el camino hasta entonces pasará por las clásicas navarras de finales de julio y Durango. Después, como digo, llegará el viaje a Italia y todo lo demás llegará rodado para estar en el Campeonato Nacional de Jaén (del 20 al 23 de agosto), si soy seleccionada: en el Europeo (24 al 28 de agosto), el mencionado Giro y ya directamente participar en las clásicas que es el terreno en el que más cómoda me siento. Finalmente, también sería una ilusión para mí formar parte del equipo Movistar que estará en la Challenge by la Vuelta, a principios de noviembre, creo que serán 4 meses de mucha intensidad, sin duda.

Paris-Roubaix

¡Qué te voy a decir!. Flotaba, pegué un bote de alegría cuando me enteré el día del anuncio. Te lo pueden decir los que estaban conmigo ese día en casa y las caras que pusieron por mi reacción. Estaba pletórica de alegría, por fin Roubaix para féminas, qué gran noticia. Formar parte de esa historia, de una clásica que es considerada el monumento más duro de los que existen, ser parte de ello y por primera vez y estar presente allí, es una pasada. Cuento las horas para llegar allí.

Tengo que reconocer que del recorrido solo conozco el velódromo y algún tramo en concreto al que fuimos a inspeccionar (Mons-en-Pévèle o Carrefour de l’Arbre) mientras corríamos en Bélgica o en alguna carrera francesa en años pasados. No conozco el Bosque de Arenberg, por ejemplo, no he rodado allí nunca y solo de verlo por televisión soñaba con que algún día yo pudiera pasarlo. Es un lugar emblemático, tan icónico que va a ser mágico para todas atravesarlo en carrera.

En el Kapelmuur, Flandes 2019. © Velofocus

Supone un gran paso para el ciclismo femenino que por fin tengamos un Flandes y un Roubaix en la misma semana, a la par que los chicos. Reconocen nuestro esfuerzo y las ganas de hacerlo bien en el mismo escenario que ellos. Era un paso necesario para la equidad y, sobretodo, para poner en valor el atractivo del modo de correr que tenemos las chicas y que ahora podremos demostrar sobre el pavé. Además, me siento preparada porque he trabajado a conciencia en la posición de crono y eso me va a ayudar a la hora de ser más eficaz en el pedaleo en el plano y tengo, además, experiencia en esa superficie. Estaré lista.

En el terreno climatológico, me da un poco igual que llueva, se haga barro, o aparezca el frío, o cualquier otro tipo de inclemencia ese día. Es Roubaix, hay que estar preparada para todo, me adaptaré y competiré hasta el final. Después, lo podré contar y disfrutar.

La Selección: Europeo y Mundial

Mantengo comunicación con la seleccionadora Gema Pascual para tratar temas en común, también después de confirmarse el aplazamientos de los Juegos que eran, a priori, el punto clave del año y ahora lo serán en 2021. Por otra parte, mi preparación va más en consonancia con lo perfilado con el equipo, pero tratamos de cuadrarlo lo mejor posible para estar en las mejores condiciones.

Personalmente, claro que me gustaría estar en ambas citas y va a depender del nivel que demuestre en Jaén, durante el Cto. Nacional. Pero mantengo la intención firme de poder ser parte de ello y representar a España una vez más internacionalmente porque me siento muy bien, he perfilado más a conciencia el trabajo en contrarreloj, como te decía, y en esa disciplina puedo hacer un buen papel ya que en el Mundial el circuito en ruta no se adapta a mis condiciones y el del Europeo está aún por desvelarse, aunque si la seleccionara me reclama estaré a su disposición y a la de las compañeras que lo necesiten.

Con el mecánico Esteban Peña en el Mundial de Yorkshire 2019. © PhotoGomezSport

Mis rivales para el rojigualda de CRI (que ya conquistaría el año pasado en Yecla y ha pisado el podio en otras dos ocasiones -2ª y 3ª-) serán las mismas, mis compañeras de Movistar, sobre todo Lourdes Oyarbide -que ya ganó en 2017-, casi siempre está entre las primeras, y llevando una progresión ascendente en todos los terrenos como demostró también en ruta el año pasado. Una prueba la de ruta (vencedora en Segovia en 2017 del absoluto con 23 años) que tampoco descarto correr pero con otro papel más dedicado a alguna compañera, el recorrido será muy exigente.

Un deseo en 2020 a nivel profesional

Deseo volver a poder optar a una victoria. En el Giro, o en dónde sea.

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