Finlay Tarling fallece en carrera pero la Volta Portugal continúa

A los 19 años fallece el ciclista Finlay Tarling tras ser atropellado.  © NSN

Javier Ramirez / Ciclo 21

La Volta a Portugal afronta sus dos últimas jornadas marcada por una tragedia que ha dejado en segundo plano cualquier resultado deportivo. Finlay Tarling, ciclista británico de solo 19 años y corredor de la NSN continental, falleció este viernes tras sufrir un grave accidente durante la octava etapa, entre Melgaço y Fafe. La noticia conmocionó al pelotón y provocó la neutralización de la carrera hasta la llegada a Fafe, además de la cancelación de la ceremonia de podio.

El accidente se produjo en la Estrada Nacional 306, que une Paredes de Coura con Ponte de Lima, en la freguesía de Arcozelo y cerca del río Lima. Según la información publicada por Correio da Manhã, el siniestro se produjo después de que un automóvil realizara una maniobra de inversión de marcha al considerar que el pelotón ya había pasado. Las autoridades han señalado que hubo una colisión entre el ciclista y un vehículo y que las circunstancias exactas del accidente deberán ser investigadas.

La tragedia ha obligado también a mirar más allá del resultado deportivo y a plantear preguntas sobre la seguridad de una carrera que transcurre durante cientos de kilómetros por carreteras abiertas al tráfico. José Marques, responsable de seguridad de las etapas, reconoció la dificultad de controlar todas las situaciones. “Marcamos el máximo posible para proteger al máximo a los atletas. Pero hay cosas que no conseguimos controlar, que es el tráfico”, explicó, antes de admitir que existen conductores que no respetan las restricciones establecidas.

Sus palabras no constituyen una acusación directa sobre las causas del accidente, que todavía deben esclarecerse, pero sí ponen sobre la mesa uno de los problemas históricos del ciclismo en carretera: la convivencia entre una competición deportiva y el tráfico ordinario. Rui Sousa, antiguo ciclista y actualmente vinculado a la organización de la Volta, recordó que los corredores que circulan en posiciones retrasadas pueden quedar más expuestos. Según explicó, en ocasiones algunos conductores esperan al paso del pelotón y, al no ver más corredores, vuelven a incorporarse a la carretera pese a que todavía pueden quedar ciclistas aislados. “No estoy diciendo que sea el caso”, matizó, al tiempo que reclamó una mayor sensibilización de los conductores y paciencia hasta el paso del coche escoba.

Al mismo tiempo, las voces de la propia carrera han destacado el trabajo realizado por la organización y los cuerpos de seguridad. El propio Rui Sousa calificó de “excepcional” el trabajo de los motoristas y del dispositivo de seguridad, mientras que Cândido Barbosa, presidente de la Federación Portuguesa de Ciclismo, defendió que la seguridad de los corredores ha sido siempre la máxima prioridad. “Hemos trabajado por aquello que es la prioridad máxima para nosotros, la seguridad de los atletas”, señaló, aunque reconoció que la tragedia les había golpeado de forma inesperada.

La GNR también ha confirmado que existía un dispositivo móvil y estático desplegado durante la etapa para garantizar la seguridad de los corredores. El mayor Tiago Machado explicó que el accidente tuvo lugar en la parte más retrasada de la carrera y confirmó la colisión con un vehículo ligero, mientras las autoridades investigan lo ocurrido.

Pero ninguna explicación puede aliviar la pérdida de un corredor de 19 años. Tarling formaba parte de la NSN continental (el equipo de desarrollo) desde el comienzo de la temporada y había dado muestras de su potencial. Fue tercero en los campeonatos británicos de contrarreloj, segundo en una etapa del Tour de Ruanda y también participó este año en el Giro de Italia sub-23. En Portugal había terminado undécimo en el prólogo y decimoquinto en la contrarreloj de la quinta etapa.

Su equipo decidió abandonar inmediatamente la Volta y no tomará la salida en las dos últimas etapas. Los corredores de la NSN llegaron a Fafe en cabeza del pelotón, en un gesto cargado de simbolismo hacia su compañero. La escuadra describió a Tarling como “un hijo, un hermano y un amigo para tantos” y trasladó sus condolencias a sus padres, Michael y Dawn, a su hermano Josh y a todos aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo.

Estado en el que quedó la bicicleta de Finlay Tarling

La conmoción ha traspasado también las fronteras de la carrera. La UCI expresó su “profunda consternación” y trasladó sus condolencias a la familia, amigos y compañeros de Tarling. El equipo UAE se sumó al duelo y recordó que su fallecimiento, con apenas 19 años, deja “un vacío inmensurable” en la familia del ciclismo. “Todos corremos para las victorias y hoy todos hemos sido derrotados”, resumió Américo Silva, director deportivo del Louletano. José Azevedo, director de Efapel, tampoco pudo contener la emoción: “Es un joven, un miembro de la familia del ciclismo… y es una tragedia”. Ambos coincidieron en que la decisión de neutralizar la etapa fue la correcta ante una situación que hacía imposible continuar con normalidad.

La Volta a Portugal se reanuda este sábado en un ambiente de profundo luto. Antes de la salida, el pelotón -sin el NSN que ha decidido abandonar tras la triste pérdida de su corredor- y la organización de la carrera guardarán un momento de homenaje a Finlay Tarling. Después llegará la competición, con la esperada ascensión a Senhora da Graça y un recorrido inédito por Carvalhais, con casi nueve kilómetros al 7 % y un tramo final de tierra batida. Pero esta vez la montaña, el espectáculo y la lucha por la victoria serán secundarios.

Porque la Volta continuará, como dijo Américo Silva, porque la vida obliga a seguir. Pero lo hará con una ausencia imposible de ignorar y con una pregunta que permanecerá mucho después de que termine la carrera: si todo lo posible se hizo para proteger a los corredores, ¿qué más puede hacerse para evitar que una tragedia como la de Finlay Tarling vuelva a ocurrir?

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