Los 10 favoritos del Tour 2019 (3): Egan Bernal

Bernal demostró en Suiza estar listo para el reto del Tour / © Ineos

10: Rigoberto Urán / 9: Thibaut Pinot / 8: Mikel Landa / 7: Enric Mas / 6: Romain Bardet / 5: Nairo Quintana / 4: Adam Yates

Nicolás Van Looy / Ciclo21

Hace sólo un año que Egan Bernal (Bogotá, 13 de enero de 1997), a pocos días de cumplir los 21 años, dio el paso definitivo en una evolución que tiene en vilo a todo el mundo del ciclismo. Ahora, tras verse apartado de un Giro de Italia que debía ser su primer gran test como jefe de filas en una ronda de tres semanas, las circunstancias le han colocado, a la espera de saber el alcance real de las secuelas de la caída de Geraint Thomas en la pasada Vuelta a Suiza, en el segundo al mando de las tropas de Ineos en su terreno de batalla favorito.

El K.O. de Froome, el hombre que busca las marginal gains haciendo rodillo por cada esquina y encuentra las big losses arriesgando más de la cuenta en el reconocimiento de una contrarreloj a pocas semanas de la gran cita del año, han catapultado a Bernal, al que la evolución natural le tenía reservado este Tour como un peldaño más en su aprendizaje, a la condición de favorito y, tomando el relevo de su compatriota Nairo Quintana, en máximo aspirante a convertirse, al fin, en el primer colombiano que gana la Grande Boucle.

El camino que ha traído a Bernal hasta aquí ha sido tan exitoso como accidentado. En lo físico, la caída del pasado mes de mayo que le dejó sin su primera presencia en la Corsa Rosa, seguramente no fue tan dolorosa como aquella sufrida en 2018 durante la Clásica de San Sebastián, pero, en lo anímico, esa fractura de clavícula parecía cortar de manera definitiva una trayectoria que le había llevado a ganar con autoridad la París-Niza y subir al podio de la Volta a Catalunya y, de esa manera, erigirse en claro favorito al Giro.

Pero el mismo mal de ojo que semanas más tarde acabó con el sueño del quinto Tour de Froome y que, por momento, parecía haberse cebado también con Thomas, le ha obligado a tomar un camino alternativo que le ha situado, a menos de una semana del arranque de la Grande Boucle, como uno de los hombres más a tener en cuenta de esta edición.

Lo demostró en la Vuelta a Suiza, prueba que acabó anotándose con, cosa que no había sucedido en la París-Niza, un triunfo de etapa y desplegando un dominio, apoyado en el siempre sólido Ineos, que sólo puede augurar cosas buenas a partir del 6 de junio.

Si ya el año pasado, en el Tour de su debut, pudo demostrar que sus piernas tienen lo que hay que tener para aguantar en la prueba más importante del mundo; en este 2019 será el momento de dar ese siguiente paso y comprobar si esas piernas están acompañadas también por una cabeza capaz de soportar la enorme presión con la que tendrá que lidiar durante estas tres semanas.

Ineos, en buena lógica, tomará la salida en Bruselas planteando una apuesta clara por Geraint Thomas, último vencedor de la carrera y, por lo tanto, portador del dorsal número 1. Los británicos, que sí han sido capaces en el pasado –no sin sonados y públicos arrebatos de motín a bordo– de mantener la convivencia y el orden entre sus líderes, no han sido muy dados a la bicefalia en carrera. Siempre tuvieron claro los de Sir Dave Brailsford quién debía ser el centro de sus desvelos y siempre llevaron ese plan hasta sus últimas consecuencias. El famoso y conocido Free Landa es sólo el penúltimo ejemplo de una obsesión por mantener los planes que sólo se ha visto rota cuando el pasado año se hizo del todo evidente que Froome, afrontando un doblete imposible, no iba a ser capaz de rendir al mismo nivel que el mejor Thomas que hayamos visto jamás.

Sólo 24 horas antes de que su líder se estrellara contra un muro, Brailsford había reconocido que todo en Ineos estaba pensado y planificado para llevar a Froome al altar que ahora comparten, con cinco triunfos cada uno, Merckx, Anquetil, Hinault e Induráin. Muerto el rey, tocó jurar lealtad al regente, que también se estrelló sin, en apariencia, consecuencias tan graves. Pero todo ello no hace más que aumentar las dudas sobre cuál deberá ser el papel real de Egan Bernal, el Niño Maravilla que está más cerca que nunca de ser el primer postmilenial en llevarse un Tour de Francia.

Hasta el momento, él ha cumplido con su parte del trato ganando en Suiza y mostrándose en un gran momento de forma. ¿Llegará pasado a la última semana? Atendiendo a su rendimiento en suelo helvético, es una opción a contemplar, como también lo es el hecho de que, con 22 años, su cuerpo debería ser capaz de hacer cosas que sus principales rivales, rozando o pasada la treintena, ya no pueden ni soñar. Y eso, soñar, es lo que hace estos días Bernal, porqué no, muy cerca de convertirse en parte de la Historia como primer colombiano en subir a lo más alto del podio de los Campos Elíseos.

Egan Bernal (Ineos), 22 años

Bernal compartirá galones con Thomas / © Ineos

Días de competición: 37

Victorias: General final y clasificación jóvenes París-Niza (2.WT), 7ª etapa, general final y mejor joven de la Vuelta a Suiza (2.WT)

Otros resultados: 3º Cto. Colombia CRI, 4º general final Vuelta Colombia 2.1 (2.1), 3º general final Volta Catalunya (2.WT)

Clasificación Mundial UCI: 24º

Puesto Tour Francia 2018: 15º

Mejor resultado Tour de Francia: 15º (2018)

Días de amarillo en el Tour de Francia: 0

Etapas Tour de Francia: 0

Mejor resultado Vuelta a España:

Mejor resultado Giro de Italia:

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