Tour Francia: El balance de los equipos 2026

Redacción / Ciclo 21

Con 20 etapas ya disputadas de esta 113ª edición del Tour de Francia, su gabinete de prensa trazó el balance de cada uno de los 23 equipos de esta ya finiquitada 113ª edición ganada por el esloveno Tadej Pogacar y el Lidl alemán en la clasificación por escuadras.

El Lidl en el podio por equipos © Tour Francia

Lidl: Mads y compañía

Ganadores de la clasificación por equipos, los Lidl animaron la carrera en todos los terrenos. Su líder, Mads Pedersen, fue su figura más destacada, consiguiendo la victoria ya en la 4ª etapa con el apoyo crucial de Quinn Simmons (2º) y Mathias Vacek, quien se vistió con el maillot blanco. El potente ciclista danés corrió de forma agresiva y espectacular para sumar puntos en todos los terrenos y finalmente asegurarse el maillot verde, mientras que Simmons fue nombrado mejor gregario de esta edición. Lidl-Trek, uno de los mejores equipos del mundo, también tuvo un papel importante en la lucha por la general, con Mattias Skjelmose (6º) y Juan Ayuso (7º). Por comparar: el año pasado, su mejor ciclista en la general fue Simmons… con un 59º puesto.

UAE: En su propio mundo

El equipo que aupó a Tadej Pogacar a la gloria del maillot amarillo volvió a dominar este año… pero con algunos giros inesperados, ilustrados principalmente por la relación entre la estrella eslovena e Isaac del Toro. Ya en la segunda etapa, el esloveno dejó que su joven compañero mexicano se alzara con la victoria en Montjuïc. Y, en la penúltima, volvió a estar al servicio de Del Toro para asegurar que subieran juntos al podio final en París. Entre medias, Pogacar consiguió cinco victorias de etapa, incluyendo la de Alpe d’Huez, elevando su cuenta a 26 victorias desde su debut en el Tour en 2020. Con su quinto triunfo enla general, iguala el récord establecido por Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain. Del Toro también se alza con el maillot blanco siguiendo los pasos de Pogacar, el mejor joven entre 2020 y 2023.

Red Bull: Sin Lipo, con Remco

La estrategia del equipo alemán de contar con dos líderes resultó crucial cuando Florian Lipowitz (3º y mejor joven en 2025) se cayó en la contrarreloj individual que dio inicio a la tercera semana. El alemán era 5º en la general, luchando por un puesto en el podio que finalmente fue para Remco Evenepoel. Ya 3º en el Tour 2024, la estrella belga escaló un puesto en el cajón y tuvo un gran impacto en la carrera, especialmente con sus dos triunfos en Plateau de Solaison, la victoria de etapa número 500 de Bélgica en el Tour; y en el Lago Lemán, donde su dominio contra el crono le permitió celebrar el día nacional de Bélgica de forma espectacular.

Decathlon: La precocidad de Seixas

Participar en Barcelona con Paul Seixas ya era un momento histórico: con 19 años, 9 meses y 10 días, era el participante más joven desde 1937. No obstante, el ambicioso equipo francés aspiraba a mucho más que simplemente contar con su joven promesa. Otro debutante, Olav Kooij, consiguió muy pronto una victoria de etapa en el primer sprint (Pau, 5ª etapa) y demostró una regularidad impresionante. En cuanto a Seixas, también logró hazañas históricas con resultados entre los tres primeros en Le Lioran y Le Markstein, un top10 en L’Alpe d’Huez (ningún ciclista más joven que él lo había escalado en competición), un día con el maillot blanco y, finalmente, un puesto entre los cinco primeros en la general (otro récord de precocidad). Su primera gran vuelta confirmó con creces que su futuro es prometedor.

Visma: Huérfanos

El equipo neerlandés empezó con fuerza, con una victoria en la contrarreloj por equipos inaugural que le dio a Jonas Vingegaard un emotivo maillot amarillo. Esto les brindó al equipo su 10º Tour consecutivo con victoria, mientras su líder volvía a lo más alto de la clasificación general tres años después. Pero el Tour 2026 dio un giro inesperado cuando el danés, dos veces ganador del Tour, sufrió una caída camino al Plateau de Solaison justo cuando su equipo preparaba su ataque en el primer puerto de montaña de categoría Especial de esta edición. Ante la ausencia de su líder, el Visma – Lease a Bike optó por una estrategia agresiva en las escapadas, pero se conformó con los terceros puestos logrados por Matteo Jorgenson (en Orcières-Merlette) y Sepp Kuss (en el segundo Alpe d’Huez), quien se cayó justo cuando se dirigía hacia el triunfo.

EF Education: Sublimes atacantes

La estrategia del equipo en el Tour queda bien reflejado en su cuenta de premios de la Combatividad a lo largo de las tres semanas: 5, más que cualquier otro equipo. El primero lo ganó Alex Baudin ya en el tercer día, de camino a Les Angles, donde también se hizo con el maillot de lunares. Fue el presagio perfecto para lo que vendría después: Sean Quinn estuvo a punto de hacerse con el Maillot Jaune tras una escapada en Foix, y Richard Carapaz se alzó con la gloria en los Alpes, con dos victorias de etapa en Orcières-Merlette y Alpe d’Huez, el maillot de lunares y el premio al Súper Combativo. En cada etapa que ofrecía un terreno abonado para los atacantes, varios corredores del EF Education-EasyPost se metían en la escapada.

Netcompany: La tónica

Con una alineación repleta de motores de alta cilindrada, Netcompany Ineos aspiraba a ganar la contrarreloj por equipos inaugural para hacerse con el maillot amarillo y entrar en el Tour por la puerta grande. Desafortunadamente, su líder Kévin Vauquelin sufrió un pinchazo y Filippo Ganna se quedó a escasos segundos de mejorar a Jonas Vingegaard. Esta primera actuación marcó la tónica de las siguientes tres semanas: Vauquelin atacó una y otra vez, al igual que Egan Bernal, Thymen Arensman o Tobias Foss, pero el equipo no consiguió el éxito que buscaba con una alineación renovada sin un verdadero aspirante a la general, pero sí con muchos candidatos al triunfo parcial.

Bahrain: La revelación de Martínez

Cuando el pelotón partió de Barcelona, ​​Bahrain Victorious aspiraba a un puesto entre los diez primeros de la general para Antonio Tiberi, mientras que Lenny Martinez buscaba una victoria de etapa y el maillot de lunares. Ninguno de estos objetivos se ha cumplido. Sin embargo, el Tour del equipo ha sido un éxito, gracias en gran parte a las hazañas del escalador francés. Con su agilidad en las subidas, Martinez nunca se descolgó de la lucha por la general, lo que a su vez le impidió lanzar ataques lejanos. El joven talento de 23 años tuvo que esperar hasta la 19ª etapa para finalmente filtrarse en una escapada. ¡Y qué bien le salió! Pogacar lo superó por la mínima en la cima, arrebatándole la que habría sido la primera victoria de etapa de Martinez en el Tour, pero su 2º puesto en la mítica cima fue magnífico… y le permitió recortar tiempo a sus rivales en la general para colarse en el top5 final.

TotalEnergies: La modestia por bandera

El equipo de Jean-René Bernaudeau era la cenicienta de este Tour de Francia, junto a Caja Rural, y su actuación correspondió con este rol atribuido a priori. Ciclistas como Mathis Le Berre, Thibault Guernalec o Mattéo Vercher se convirtieron en modestas y familiares presencias para los espectadores de las jornadas menos importantes para la general, mientras que Jordan Jegat y el debutante Nicolas Breuillard se fajaron en la montaña para granjear un mínimo de protagonismo desde las escapadas. Gracias a esto y a sus correosa abnegación cuando se quedaba en el pelotón, Jegat volvió a colarse en el top10 de la general final (10º) tal y como ya lograra hacer en 2025.

Pinarello: El Gallo

Érase un equipo erigido en torno a una gran figura, y que vivía feliz porque dicha figura se sentía cómoda en su papel de razón de ser. El conjunto suizo decidió convertirse en “el equipo de Tom Pidcock”, y el británico demuestra en cada carrera en la cual participa que ese papel de referente indiscutible encaja perfectamente con su personalidad y su rendimiento. La inmensa mayoría los momentos de brillantez del Pinarello-Q36.5 han estado ligados a su Gallo, que rozó la victoria en sus fugas camino de Ussel y Belfort (3º en ambas) y gracias a las mismas entró en el top10 de la general final (9º). Para todo esto fue básico de compañeros como Quinten Hermans, Xandro Meurisse ó Xabier Mikel Azparren que demostraron fiabilidad y arrojo.

Movistar: Voluntad

El conjunto telefónico encaró este Tour de Francia en plena reconstrucción, sin la referencia de Enric Mas por primera vez en seis años; con la ausencia de Iván Romeo, nuevo capitán del equipo, por una enfermedad contraída tras el Tour Auvergne-Rhône-Alpes; y con un nuevo líder en la persona de Cian Uijtdebroeks. El belga, por desgracia, hubo de abandonar muy pronto, enfermo. A partir de ahí, todo quedó para un bloque de ciclistas combativos y en progresión (Raúl García Pierna, Pablo Castrillo, Einer Rubio, Javier Romo) que comparecieron en todas las escapadas pero sólo estuvieron cerca de rematar en Foix, con García Pierna acabando 3º y Castrillo ganando el premio de la Combatividad. La voluntad colectiva, encomiable, dejó ver brotes verdes pero se quedó corta a la hora de romper la sequía: el conjunto de Eusebio Unzué no anota un triunfo en el Tour desde 2019.

Tudor: Oscuro

Sacudido por los cambios en su cuerpo técnico en vísperas de la carrera, el conjunto suizo llegó al Tour de Francia con una alineación cargada de veteranos que aspiraban a reverdecer laureles después de campañas mediocres cuyo signo, por desgracia, no han logrado cambiar. Tanto Julian Alaphilippe como Marc Hirschi y Marco Haller mostraron su deseo de contribuir y honrar tanto el negro maillot de su equipo como sus espléndidas trayectorias. Sin embargo, cualquier mínimo brillo por su parte remitía antes de alumbrar una actuación de calado. Tampoco ayudó que el velocista Arvid de Kleijn se viera obligado a abandonar, vacío, antes de poder siquiera esprintar. Así las cosas, todo quedó para la brega de Yannis Voisard, meritorio 11º en la general; de Michael Storer, activo en las fugas; y de Rick Pluimers, discreto pero aun así autor del mejor resultado del equipo en este Tour, un 5º puesto en Voiron. Un magro balance para un proyecto que aspira a muchísimo más.

Uno-X Mobility: Amor amarillo

Hay ciclistas que nacen para determinadas carreras, tal y como le pasaba a Óscar Freire con los Campeonatos del Mundo o a Tom Boonen con las clásicas de pavé. En el caso de Uno-X Mobility, parece que el equipo noruego hubiera sido concebido para brillar en el Tour de Francia, donde ya encadena cuatro participaciones que en ningún caso han dejado indiferente a un público que ha visto crecer ante sus ojos a Jonas Abrahamsen o Tobias Johannessen, ambos muy activos en las escapadas este año. No obstante, los dos nombres que han marcado el Tour para los hombres de Thor Hushovd son otros: Soren Waerenskjold, ganador sorpresa del sprint de Nevers; y Torstein Traeen, maillot amarillo durante dos etapas rubricando un nuevo hito en la evolución del proyecto escandinavo.

Groupama: Con las ganas

El equipo de Marc Madiot no saborea las mieles del éxito en el Tour de Francia desde que, en 2019, Thibaut Pinot consiguió el triunfo más dulce posible en el Tourmalet. El declive y posterior retirada del ciclista que mejor encarnaba el proyecto lo dejó sin referente; más todavía cuando los dos sucesores que crecieron en su magnífica cantera, David Gaudu y Lenny Martinez, no han cuajado de una manera o de otra. En esta Grande Boucle, la chispa del campeón nacional Romain Grégoire era su mejor baza. Sin embargo, no estuvo al nivel necesario para acercarse a la victoria pese a su coraje; y otro tanto se puede decir de Guillaume Martin-Guyonnet, Ewen Costiou, Clément Braz Afonso ó Clément Russo, 6º en Voiron. Siete años sin ganar una etapa en el Tour de Francia son muchísimos para un equipo galo; ocho son, simplemente, uno más que siete.

Soudal: Regreso a los orígenes

Con la baja de Remco Evenepoel el pasado invierno, al conjunto belga le tocaba recalcular su enfoque en el Tour de Francia después de varios años apostando por la general. Lo hicieron con un regreso a los orígenes, cargando la alineación de rodadores en torno a un hombre rápido, Tim Merlier, e incluyendo asimismo un par de escaladores capaces de buscarse las habichuelas por sí solos, Ilan Van Wilder y Valentin Paret-Peintre. El francés realizó una honrosa Grande Boucle buscando el maillot de lunares, que le fue negado por dos ciclistas (Richard Carapaz y Tadej Pogacar) netamente superiores. El belga buscó el top10 ‘à la Zubeldia’, y lo estaba rozando cuando un pinchazo a 75 km/h bajando la Croix de Fer dio con sus huesos en el asfalto y le eliminó de la contienda. Merlier, por su parte, demostró ser el más veloz entre los velocistas y consiguió tres victorias (Burdeos, Bergerac, Chalon-sur-Saône) pese a no poder contar con su lanzador de confianza, Bert Van Lerberghe, caído en la 6ª etapa. Por méritos y por resultados, Soudal Quick-Step realizó un gran Tour de Francia.

Jayco: De la necesidad, virtud

Como tantos equipos en este Tour de Francia, Jayco AlUla llegó al Grand Départ de Barcelona consciente de que no contaba con opciones realistas de destacar en la general (que tantas veces disputó con los hermanos Yates) ni en las llegadas masivas (donde recientemente anotó victorias con Dylan Groenewegen). Aun así, haciendo de la necesidad una virtud, compareció con sus mejores galas y adaptó su estrategia a las cualidades de su ciclista capital, Mauro Schmid: un rodador poderoso y capaz de brillar en las escapadas. Siempre bien representado en las fugas, el conjunto australiano filtró cuatro elementos en la fuga de Belfort. Todos rindieron en plena armonía y a su mejor nivel para permitir precisamente a Schmid anotar un triunfo que justifica por sí solo una actuación, por demás, discreta.

XDS: Tan cerca y tan lejos

El equipo kazajo llegó con dos ases bajo la manga: Harold Tejada para las etapas de montaña y Max Kanter para las etapas al sprint. Ambos estuvieron a punto de ganar (en Pau, el alemán; en Belfort, el colombiano) y podrían haber transformado radicalmente el balance de XDS Astana. Al igual que Tejada, ciclistas como Davide Ballerini y Nicolas Vinokurov también probaron suerte uniéndose a escapadas para influir en la carrera, aunque sin lograr un impacto significativo.

Caja Rural: Se hizo notar

37 años después de su última participación en el Tour de Francia, el equipo español partía como el equipo más modesto de entre los 23 participantes, pero no se achicó e inmediatamente dejó su huella al lucir el primer maillot distintivo de su historia: los lunares que conquistó Alex Molenaar en Barcelona. Una caída dejó fuera de carrera al neerlandés cuatro días después. Otra caída frustró las esperanzas del velocista colombiano Fernando Gaviria, quien había logrado el mejor resultado del equipo en Nevers (9º). Caja Rural-Seguros RGA también se hizo notar en este Tour a través de escapadas, como las de Joel Nicolau en Les Angles, Stefano Oldani en Ussel y Jakub Otruba en Burdeos. Visible en la primera parte de la carrera, el equipo perdió protagonismo a medida que se acercaba a París.

Lotto: Combatividad

Decir que el equipo belga tuvo una carrera difícil sería un eufemismo, puesto que perdió a tres corredores; el primero de ellos su velocista Arnaud De Lie, enfermo desde el Grand Départ. 6º en las laderas de Les Angles, Lennert Van Eetvelt era 16º en la general después de nueve etapas antes de sufrir una caída camino de Le Lioran y quedar eliminado de la contienda. Privado de sus corredores más fuertes, el equipo con la alineación más joven del Tour tuvo que reinventarse. Huub Artz sorprendió terminando entre los 10 primeros de los cinco sprints masivos, y sus compañeros animaron la carrera, con Baptiste Veistroffer y Liam Slock acumulando cuatro premios a la Combatividad gracias a sus escapadas. El belga incluso estuvo a 1,5 kilómetros de ganar su batalla contra el pelotón en Bergerac (8ª etapa). Una actuación que refleja las tres semanas de Lotto Intermarché: poca recompensa, pero mucha competitividad.

Alpecin: Fieles a la cita

El equipo de Mathieu van der Poel y Jasper Philipsen no se ha ido de vacío en ninguna de sus seis participaciones en el Tour de Francia; y es, en buena medida, gracias a sus dos estrellas. El velocista no se mostró particularmente entonado en las llegadas masivas, con nada menos que cinco top5 sin victoria que le privaron de repetir victoria en la clasificación por Puntos. No obstante, logró desquitarse gracias a la fuga de Voiron, en la que se impuso aupado por sus compañeros… y particularmente por un Van der Poel que estuvo majestuoso tanto ese día como en Ussel, cuando anotó una victoria de etapa imperial. Más allá del sólido trabajo colectivo, mención especial para el joven Ramses Debruyne, una de las revelaciones de este Tour de Francia que hubo de retirarse cuando marchaba 18º de la general.

Cofidis: Escasa huella

Un año después de un Tour de Francia relativamente discreto, el equipo francés esperaba cambiar de signo con algunas caras nuevas. Debutante en esta prueba, el velocista belga Milan Fretin consiguió dos top5 en Nevers (4º) y Chalon-sur-Saône (5º). El campeón luxemburgués Alex Kirsch y el español Ion Izagirre estuvieron entre los corredores más activos a la hora de buscar la escapada, aunque sin convertir estos esfuerzos en resultados significativos. En general, el equipo galo existió en el Tour sin dejar una gran huella.

NSN: A las puertas del triunfo

El equipo NSN encaró el Tour con la ambición de que su velocista, Biniam Girmay, se reencontrara la victoria dos años después de su último triunfo en esta carrera. El eritreo contó con el apoyo denodado de sus compañeros y participó en los cinco sprints masivos (etapas 5, 7, 8, 11 y 12). Sin embargo, no logró alzar los brazos (3º en Burdeos, 2º en Bergerac) y tampoco recuperó el maillot verde que ganó en 2024. También fueron reconocibles George Bennett, Lewis Askey y Marco Frigo. Estos dos últimos aprovecharon sus oportunidades filtrándose en escapadas exitosas: Frigo terminó 4º en Foix, al igual que Askey en Voiron.

Picnic: En blanco

Después de aquella victoria brillante de Romain Bardet en Rimini en 2024, y sin Oscar Onley, que se marchó a Netcompany Ineos tras un brillante cuarto puesto en la general el año pasado, el equipo Picnic PostNL llegó a Barcelona huérfano de estrellas y con la ambición de conseguir buenos resultados en etapas concretas. El veloz Pavel Bittner era su mejor baza, mientras que Warren Barguil y John Degenkolb contaban con su experiencia para marcar la diferencia en una alineación con cuatro debutantes en el Tour de Francia. El francés y el alemán se mostraron agresivos, al igual que Robbe Dhondt, pero sus esfuerzos no arrojaron fruto alguno. Finalmente, solo consiguieron un top10 en todo el Tour con Bittner, 5º en el sprint masivo de Bergerac.

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