Un Giro muy mejorable

Jai Hindley celebrando su victoria en el Giro © Sprint Cycling Agency

Con la entrada esa de Jai Hindley en la Arena de Verona, el Giro 2022 pasó al libro de los recuerdos. Otra grande amortizada, y la sensación de que el ciclismo actual tiene un problema en las grandes vueltas.

No sé si es la configuración de las carreras o que la gente se hace pajas mentales con antelación, lo cierto es que nos hemos acostumbrado a la cantinela de descontento y cabreo que se sucede muchas tardes a la celebración de las grandes etapas.

Este Giro es un ejemplo, y no es justo, porque como muchas veces decimos, medir una gran vuelta sólo por lo que den los ciclistas de la general es incompleto, más cuando muchas jornadas tenemos desenlaces magníficos entre grandes nombres en recorridos que, en algunos casos, han sido muy bonitos.

Pero la gente siempre mira a la general, quiere sangre entre los primeros y cuando ésta se hace esperar, el desánimo crece entre el respetable. Decir que no ha habido «jogo» entre Hindley, Carapaz y Lanza no se ajusta a la realidad, ellos saben por lo que han pasado y los límites que manejan, pero a ojos de la gente no ha habido suficiente.

Tanto por diseño  como por desarrollo la carrera ha sido decepcionante, un continuo de etapas que acaban de forma similar: «A ver si mañana…». Y al día siguiente, otra vez lo mismo. ¿Qué sucedió?

Puedes leer el artículo completo en El Cuaderno de Joan Seguidor

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