Un gran triunfo para los corredores: su voz tendrá que ser escuchada

El pelotón, antes de la suspensión de Omán

El pelotón, antes de la suspensión de Omán

No ha tenido mucha trascendencia en España el acuerdo al que se llegó el viernes en Milán -(sí en Ciclo 21)-  por el que la voz de los corredores tendrá que ser escuchada a la hora de tomar decisiones relativas a cambios de recorridos o suspensiones de pruebas a causa de situaciones peligrosas, como puede ser la propia climatología.

La presencia de un ciclista en esa ‘mesa’, junto al representante de la UCI -el presidente del Jurado de la prueba-, el organizador y el de los equipos se puede considerar como uno de los grandes triunfos del colectivo ciclista en los últimos años. Y es que, hasta el momento, la decisión de los corredores solamente se ‘escuchaba’ cuando el pelotón –normalmente harto a causa de circunstancias anteriores- se plantaba y decía basta, aunque a veces no elegía ni el mejor lugar ni el mejor momento.

Pero, a falta de que dicho acuerdo tenga alcance normativo y se incluya en el Reglamento de la UCI como parece que va a suceder, convendría ir precisando en estos meses que faltan para 2016 un par de elementos clave para que no se convierta en una simple declaración de buenas voluntades. Si está clara la presencia del organizador y del presidente del Jurado, ¿quién será el representante de los equipos? Porque los intereses de los distintos conjuntos pueden ser muy dispares. Igualmente convendría que ese representante que la CPA va a tener en todas las pruebas principales se extendiera también al resto de carreras de los circuitos continentales para tener un interlocutor claro desde el principio.

Por otro lado, aunque sería absurdo y contraproducente determinar en un papel un baremo estricto de temperaturas o de condiciones meteorológicas que puedan plantear una posible suspensión, no estaría de más regular tanto unas circunstancias básicas como el procedimiento de cara a que las decisiones sean oportunas y estén justificadas y no se dé lugar a agravios comparativos que como sucede casi siempre en que los ‘pequeños’ son siempre los más perjudicados y, no lo sé muy bien por qué, los ciclistas siempre son los que quedan peor y los que más represalias pueden sufrir, que no se nos olvide.

Uluru, el blog de Luis Román-Mendoza

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