Vuelta España: Jonathan Lastra, un debutante visible

Lastra, en la salida de Candás © F. Ferrari / Ciclo 21

Jonathan Lastra Martínez (3 de junio de 1993, Bilbao) es uno de esos tantos jóvenes corredores españoles a los que por fin le llega la doble oportunidad. Primero, la licencia elite UCI que firmó en 2016 y ahora su primer dorsal en una gran vuelta, la Vuelta a España, la única en la que puede participar su equipo profesional continental Caja Rural -en el que seguirá el año que viene- gracias a la invitación que le otorga cada año la organización. Tres veces campeón de España de ciclocross (cadete en 2009 y sub-23 2013 y 2014) hubo de centrarse en la carretera para tratar de ser alguien en este deporte. Con 25 años –10º en el TOP Ciclo sub-26 2017 y 11º provisional este 2018– aún porfía por estrenarse como profesional y seguir soñando como lo hacen tantos y como lo hacía hasta el viernes 7 Óscar Rodríguez. El navarro demuestra a los demás que es posible y el vasco de momento acumula tres fugas, un 8º puesto en Roquetas de Mar y un 12º en Estaca de Bares. Anuncia que no será el último.

Fernando Ferrari / Ciclo 21 / Asturias

-¿Qué sintió en el estómago cuándo se enteró que iba a debutar en toda una Vuelta a España?

-Me enteré hace tiempo y ya sabía que era uno de los que la iba a hacer. Por un lado feliz ese día, pero me lo tomé ya como una obligación. Era el momento para mí de debutar y yo mismo me obligaba a hacer resultados para poder estar aquí. Siempre es una alegría, pero tampoco nada del otro mundo.

-¿Cómo se prepara una prueba de esta magnitud?

-Después de los Campeonatos de España siempre descansamos para llegar aquí lo más fresco posible. Llegaba bien como demostré en Burgos, pero siempre dejar ese punto de frescura que siempre es necesario y así fue. No obstante siempre tienes la incertidumbre, porque es la primera grande, no sabes cómo prepararlo, cómo va a responder el cuerpo, pero de momento está saliendo bien.

-Su plan individual y el de su equipo es claro. Atacar y atacar y probar y probar.

-Buscaba moverme en la primera semana por lo que decía, que no sabes cómo va a reaccionar el organismo. En los primeros diez días sabes que va a responder y había que intentarlo. Ya llevo tres fugas, con un top 10 y casi otro… Mi idea aquí es estar peleando, meterse en la fuga y sentir que esa fuga va a llegar. Por lo menos éso ya lo he sentido, estoy contento, pero quiero más, porque lo hecho hasta ahora me sabe a poco. Mientras quede un gramo de fuerza se intentará.

-Como bilbaíno, la etapa inédita con final en el Balcón de Bizkaia va a ser muy especial. No hace falta preguntar qué sería ganar allí, pero antes sí que le pedimos un análisis del día y cómo es ese final en el Monte Oiz.

-La etapa empieza con un recorrido bastante plano y todo se concentra al final. En esa fase son cuatro puertos seguidos antes del último, que tiene una carretera normal, con pendiente de un 6%. Una vez que se desvía a la izquierda es un camino que se estrecha. Va a rampones con descansillos, pero tiene uno a falta de 2 kilómetros al 22%. Cuando fui a verlo entrenando lo subes totalmente parado y de ahí a meta parece que suaviza, pero queda una pendiente espectacular. ¿Desarrollo? Segurísimo un 36-32. Con éso será suficiente, pero habrá que utilizarlo.

8º en Roquetas © Gómez Sport

-El Caja Rural solo ha ganado una etapa en la gran ronda española. Fue allá en 2012 con Antonio Piedra y en los Lagos de Covadonga. La empresa de la segunda es ardua para equipos profesionales, pero Cofidis y Euskadi han demostrado que es factible.

-Se puede ganar en Lagos como hicimos en su día, pero con lo mítica que es la cima siempre es más complicado. Ganar una etapa siempre es posible, pero se tienen que dar las circunstancias. En Estaca de Bares dejamos pasar una oportunidad muy bonita y tienen que ser finales así, un poco enrevesados, entre grupitos, que igual no sean en un final en un puerto, de puro escalador que sea más un tú a tú.

-Desde su sillín privilegiado, ¿quién va a ganar esta Vuelta a España y cómo ve el duelo Movistar-Mitchelton?

-Está llevando una pelea que al final no sé cómo terminará. Ahora es el Cofidis el que lleva la batuta, pero yo creo que el equipo que va de tapado es el Astana de Supermán López. Iremos viendo pero creo que puede dar la sorpresa y casi me decantaría por él.

-Tercer año como profesional. ¿Sigue progresando y creciendo?

-Año a año he ido mejorando y este 2018 he dado un saltito más. Me he dado cuenta en la Vuelta que sobre todo lo que nos falta es ese ritmo y aquí lo vamos cogiendo. Cuando lo tenemos es lo que marca la diferencia. Lo ideal es que pudiéramos correr más carreras World Tour y acostumbrarnos a estas velocidades. Por ejemplo cuando terminamos País Vasco tuvimos un punto muy bueno y lo aprovechamos.

-¿Volverá al ciclocross?

-Ojalá volviera pero el equipo no me deja. Si pudiese, seguro que competía en alguna y quitar el gusanillo, preparar la ruta. Dicen que puedes lesionarte, pero también podría pasar en otras actividades. Pero en un futuro fijo volveré. El ejemplo de Van Aert y Van der Poel en España no se lleva.

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